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En el ojo del Huracan (Request para Bolk)
En el ojo del huracán.
Hay quienes piensan, que nuestro subconsciente es capaz de avisarnos de eventos por ocurrir, o incluso de prevenirnos de peligros por venir. Para unos, es una pequeña vocecita en un lugar recóndito de nuestro ser, algo parecido a la conciencia, pero que a diferencia de esta, no se pasa el día tocándote las narices, recordándote lo que has hecho mal.
Muchos de vosotros, aun no conocéis a buena parte de las especies que pueblan la tierra salvaje en las historia de Sangre de Dragón, como pueden ser los Puffy, o en este caso, los Lutrix. Innumerables especies que de forma natural o artificial partiendo de un laboratorio, ahora viven en libertad sin la opresión de los humanos.
Los Lutrix antiguamente fueron peludos creados por peludos, usando laboratorios humanos, pero hoy día gracias a la magia, perduran por propia iniciativa, ya que originalmente son estériles. Además, cuentan con la característica de que el conocimiento, experiencias y saber, se transmiten de padres a hijos, para compensar el problema de la reproducción. Todos ellos, además, debido al mal estado de la tecnología original, sufren algún tipo de mutación genética, que va desde algún miembro de más, a incluso habilidades extrañas o fuera de toda lógica. Estas mutaciones de padres a hijos mutan nuevamente, así que nunca se sabe que heredará la descendencia. Con el paso de las generaciones, y el estudio exhaustivo en los hechizos para perpetuar la especie, se ha logrado controlar parte de esa herencia mutante, y con ello disminuir al mínimo todas aquellas aberrantes o dañinas para el individuo.
A pesar de todo esto, el número de Lutrix en todo el planeta, no supera el millar, y los que poseen mutaciones que a simple vista no se notan, procuran no decir lo que son, a menos que una razón imperativa, como una pareja, o peligro para sí mismo o alguien, así lo requiera.
Dentro de los Lutrix, se encuentran diferentes linajes o familias, que se diferencian del resto, por una mutación muy característica, que se ha mantenido por décadas. Estas familias tienen por costumbre, no mezclarse con aquellos que no sean Lutrix, quizás en un intento por conservar esa mutación, como algo único.
Pero como en toda familia, a veces, hay miembros que no comparten las costumbres familiares, y que llegado un momento, se desligan de ellos. Ya en este punto, creo que es momento de que os ponga en escena, y os presente al protagonista del siguiente fragmento.
Bolk es un Lutrix, y su aspecto es el de un Were lobo de pelaje marrón claro y con el pecho blanco. El al igual que todos en su familia o linaje, es poseedor que una alteración genética un tanto especial, que ha producido un desdoblamiento en todo su sistema nervioso y cognitivo. Esta segunda rama nerviosa y pensante, ha tomado posesión de su cola, que ha ganado considerablemente en tamaño, fuerza y flexibilidad, respecto a una cola normal. La cola tiene conciencia y acción propias, que unido a su capacidad de comunicarse telepáticamente, la identificarían como un individuo más, sino fuera por estar unida al cuerpo de Bolk. Esta extraña simbiosis, tiene además otra característica, y es que todo el conocimiento y saber, lo hereda la cola, por lo que estas se convierten desde el momento de nacer, en guías y mentores del cuerpo, que a su vez, son muy lentos para aprender. Esto que puede sonar como una gran ventaja, no suele ser tan agradable como parece, ya que todo eso, hace que la personalidad de las colas, tienda a ser arrogante, belicosa y malhumorada, lo que la lleva a estar casi siempre en desacuerdo con el cuerpo. A pesar de esto, Bolk aprecia a su cola, y siempre intenta hacerse caso de todo lo que ella le dice, aun cuando esta esté cada dos por tres regañándole, y recordándole que es un inútil.
Indudablemente, todo esto para alguien normal o sin responsabilidades, sería muy diferente, pero Bolk decidió ser un caza recompensas y artista marcial, para atrapar a aquellos que se lo merecieran, pero ofensivamente, él no puede presumir de ser eficiente. Sus movimientos con manos y piernas son torpes, lentos, y casi siempre está mal sincronizado, y lo único que más de una vez, lo ha salvado de acabar bajo dos metros de tierra, ha sido su manejo del arma que lo acompaña, y los consejos y órdenes de la cola.
Su arma, una lanza de dos puntas de colores opuestos, que se entrelazan, es además el emblema y distintivo de su familia, que recuerda a las dos conciencias unidas como una, pero diferentes como los colores. Esta arma, inusual pero extraordinariamente resistente a pesar de su aparente fragilidad, es usada tanto por Bolk como por su cola, cuando tiene la ocasión, por lo que su retaguardia nunca esta desprotegida. Además, la barra puede extender para luchas a mayor distancia, y retraerse tanto para el combate cuerpo a cuerpo, como si de una daga se tratara, como para transportarla en la cintura.
Durante años, Bolk y su inseparable cola, han logrado atrapar a incontables rateros, y algún que otro delincuente de mediana peligrosidad, pero indudablemente su meta es ir a por los grandes. Son bien conscientes de que sus posibilidades antes estos, son prácticamente nulas, y por ello entrenan duramente a diario, y aguardan por volver a medir fuerzas con quien una vez les dio unas lecciones.
-Bolk.
-Mmm…
-¡Hey Bolk! ¡Despierta de una condenada vez!
-Auch… Me duele todo el cuerpo. ¿Qué ha pasado? –Preguntó Bolk abriendo los ojos y percatándose de que estaban en un páramo oscuro, con solo un gran árbol a lo lejos, y una enorme luna llena iluminando la zona, cubierta por hierba que llegaba hasta las rodillas.
-Lo último que recuerdo, es que nos despeñamos por un desfiladero cuando recién atrapábamos a nuestro objetivo. –Comentó la cola-. Me duelen hasta los pelos, así que para la próxima vez que te diga que mires donde pisas… ¡Hazme caso!
-Lo siento. Creo que me confié demasiado… -Susurró cabizbajo.
-Como siempre. Si no fuera porque estoy unido a ti, y dependo de que no estires la pata, hace mucho de que te hubiera dado de latigazos, hasta arrancarte la piel.
-Aun me duelen las cicatrices en la espalda de la última vez que te irrite, así que no me gustaría pasar por eso. Prometo tener más cuidado.
-Más te vale. ¡Ahora incorporate y deja de aplastarme con tu culo gordo!
-Perdona. –Le indicó levantándose y sacudiéndose la cola-. No reconozco este sitio, y una sensación muy extraña me recorre el cuerpo.
-Estoy de acuerdo contigo, lo que es extraño y a la vez irritante. Además… Tengo la sensación de que no estamos solos. –Expresó la cola girándose hacia el árbol.
-¿No hay alguien allí? –Comentó Bolk volviéndose también.
Diciendo esto, Bolk se dirigió hacia el árbol y cuando ya estuvo cerca de este, la silueta de alguien arrodillado de espaldas a él, hizo que se detuviera. El desconocido solo estaba ataviado con un pantalón ancho de tela blanca, y un cinturón rojo también de tela, rodeando su cintura. Su larga cabellera cubría casi por completo toda su espalda, y se mantuvo totalmente inmóvil hasta que Bolk se acercó un poco más.
-Como siempre, ya estas metido en problemas por no hacer caso a Cola.
-Esa voz… -Susurró Bolk, volviéndose el desconocido hacia él, pocos segundos después.
-¿¡Ángel!? –Exclamó la cola-. ¿Qué diantres haces aquí?
-Dejemos ese asunto para después. Ahora… -Expresó colocándose en guardia, y animándolo a acercarse con un dedo-. Ven, Bolk. Demuéstrame lo que has aprendido desde la última vez.
-¿¡Es en serio!? –Exclamó Bolk sobresaltado, dando un paso atrás.
-Y tan en serio. Si no logras golpearme al menos una vez, te aseguro que le diré a Selene que te deje como un churrasco.
-No creo que haga falta que te diga, que Ángel no es de los que bromea. –Le indicó la cola a Bolk.
-Si no vienes tú…
Diciendo esto, Ángel tomó la iniciativa, atacando a Bolk, que a duras penas podía evitar los envites, siguiendo las instrucciones de la cola. A pesar de que ambos estaban desarmados, estaba claro que aquello era algo más que un entrenamiento, puesto que el primer golpe que Ángel acertó en el pecho de Bolk, lo lanzó derrapando varios metros hacia atrás.
-¿Que pasa Cola? Se suponía que tú te encargarías de adiestrarlo como es debido, pero sus reflejos apenas han mejorado. –Le indicó Ángel, exactamente en la misma postura, tras propinarle el golpe.
-Este idiota no escucha tanto como debería. ¿¡Acaso crees que me divierte tener que cargar con el!?
-¡Ha ha ha ha! En realidad, es él quien carga contigo. No es por nada pero estás unida a su trasero. –Le indicó con expresión burlona.
-¡Hey! –Exclamó Cola haciendo un movimiento fuerte y repentino hacia Ángel, provocando que todo el cuerpo de Bolk se volviera, dándole la espalda al caballero-. Tú no tienes un alumno tan incompetente.
-Veo que sigues siendo la parte más fuerte de Bolk. –Comentó Ángel cruzándose de brazos, y mirando fijamente la cola.
-¿Podríais los dos respetarme un poco más? Os aseguro que pongo todo de mi parte, para mejorar y no ser una carga para nadie. Cola te puede confirmar, que al menos, con la lanza, he mejorado notablemente.
-Demuéstramelo. –Expresó Ángel alzando un brazo, y apareciendo la lanza de Bolk en su mano, para a continuación lanzarla y clavarla al lado de su dueño.
-¿Cómo has hecho eso? –Preguntó la cola sorprendida.
-Tendréis que ganaros la respuesta. –Le indicó Ángel, saliendo de su mano la espada dragón, y seguidamente transformándola en su propia lanza-. Prometo no usar técnicas especiales contigo, ya que tú aun no conoces, y las de tu cola no cuentan.
-Tú elegiste sacar el coraje para enfrentarte a ambos, así que encara esa decisión con acciones. –Le indicó la Cola a Bolk, provocando que este cogiera la lanza y atacara a Ángel.
Los dos se encararon, propinando golpes y ataques con todas sus fuerzas. Sin lugar a dudas los movimientos de Bolk, ahora que tenía su arma en las manos, cambiaron radicalmente, obligando a Ángel en numerosas ocasiones, a desviar los envites, y aun así, sufriendo algún que otro rasguño.
-¿Cómo puedes ser tan torpe con las manos desnudas, y mejorar de forma tan radical con solo usar esa lanza? _le preguntó Ángel, sin detener sus ataques.
-No lo sé, pero toda la incertidumbre y dudas, desaparecen de mi mente y sentidos, cuando encaro a mis enemigos con esta lanza. –Le indicó Bolk, dando un tajo accedente, y provocando que el caballero al protegerse, saliera derrapando hacia atrás.
-Es suficiente. –Expresó Ángel haciendo desaparecer su lanza, y sujetando la de Bolk por la barra, cuando este lo atacaba de nuevo con una estocada-. Tengo la sensación de haber peleado con dos contrincantes diferentes, ahora que he probado tu potencial armado y desarmado.
-A veces creo que hay algo dormido en algún lugar remoto de su subconsciente, y que solo despierta cuando sus manos rodean la barra de esa lanza. –Comentó la cola.
-¿Por qué piensas eso? –Le preguntó Ángel.
-Pues porque yo también me siento mejor cuando la sujeto, y no es solo por tener la habilidad de ejecutar ataques especiales o elementales.
-Mmm… Quizás sea la lanza.
-Es posible, pero incluso usando otra lanza que no sea la mía, ese efecto se produce, aunque en menor medida. –Le indicó Bolk-. ¿Me vas a explicar que haces aquí y a que ha venido todo esto?
-¿Qué fue lo último que te dije, cuando nuestros caminos se cruzaron la vez pasada?
-Que confiara en mi instinto, más que en mis sentidos. –Expresó Bolk.
-Eso era para los dos. ¿Qué os dice vuestro instinto?
-Un peligro nos acecha. –Intervino la cola.
-¿De mí? –Le preguntó Ángel.
-No. Está muy cerca, pero no de ti, ya que… -Expresó Bolk mirando a Ángel, y observando como la figura del caballero se difuminaba, como arena llevada por viento ligero-. ¿Esto es un sueño?
-No solo lo es, sino que es posible que no despiertes nunca de él, si no abres ahora mismo los ojos. –Expresó Ángel haciendo aparecer su espada, y prendiéndose fuego esta-. ¡¡¡Despierta!!!
Gritándole esto, Bolk observó con espanto, como una descomunal columna de fuego salía despedida hacia él, provocando que en el instante que iba a ser alcanzado, despertara realmente del sueño en el que estaba atrapado.
Al abrir los ojos sobresaltado por lo sufrido, se encontraba en la cama de algún hospital, y a su lado, una chica que por alguna razón no le inspiraba confianza, con una jeringuilla en las manos. Antes de que pudiera preguntar o reaccionar al respecto, la desconocida se le abalanzó encima con la jeringuilla en ristre, con la clara intención de clavársela. Bolk entonces reacciono rápidamente sujetándole las manos, y en el momento que la aguja iba a pincharle sin remedio, la cola le soltó un potente latigazo al atacante, alejándola de ellos.
-¡Vamos reacciona! –Exclamó la cola, observando como la atacante salía corriendo con intención de escapar.
-¡Voy voy! –Expresó Bolk bajándose de la cama, y cayéndose al suelo.
-¿¡Qué carajo…!? –Exclamó la cola, al percatarse de que el cuerpo de Bolk estaba bastante maltrecho, y lleno de vendajes.
-¿¡Pero que hace!? –Exclamó una enfermera que llegó corriendo al escuchar el estruendo, y en seguida lo ayudó a subirse nuevamente a la cama-. Déjese de tonterías o sus heridas se abrirán nuevamente.
-¿Qué es lo que me ha pasado? –Le preguntó Bolk, tumbándose y dándose cuenta de que de repente no podía ni moverse.
-Hace una semana, unos pescadores te encontraron a la deriva, con visibles indicios de que te habías caído por algún acantilado. Tenías un brazo y una pierna rotos, además de un fuerte golpe en la cabeza, que te había sumido en sueño profundo. Fue verdaderamente una suerte de que te encontraran, ya que de lo contrario habrías muerto ahogado, o peor aun, devorado. Aun así, pocos teníamos confianza en que llegarías a despertar del coma, aunque está claro que nos equivocábamos. ¿Cómo te sientes?
-Como si me hubieran pisoteado. –Comentó Bolk con expresión de dolor.
-Es normal, pero ahora que estás despierto, lo único que te hace falta es reposo. Ya verás cómo quedaras como nuevo en poco tiempo. ¿Y esa quemadura? –Le preguntó la enfermera con cara de sorpresa, al percatarse de una zona en el brazo derecho, con el pelaje chamuscado.
-No lo sé… -Susurró Bolk estupefacto, pensando el sueño con Ángel.
-Pues es reciente. Dadme un momento que traiga algo para limpiaros. –Expresó la enfermera marchándose.
-Eso que piensas es una estupidez. –Le indicó la cola.
-Pues tú dirás, pero no creo que haya nadie aquí, que vaya quemando por capricho. Además, es demasiada casualidad que este quemado justamente aquí, que es donde me golpeó esa columna de fuego que Ángel nos arrojó, justo cuando me protegí pensando que en verdad acabaría churrasco.
-Mmm… Sin importar como haya sucedido, está claro que gracias a ese sueño, nos salvamos de que nos pincharan, y creeme que no era para darnos unas vitaminas. Ya averiguaremos a que ha sido debido, pero de momento, recuperate lo antes posible ya que tienes mucho que aprender y entrenar.
-Está bien. -Suspiró cerrando los ojos
-¿Ese pulgoso nos ha ayudado de verdad, o todo no ha sido más que una casualidad? –Pensó la cola-. Supongo que tarde o temprano se descubrirá. Uff… Creo que yo también necesito un descanso.
Con esto, los dos se quedaron dormidos, y aguardaron a que lo ocurrido no fuera más que un extraño y mal sueño. Al mismo tiempo en otro lugar….
-¿Dónde estabas? –Le preguntó Ángel a Selene cuando la dragona apareció a su lado, mientras este caminaba junto a sus amigos, atravesando un gran bosque.
-Tenía el presentimiento de que alguien necesitaba un consejo, así que les eché una garra. –Expresó la dragona.
-¿En serio? ¿Algo se te indigestó para que ahora hagas de bienhechora?
-¡Ha ha ha ha! Creeme, en algún momento me darás la razón, así que no pienses más en ello. –Le indicó empujándolo levemente con el cuerpo.
-Vamos Ángel, dale un respiro. –Le indicó Lilian, palmeando a Selene.
-Descuida Lilian, estoy acostumbrada. Además, sabes tan bien como yo, que es ese lado duro lo que lo hace tan adorable. –Le indicó Selene haciéndole un guiño.
-Ejem…-Carraspeó Ángel-. Sigo aquí, y si no queréis que os de unos azotes a las dos, será mejor que os calléis.
Al escuchar esto, todos sus amigos se rieron, y con el ánimo levantado, continuaron la marcha.
Hay quienes piensan, que nuestro subconsciente es capaz de avisarnos de eventos por ocurrir, o incluso de prevenirnos de peligros por venir. Para unos, es una pequeña vocecita en un lugar recóndito de nuestro ser, algo parecido a la conciencia, pero que a diferencia de esta, no se pasa el día tocándote las narices, recordándote lo que has hecho mal.
Muchos de vosotros, aun no conocéis a buena parte de las especies que pueblan la tierra salvaje en las historia de Sangre de Dragón, como pueden ser los Puffy, o en este caso, los Lutrix. Innumerables especies que de forma natural o artificial partiendo de un laboratorio, ahora viven en libertad sin la opresión de los humanos.
Los Lutrix antiguamente fueron peludos creados por peludos, usando laboratorios humanos, pero hoy día gracias a la magia, perduran por propia iniciativa, ya que originalmente son estériles. Además, cuentan con la característica de que el conocimiento, experiencias y saber, se transmiten de padres a hijos, para compensar el problema de la reproducción. Todos ellos, además, debido al mal estado de la tecnología original, sufren algún tipo de mutación genética, que va desde algún miembro de más, a incluso habilidades extrañas o fuera de toda lógica. Estas mutaciones de padres a hijos mutan nuevamente, así que nunca se sabe que heredará la descendencia. Con el paso de las generaciones, y el estudio exhaustivo en los hechizos para perpetuar la especie, se ha logrado controlar parte de esa herencia mutante, y con ello disminuir al mínimo todas aquellas aberrantes o dañinas para el individuo.
A pesar de todo esto, el número de Lutrix en todo el planeta, no supera el millar, y los que poseen mutaciones que a simple vista no se notan, procuran no decir lo que son, a menos que una razón imperativa, como una pareja, o peligro para sí mismo o alguien, así lo requiera.
Dentro de los Lutrix, se encuentran diferentes linajes o familias, que se diferencian del resto, por una mutación muy característica, que se ha mantenido por décadas. Estas familias tienen por costumbre, no mezclarse con aquellos que no sean Lutrix, quizás en un intento por conservar esa mutación, como algo único.
Pero como en toda familia, a veces, hay miembros que no comparten las costumbres familiares, y que llegado un momento, se desligan de ellos. Ya en este punto, creo que es momento de que os ponga en escena, y os presente al protagonista del siguiente fragmento.
Bolk es un Lutrix, y su aspecto es el de un Were lobo de pelaje marrón claro y con el pecho blanco. El al igual que todos en su familia o linaje, es poseedor que una alteración genética un tanto especial, que ha producido un desdoblamiento en todo su sistema nervioso y cognitivo. Esta segunda rama nerviosa y pensante, ha tomado posesión de su cola, que ha ganado considerablemente en tamaño, fuerza y flexibilidad, respecto a una cola normal. La cola tiene conciencia y acción propias, que unido a su capacidad de comunicarse telepáticamente, la identificarían como un individuo más, sino fuera por estar unida al cuerpo de Bolk. Esta extraña simbiosis, tiene además otra característica, y es que todo el conocimiento y saber, lo hereda la cola, por lo que estas se convierten desde el momento de nacer, en guías y mentores del cuerpo, que a su vez, son muy lentos para aprender. Esto que puede sonar como una gran ventaja, no suele ser tan agradable como parece, ya que todo eso, hace que la personalidad de las colas, tienda a ser arrogante, belicosa y malhumorada, lo que la lleva a estar casi siempre en desacuerdo con el cuerpo. A pesar de esto, Bolk aprecia a su cola, y siempre intenta hacerse caso de todo lo que ella le dice, aun cuando esta esté cada dos por tres regañándole, y recordándole que es un inútil.
Indudablemente, todo esto para alguien normal o sin responsabilidades, sería muy diferente, pero Bolk decidió ser un caza recompensas y artista marcial, para atrapar a aquellos que se lo merecieran, pero ofensivamente, él no puede presumir de ser eficiente. Sus movimientos con manos y piernas son torpes, lentos, y casi siempre está mal sincronizado, y lo único que más de una vez, lo ha salvado de acabar bajo dos metros de tierra, ha sido su manejo del arma que lo acompaña, y los consejos y órdenes de la cola.
Su arma, una lanza de dos puntas de colores opuestos, que se entrelazan, es además el emblema y distintivo de su familia, que recuerda a las dos conciencias unidas como una, pero diferentes como los colores. Esta arma, inusual pero extraordinariamente resistente a pesar de su aparente fragilidad, es usada tanto por Bolk como por su cola, cuando tiene la ocasión, por lo que su retaguardia nunca esta desprotegida. Además, la barra puede extender para luchas a mayor distancia, y retraerse tanto para el combate cuerpo a cuerpo, como si de una daga se tratara, como para transportarla en la cintura.
Durante años, Bolk y su inseparable cola, han logrado atrapar a incontables rateros, y algún que otro delincuente de mediana peligrosidad, pero indudablemente su meta es ir a por los grandes. Son bien conscientes de que sus posibilidades antes estos, son prácticamente nulas, y por ello entrenan duramente a diario, y aguardan por volver a medir fuerzas con quien una vez les dio unas lecciones.
-Bolk.
-Mmm…
-¡Hey Bolk! ¡Despierta de una condenada vez!
-Auch… Me duele todo el cuerpo. ¿Qué ha pasado? –Preguntó Bolk abriendo los ojos y percatándose de que estaban en un páramo oscuro, con solo un gran árbol a lo lejos, y una enorme luna llena iluminando la zona, cubierta por hierba que llegaba hasta las rodillas.
-Lo último que recuerdo, es que nos despeñamos por un desfiladero cuando recién atrapábamos a nuestro objetivo. –Comentó la cola-. Me duelen hasta los pelos, así que para la próxima vez que te diga que mires donde pisas… ¡Hazme caso!
-Lo siento. Creo que me confié demasiado… -Susurró cabizbajo.
-Como siempre. Si no fuera porque estoy unido a ti, y dependo de que no estires la pata, hace mucho de que te hubiera dado de latigazos, hasta arrancarte la piel.
-Aun me duelen las cicatrices en la espalda de la última vez que te irrite, así que no me gustaría pasar por eso. Prometo tener más cuidado.
-Más te vale. ¡Ahora incorporate y deja de aplastarme con tu culo gordo!
-Perdona. –Le indicó levantándose y sacudiéndose la cola-. No reconozco este sitio, y una sensación muy extraña me recorre el cuerpo.
-Estoy de acuerdo contigo, lo que es extraño y a la vez irritante. Además… Tengo la sensación de que no estamos solos. –Expresó la cola girándose hacia el árbol.
-¿No hay alguien allí? –Comentó Bolk volviéndose también.
Diciendo esto, Bolk se dirigió hacia el árbol y cuando ya estuvo cerca de este, la silueta de alguien arrodillado de espaldas a él, hizo que se detuviera. El desconocido solo estaba ataviado con un pantalón ancho de tela blanca, y un cinturón rojo también de tela, rodeando su cintura. Su larga cabellera cubría casi por completo toda su espalda, y se mantuvo totalmente inmóvil hasta que Bolk se acercó un poco más.
-Como siempre, ya estas metido en problemas por no hacer caso a Cola.
-Esa voz… -Susurró Bolk, volviéndose el desconocido hacia él, pocos segundos después.
-¿¡Ángel!? –Exclamó la cola-. ¿Qué diantres haces aquí?
-Dejemos ese asunto para después. Ahora… -Expresó colocándose en guardia, y animándolo a acercarse con un dedo-. Ven, Bolk. Demuéstrame lo que has aprendido desde la última vez.
-¿¡Es en serio!? –Exclamó Bolk sobresaltado, dando un paso atrás.
-Y tan en serio. Si no logras golpearme al menos una vez, te aseguro que le diré a Selene que te deje como un churrasco.
-No creo que haga falta que te diga, que Ángel no es de los que bromea. –Le indicó la cola a Bolk.
-Si no vienes tú…
Diciendo esto, Ángel tomó la iniciativa, atacando a Bolk, que a duras penas podía evitar los envites, siguiendo las instrucciones de la cola. A pesar de que ambos estaban desarmados, estaba claro que aquello era algo más que un entrenamiento, puesto que el primer golpe que Ángel acertó en el pecho de Bolk, lo lanzó derrapando varios metros hacia atrás.
-¿Que pasa Cola? Se suponía que tú te encargarías de adiestrarlo como es debido, pero sus reflejos apenas han mejorado. –Le indicó Ángel, exactamente en la misma postura, tras propinarle el golpe.
-Este idiota no escucha tanto como debería. ¿¡Acaso crees que me divierte tener que cargar con el!?
-¡Ha ha ha ha! En realidad, es él quien carga contigo. No es por nada pero estás unida a su trasero. –Le indicó con expresión burlona.
-¡Hey! –Exclamó Cola haciendo un movimiento fuerte y repentino hacia Ángel, provocando que todo el cuerpo de Bolk se volviera, dándole la espalda al caballero-. Tú no tienes un alumno tan incompetente.
-Veo que sigues siendo la parte más fuerte de Bolk. –Comentó Ángel cruzándose de brazos, y mirando fijamente la cola.
-¿Podríais los dos respetarme un poco más? Os aseguro que pongo todo de mi parte, para mejorar y no ser una carga para nadie. Cola te puede confirmar, que al menos, con la lanza, he mejorado notablemente.
-Demuéstramelo. –Expresó Ángel alzando un brazo, y apareciendo la lanza de Bolk en su mano, para a continuación lanzarla y clavarla al lado de su dueño.
-¿Cómo has hecho eso? –Preguntó la cola sorprendida.
-Tendréis que ganaros la respuesta. –Le indicó Ángel, saliendo de su mano la espada dragón, y seguidamente transformándola en su propia lanza-. Prometo no usar técnicas especiales contigo, ya que tú aun no conoces, y las de tu cola no cuentan.
-Tú elegiste sacar el coraje para enfrentarte a ambos, así que encara esa decisión con acciones. –Le indicó la Cola a Bolk, provocando que este cogiera la lanza y atacara a Ángel.
Los dos se encararon, propinando golpes y ataques con todas sus fuerzas. Sin lugar a dudas los movimientos de Bolk, ahora que tenía su arma en las manos, cambiaron radicalmente, obligando a Ángel en numerosas ocasiones, a desviar los envites, y aun así, sufriendo algún que otro rasguño.
-¿Cómo puedes ser tan torpe con las manos desnudas, y mejorar de forma tan radical con solo usar esa lanza? _le preguntó Ángel, sin detener sus ataques.
-No lo sé, pero toda la incertidumbre y dudas, desaparecen de mi mente y sentidos, cuando encaro a mis enemigos con esta lanza. –Le indicó Bolk, dando un tajo accedente, y provocando que el caballero al protegerse, saliera derrapando hacia atrás.
-Es suficiente. –Expresó Ángel haciendo desaparecer su lanza, y sujetando la de Bolk por la barra, cuando este lo atacaba de nuevo con una estocada-. Tengo la sensación de haber peleado con dos contrincantes diferentes, ahora que he probado tu potencial armado y desarmado.
-A veces creo que hay algo dormido en algún lugar remoto de su subconsciente, y que solo despierta cuando sus manos rodean la barra de esa lanza. –Comentó la cola.
-¿Por qué piensas eso? –Le preguntó Ángel.
-Pues porque yo también me siento mejor cuando la sujeto, y no es solo por tener la habilidad de ejecutar ataques especiales o elementales.
-Mmm… Quizás sea la lanza.
-Es posible, pero incluso usando otra lanza que no sea la mía, ese efecto se produce, aunque en menor medida. –Le indicó Bolk-. ¿Me vas a explicar que haces aquí y a que ha venido todo esto?
-¿Qué fue lo último que te dije, cuando nuestros caminos se cruzaron la vez pasada?
-Que confiara en mi instinto, más que en mis sentidos. –Expresó Bolk.
-Eso era para los dos. ¿Qué os dice vuestro instinto?
-Un peligro nos acecha. –Intervino la cola.
-¿De mí? –Le preguntó Ángel.
-No. Está muy cerca, pero no de ti, ya que… -Expresó Bolk mirando a Ángel, y observando como la figura del caballero se difuminaba, como arena llevada por viento ligero-. ¿Esto es un sueño?
-No solo lo es, sino que es posible que no despiertes nunca de él, si no abres ahora mismo los ojos. –Expresó Ángel haciendo aparecer su espada, y prendiéndose fuego esta-. ¡¡¡Despierta!!!
Gritándole esto, Bolk observó con espanto, como una descomunal columna de fuego salía despedida hacia él, provocando que en el instante que iba a ser alcanzado, despertara realmente del sueño en el que estaba atrapado.
Al abrir los ojos sobresaltado por lo sufrido, se encontraba en la cama de algún hospital, y a su lado, una chica que por alguna razón no le inspiraba confianza, con una jeringuilla en las manos. Antes de que pudiera preguntar o reaccionar al respecto, la desconocida se le abalanzó encima con la jeringuilla en ristre, con la clara intención de clavársela. Bolk entonces reacciono rápidamente sujetándole las manos, y en el momento que la aguja iba a pincharle sin remedio, la cola le soltó un potente latigazo al atacante, alejándola de ellos.
-¡Vamos reacciona! –Exclamó la cola, observando como la atacante salía corriendo con intención de escapar.
-¡Voy voy! –Expresó Bolk bajándose de la cama, y cayéndose al suelo.
-¿¡Qué carajo…!? –Exclamó la cola, al percatarse de que el cuerpo de Bolk estaba bastante maltrecho, y lleno de vendajes.
-¿¡Pero que hace!? –Exclamó una enfermera que llegó corriendo al escuchar el estruendo, y en seguida lo ayudó a subirse nuevamente a la cama-. Déjese de tonterías o sus heridas se abrirán nuevamente.
-¿Qué es lo que me ha pasado? –Le preguntó Bolk, tumbándose y dándose cuenta de que de repente no podía ni moverse.
-Hace una semana, unos pescadores te encontraron a la deriva, con visibles indicios de que te habías caído por algún acantilado. Tenías un brazo y una pierna rotos, además de un fuerte golpe en la cabeza, que te había sumido en sueño profundo. Fue verdaderamente una suerte de que te encontraran, ya que de lo contrario habrías muerto ahogado, o peor aun, devorado. Aun así, pocos teníamos confianza en que llegarías a despertar del coma, aunque está claro que nos equivocábamos. ¿Cómo te sientes?
-Como si me hubieran pisoteado. –Comentó Bolk con expresión de dolor.
-Es normal, pero ahora que estás despierto, lo único que te hace falta es reposo. Ya verás cómo quedaras como nuevo en poco tiempo. ¿Y esa quemadura? –Le preguntó la enfermera con cara de sorpresa, al percatarse de una zona en el brazo derecho, con el pelaje chamuscado.
-No lo sé… -Susurró Bolk estupefacto, pensando el sueño con Ángel.
-Pues es reciente. Dadme un momento que traiga algo para limpiaros. –Expresó la enfermera marchándose.
-Eso que piensas es una estupidez. –Le indicó la cola.
-Pues tú dirás, pero no creo que haya nadie aquí, que vaya quemando por capricho. Además, es demasiada casualidad que este quemado justamente aquí, que es donde me golpeó esa columna de fuego que Ángel nos arrojó, justo cuando me protegí pensando que en verdad acabaría churrasco.
-Mmm… Sin importar como haya sucedido, está claro que gracias a ese sueño, nos salvamos de que nos pincharan, y creeme que no era para darnos unas vitaminas. Ya averiguaremos a que ha sido debido, pero de momento, recuperate lo antes posible ya que tienes mucho que aprender y entrenar.
-Está bien. -Suspiró cerrando los ojos
-¿Ese pulgoso nos ha ayudado de verdad, o todo no ha sido más que una casualidad? –Pensó la cola-. Supongo que tarde o temprano se descubrirá. Uff… Creo que yo también necesito un descanso.
Con esto, los dos se quedaron dormidos, y aguardaron a que lo ocurrido no fuera más que un extraño y mal sueño. Al mismo tiempo en otro lugar….
-¿Dónde estabas? –Le preguntó Ángel a Selene cuando la dragona apareció a su lado, mientras este caminaba junto a sus amigos, atravesando un gran bosque.
-Tenía el presentimiento de que alguien necesitaba un consejo, así que les eché una garra. –Expresó la dragona.
-¿En serio? ¿Algo se te indigestó para que ahora hagas de bienhechora?
-¡Ha ha ha ha! Creeme, en algún momento me darás la razón, así que no pienses más en ello. –Le indicó empujándolo levemente con el cuerpo.
-Vamos Ángel, dale un respiro. –Le indicó Lilian, palmeando a Selene.
-Descuida Lilian, estoy acostumbrada. Además, sabes tan bien como yo, que es ese lado duro lo que lo hace tan adorable. –Le indicó Selene haciéndole un guiño.
-Ejem…-Carraspeó Ángel-. Sigo aquí, y si no queréis que os de unos azotes a las dos, será mejor que os calléis.
Al escuchar esto, todos sus amigos se rieron, y con el ánimo levantado, continuaron la marcha.
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