Aquella costa
----
-¿Me acompañás?-
-Hasta donde sea-
-Entonces iré hasta la costa más lejana, para que no te vallas nunca-
Dijo el Alter-Yairnod en tono de arrullo. El gatito dorado frente a él
sonrió. Los carteles luminosos de la avenida hacían brillar sus cabellos.
-Si es por vos...- susurró mientras caminaba al lado del Alter-Yairnod,
aquel ser de rasgos felinos y largas orejas, cuyo pelaje negro contrastaba
con el del gatito dorado.
La transitada avenida solía ser un punto de reunión o de paso de ellos y
de sus amigos. Entre las tiendas de videojuegos, los locales de ropa y
los McDonalds, estaba tapizada de recuerdos.
Tras muchos pasos sumados, llegaron a la parada de colectivo, con la
habitual fila de gente de las noches de sábado. El gatito jugaba con un
pequeño peluche entre sus manos. Su amado le miraba a los ojos con ternura.
Sin prisa se aproximó a su rostro y le besó los labios. Aquel se olvidó de
la existencia del peluche por un momento y respondió retorciéndose de
alegría sobre sí mismo, y luego abrazando con fuerza al Alter-Yairnod.
Un cartel en la cercanía anunció a la parejita que les quedaban pocos
segundos para compartir. Se volvieron a besar mientras dejaban que la fila
de gente se encargase de detener el colectivo.
-Te amo- Dijo el Alter-Yairnod, besó como despedida la mejilla del gatito
y se dió vuelta para subir al transporte. El gatito comenzó distraídamente
a girar aquel peluche entre sus manos mientras sonreía, mirando hacia su
juguete nuevo y hacia la nada.
El Alter-Yairnod dejó pasar a unos ancianos, se giró por última vez a mirar
a su amado y susurró con una voz apenas audible
-Volemos juntos, la costa más lejana nos espera...- y se subió al colectivo,
a perderse de nuevo en el movimiento continuo de la humanidad.
----
Writen long ago and totally based in a real situation
----
-¿Me acompañás?-
-Hasta donde sea-
-Entonces iré hasta la costa más lejana, para que no te vallas nunca-
Dijo el Alter-Yairnod en tono de arrullo. El gatito dorado frente a él
sonrió. Los carteles luminosos de la avenida hacían brillar sus cabellos.
-Si es por vos...- susurró mientras caminaba al lado del Alter-Yairnod,
aquel ser de rasgos felinos y largas orejas, cuyo pelaje negro contrastaba
con el del gatito dorado.
La transitada avenida solía ser un punto de reunión o de paso de ellos y
de sus amigos. Entre las tiendas de videojuegos, los locales de ropa y
los McDonalds, estaba tapizada de recuerdos.
Tras muchos pasos sumados, llegaron a la parada de colectivo, con la
habitual fila de gente de las noches de sábado. El gatito jugaba con un
pequeño peluche entre sus manos. Su amado le miraba a los ojos con ternura.
Sin prisa se aproximó a su rostro y le besó los labios. Aquel se olvidó de
la existencia del peluche por un momento y respondió retorciéndose de
alegría sobre sí mismo, y luego abrazando con fuerza al Alter-Yairnod.
Un cartel en la cercanía anunció a la parejita que les quedaban pocos
segundos para compartir. Se volvieron a besar mientras dejaban que la fila
de gente se encargase de detener el colectivo.
-Te amo- Dijo el Alter-Yairnod, besó como despedida la mejilla del gatito
y se dió vuelta para subir al transporte. El gatito comenzó distraídamente
a girar aquel peluche entre sus manos mientras sonreía, mirando hacia su
juguete nuevo y hacia la nada.
El Alter-Yairnod dejó pasar a unos ancianos, se giró por última vez a mirar
a su amado y susurró con una voz apenas audible
-Volemos juntos, la costa más lejana nos espera...- y se subió al colectivo,
a perderse de nuevo en el movimiento continuo de la humanidad.
----
Writen long ago and totally based in a real situation
Category Story / Still Life
Species Housecat
Size 120 x 90px
File Size 21.5 kB
FA+

Comments