Alexander se encontraba confundido, llevaba la misma ropa que antes de que saliera de viaje, un pantalón de mezclilla negro y una playera roja con manchas como de pintura negra, esa era la decoración. Todo esta extraño, a caso lo que paso ¿En realidad si había sido solo un sueño? De verdad que no sabia que pensar, se bajo de la cama y volteo a ver a su reloj para ver la hora, este estaba quieto a las seis de la madrugada, no era extraño quizá solo se le había gastado las baterías, se acerco a la ventana para ver si veía a alguien, pero no su visibilidad estaba bloqueada por la neblina, ni siquiera podía ver su buzón.
Salió de su habitación, y empezó a caminar por los pasillos, todo parecía normal, y quizá la neblina se trataba solo por la hora en la que estaba, al bajar las escaleras se dio cuenta de que estaba encerrado, ya que la puerta principal estaba lleno de cadenas y las ventanas tenían tablas clavadas, intento abrir los candados que sujetaban estas pero no podía, corrió a la cocina para ver la puerta trasera y estaba igual.
-Alexander: ¿Que esta pasando? ¿Quién aria esto?…
Los candados estaban por dentro el furro que lo hiso debía seguir ahí o si ya no esta aquí, tal ves dejo una forma de salir. Pero seria un problema encontrar el lugar, era mejor buscar otra forma, una de las opciones era la puerta de la cochera, se dirigió a ella pero también estaba igual, aun así tenia las herramientas, podía usarlas, tomo una tijera de metales, intento cortar las cadenas con toda su fuerza pero no lo logro, luego intento con el candado pero lo mismo, prefirió cambiar de herramienta, una segueta, pero fue lo mismo, incluso los dientes de esta se doblaron.
Después de varios intentos con distintas herramientas se rindió. Las ventanas no eran opción por que igual estaban bloqueadas. Pero aun le quedaba una ultima opción, el sótano, ahí había una puerta que guiaba al patio también, se dirigió corriendo ahí.
Abrió la puerta e intento encender la luz, pero no funcionaba, igual que el reloj, antes de bajar intento encender la luz del pasillo anterior, pero era lo mismo, y ahora ya no tenia la linterna.
Metió la garra en su pantalón y encontró su encendedor, era extraño, no recordaba haberlo puesto ahí, pero como sea le podía servir, lo encendió y empezó a bajar alumbrando las escaleras, al bajar sintió algo resbaloso en el piso, alumbro y vio que era sangre.
Pero ¿De que? O ¿Quién? Empezó a seguir el camino, el cual terminaba junto a una mesa ahí no había nada, luego siguió el mismo camino pero del lado contrario. Este llegaba a la pared junto a las escaleras y subía, hasta un agujero, de aquel agujero salía la sangre, el lobo se espanto al verlo dando un paso hacia atrás, al hacerlo levanto un poco el encendedor dejando ver una frase escrita en sangre sobre el agujero.
“Llave” era lo que decía ¿Había una ahí dentro? Se acerco y empezó a asechar para ver si podía verla, pero estaba demasiado obscuro.
Se dio la vuelta para ir por la otra puerta pero el paso estaba bloqueado, había como escombros a mas de la mitad del cuarto, casi llegando al techo.
Al ver que la última salida estaba cerrada no le quedo de otra que regresar al agujero de la pared.
Se quedo un momento pensando que hacer, ¿Metería su brazo dentro de ese agujero sin saber que hay dentro?
Empezó a estirar su garra acercándose lentamente al agujero…
[Caso 01] Sin pensarlo dos veces lo metió todo de un golpe, aquella sensación era asquerosa, todo estaba húmedo y goteaba mojando su brazo, empezó a revisar hasta que encontró algo duro, era la llave, al tomarla sintió como algo se clavo alrededor de su brazo.
-Alexander: ¡¿Qué de...?! ¡NNG!
El lobo intento sacar su brazo jalándolo hacia afuera, pero no lo lograba, sentía como lo que punzaba lo hacia cada ves mas profundo desesperándolo cada ves mas, aquella desesperación provoco que usara toda su fuerza jalando su brazo, lo que lo había atrapado se cerro por completo arrancándole la mitad de este, el lobo callo acostado sujetando su brazo y gritando por el dolor, intentaba desesperado parar el sangrado pero lo que hiciera era inútil, no pasaron muchos segundos para que muriera.
[Caso 02] Antes de que lo hiciera se arrepintió jalando su brazo hacia atrás, se sentía frustrado teniendo miedo de hacer eso. Al darse cuenta de que no podía prefirió volver a subir.
Una vez en el segundo piso, empezó a pensar que más podía hacer, mientras lo hacia vio como alguien paso corriendo a su habitación, sin perder tiempo empezó a perseguir a aquella sombra que vio, en el cuarto no había nadie, pero en la cama había un dibujo echo a crayolas, era un retrete, pero a la mitad, se veía el agua y en ella una llave. Los dibujos ya le habían echo encontrar personas ¿Por qué no también objetos? En su casa tenia dos baños, uno en su habitación y otra en la planta baja, como estaba en su cuarto fue primero al de este, asecho el retrete y vio que no había nada, el agua estaba limpia, al levantar la vista vio que había algo escrito en la pared “El fuego me da miedo” No le presto atención y salió de ahí. Después de revisar en se dirigió a la planta baja, entro al baño y empezó a revisar también, esta estaba igual con el agua limpia, pero en este se veía un brillo, la llave.
Se puso de rodillas frente a este e introdujo la garra, tomo la llave y empezó a sacar la garra cuando se empezó a escuchar como sonaba una alarma de ataque aéreo, el cuarto empezó a transformarse, las paredes se pelaron quedando rejillas oxidadas y ensangrentadas.
Alexander saco su garra del retrete y tomo su encendedor, tras encenderlo volteo a ver el agua viendo que era sangre y al ver su garra con la llave se dio cuenta de que estaba manchado de la misma lo cual lo sorprendió haciendo que callera sentado y soltase la llave la cual reboto hasta caer cerca de la bañera, tomo rápidamente una toalla que se encontraba cerca toda rota y se limpio. Se acerco a la llave inclinándose para tomarla, al hacerlo vio como la cortina de la bañera se empezó a mover, de repente la cortina fue retirada con brusquedad revelando a un mutante, este estaba entre sangre que tenia la bañera, tenia enormes garras y pareciera que solo tenia la mitad del cuerpo, también como los otros mutantes no tenia ojos ni nariz solo hocico con enormes colmillos, tras el brusco momento de quitar las cortinas el lobo se alejo medio tropezándose chocando con la puerta de espaldas. El mutante salió de la bañera y empezó a saltar atacándolo, Alexander salió del cuarto cerrando bruscamente alejándose de la puerta, solo para ver como una garra atravesaba esta y luego se escuchaba un fuerte gruñido proveniente del baño.
Después nada, ¿Aquella cosa se había rendido tan fácil? Tras limpiar la llave con su camisa noto que tenia escrito algo, “Caja”.
-Alexander: ¿Caja?… ¡La de la cochera!
La cochera tenia una caja, donde habían mas herramientas, entre ellas unas pinzas largas, ahora solo tenia el encendedor para alumbrarse, así que daba pasos lentos por si había algo mas, la radio de su celular no se encendió, así que era algo lógico que esta no funcionaba. Al llegar a la cochera empezó a ver por todos lados previniéndose de algún ataque, uso la llave para abrir la caja y tomo las pinzas. Tras hacerlo se dio la vuelta para salir, pero un zumbido se empezó a escuchar, alumbro al techo sobre su camioneta de donde provenía el ruido viendo que había un agujero en el techo, y de el empezaron a salir unos insectos, uno de ellos voló hacia Alexander el cual coloco su brazo frente a el intentando defenderse, este se paro en el brazo y algo que parecía una trompa se clavo en su brazo sin penetrar muy profundamente, el lobo gruño de dolor y enseguida lo sujeto y empezó a arrancarlo arrojándolo contra el parabrisas de su camioneta, este estallo manchándolo con un liquido verde, mas de los insectos salieron intentando atacarlo, el lobo empezó a esquivarlos corriendo agachándose hasta lograr salir de la cochera. Una vez fuera recupero un poco el aire y regreso al sótano, el camino hasta este estuvo despejado así que no tuvo contratiempos. Una vez frente a este introdujo las pinzas escucho como choco con la llave y la tomo, pero sintió como algo sujeto las pinzas, empezó a jalarla con fuerza hasta que logro sacarlas, las pinzas tenían ralladuras, como si colmillos se hubieran clavado en el. Tomo la llave y la limpio, empezó a revisarlo para ver que tenia la forma de la puerta principal. Al fin podría salir, estaba apunto de empezar a subir las escaleras cuando escucho como una caja cayó, volteo a ver que era y se quedo un momento viéndolo pensó que no era nada, hasta que otro fuerte ruido se escucho, pero esta fue como una explosión, una nube de polvo se levanto de los escombros, tras disiparse el polvo que se levanto el lobo logro ver como habían unas siluetas en ese lugar, tenia los brazos colgando y la cabeza hacia abajo, pero lo mas raro era que parecía que flotaran como fantasmas, al levantar la mirada uno dejo ver que tenia los ojos completamente en blanco, parecía la mescla de un zombi con un fantasma. Alexander empezó a correr escaleras arriba luego cerro la puerta. Empezó a retrocedes sin perderla de vista hasta que una mano empezó a atravesarla, pero sin romperla, luego lo demás del cuerpo. El lobo empezó a correr hacia la puerta principal, pero frente de ella atravesó uno de ellos saliendo del piso, freno lo mas rápido que pudo y se dio la vuelta, tenia que alejarse de esas cosas, empezó a correr al segundo piso sin pesarlo, al llegar volteo a ver hacia ambos lados, seguía alumbrándose con el encendedor, lo cual no le permitía ver muy lejos. Mientras corría veía como algunos muebles empezaban como a moverse dirigiéndose a la obscuridad jalados por algo, al llegar al final del pasillo todo se había transformado aun mas, los muros que aun tenia parte de madera se habían convertido en rejillas por completo podía ver incluso una parte de las rejillas de la planta baja. Pero ahora estaba encerrado en el pasillo, no tenia donde ir, los fantasmas se empezaron a acercar cada ves mas, el lobo se dio la vuelta y empezó a retroceder, sin fijarse que el piso se encontraba demasiado oxidando a donde se dirija, al poner todo su peso en esa área las rejillas colapsaron provocando que callera a la planta baja. Logro soportar la caída quedando de rodillas, le tomo unos segundos reincorporarse y de nuevo empezó a correr, podría ver la entrada principal, estaba apunto de llegar cuando del techo callo un mutante como el del baño e intento atacarlo, apenas logro esquivarlo sin dejar de correr dirigiéndose a la cocina, saco la llave y vio que de un lado tenia grabado una puerta, como la principal, pero también al girarla tenia otro grabado con forma de la puerta de la cocina. Al llegar rápidamente tomo el candado, varias veces volteaba a ver para ver donde estaba, lo hico como dos veces casi seguidas, logro abrir el candado y quito la cadena, nuevamente volteo a ver una tercera ves tomando la perilla mientras lo hacia, uno de los fantasmas estaba frente a el casi apunto de tocarlo cuando logro abrir la puerta cayendo dentro y cerrándola dando una patada. Recuperaba el aliento con los ojos cerrados, y al abrirlos noto que no estaba en su patio, sino en otra habitación, se levanto y empezó a caminar, pero ahora si podía ver bien, volteo a ver hacia abajo dándose cuenta de que tenia su ropa de antes, la que compro en la tienda de Marcus, y también poseía la linterna en el bolsillo de su chamarra y su bulto colgando en su espalda, todo estaba como antes, incluyendo la neblina.
Cerca de la puerta había una banca, se acerco a ella y vio un mapa, el cual decía “Escuela primaria Midwich” Este mapa tenia ambos pisos. Tanto el de la planta baja como el que le seguía. Volteo a ver hacia atrás viendo dos puertas con ventanillas, eran las puertas principales, lo cual quería decir que estaba en el lobby. Se dirigió a la puerta que llevaba al pasillo, si el estuviera atrapado en la escuela se escondería en recepción, así fue primero ahí a ver si encontraba a alguien, empezó a asechar a ver si veía a alguien, pero al estar ahí escucho como tocaba un piano, este estaba en el segundo piso, era una melodía hermosa y única, nadie nunca la había tocado, era una composición de Rebecca, era lógico que ella estaba ahí.
-Alexander: Esa melodía… Theme of Laura… Rebecca esta en el segundo piso…
Sin dudarlo el lobo entro a la puerta que estaba alado de la recepción, era una puerta doble que dirigía a un pasillo, y hasta el fondo a la izquierda estaban las escaleras al segundo piso. Corria sin prestar atención a otras cosas, incluso paso unas palabras en la pared escritas con sangre la cuales decían “Las cenizas son lo único que queda, de un pasado doloroso”, tras entrar al pasillo la radio se activo, había algo cerca, ¿Pero que? El lobo miraba al frente buscando a un enemigo de su altura, nunca se imagino que tendría que ver hacia abajo también, mientras caminaba sintió como algo sujeto su pierna como abrazándola, al voltear a ver, vio que era como un cachorro de dos a tres años, algo pequeño, pero este no tenia pelo, ni siquiera rostro, se notaba que era furro por su complexión, pero parecía estar quemado, el lobo intento sacárselo de encima agitando su pierna, pero este no lo soltaba, después escucho como la radio aumento la frecuencia, volteo a ver al frente viendo a otros dos, estos con navajas, se acercaban a el, aun que era algo cruel por el tamaño y el físico, no le quedo de otra mas que lanzar una patada contra la pared sacándoselo de su pierna, intento volver a moverse pero le dio un fuerte pisotón dejándolo inmóvil. Los demás ya estaban cerca y el tubo que tenia antes ya no estaba, para su suerte a su lado había una hacha para incendios en la pared, de un codazo rompió el cristal y lo saco.
Los mutantes intentaron atacarlo, pero este los evito ágilmente para luego darles fuertes hachazos despedazándolos, siguió corriendo hasta llegar a las escaleras, las subió y de nuevo estaba en un pasillo como el anterior pero ahora en el segundo piso, habían varias puertas, pero a el solo le importaba la puerta del fondo, la doble, esa lo llevaría al pasillo del salón de su hermana, pero el camino estaba bloqueado por una reja que salía de la división de los dos salones de clases, saco su mapa para ver una la ruta alterna, y tenia dos opciones, la puerta doble anterior, haciendo que le diera toda la vuelta a la segunda planta de la escuela, o entrar al salón de clases que tenia alado, el camino era mas corto así que opto por ese. Dentro no veía nada útil, era un salón normal, con pupitres, un pizarrón, gises, y dos borradores, o al menos eso creyó que eran, también había un escritorio, del profesor, era mas que lógico.
Se acerco a la puerta que comunicaba a ambos salones pero no se podía abrir, estaba cerrada del otro lado. Maldijo su mala suerte y patio el escritorio enfurecido, este choco con la pizarra tirando el gis y los “borradores” que resultaron ser cajas de balas.
¿Qué hacían balas, en un salón de clases? No le importaba eso, las tomo, recargo su pistola y luego guardo el resto, el piano seguía sonando, cada vez aumentaba mas la velocidad de la tonada, era lo que a Rebecca le gustaba, desafiarse así misma.
Viendo que no le quedaba de otra opción decidió ir por el camino largo, aun que pudo romper la puerta con el hacha para ahorrárselo pero no tenía cabeza para pensar en ese momento.
Ya estaba en el pasillo frente al del que estaba el salón de su hermana, casi a la mitad, cuando un fuerte golpe espanto al lobo, uno de los conductos de ventilación del techo se abrió, y del el, la mitad de un cuerpo había salido, parecía de hembra y también lucia quemada como los cachorros. Alexander se armo de valor y se empezó a acerca estirando su garra, cuando bruscamente el cuerpo se movió tratando de agarrarlo, por la misma desesperación y el susto el lobo empezó a lanzar hachazos a discreción sin ver, luego de unos segundo los abrió de nuevo viendo los trozos del cuerpo en el piso, estaba una parte de la piel y un brazo entero, el resto había desaparecido, o tal ves había huido, fuese como fuese lo ponía nervioso. Sin mas contratiempos logro llegar, estaba frente la puerta, tomo la perilla, se quedo unos segundos tomando aire a tope y luego entro gritando.
-Alexander: ¡Se acabo Rebecca! ¡Ríndete!
Pero en el salón no había nadie, el piano estaba vacio y había dejado de sonar al abrirse la puerta.
En el salón había una pizarra al igual que varios instrumentos en todo el cuarto, pero el más notorio era el piano. El lobo empezó a entrar aun más al salón buscando con la vista a Rebecca.
-Alexander: ¡Rebecca! ¡Se que estas aquí! ¡Los pianos no se tocan solos!... O eso creo…
Lo último lo dijo en voz baja ya que tenia razón, era imposible estar seguro que podía y que no pasar. Mientras se adentraba al salón una sombra obscura bloqueo la puerta cubriéndola, nuevamente el piano empezó a tocar la misma melodía, pero ahora acompañado de los demás instrumentos, entre ellos un violín, en el cual apareció Rebecca tocándolo.
-Alexander: ¡Vasta de juegos Rebecca! ¡¿Ahora dime que esta pasando?!
-Rebecca: ¿Si no que?
-Alexander: ¡…!
-Rebecca: Como sea… ya me canse de tocar aquí, me iré a otra parte.
-Alexander: ¡No iras a ningún lado!
El lobo soltó el hacha y saco la pistola apuntándole. La loba se detuvo y empezó a reírse.
-Rebecca: Huy… que miedo, el cachorro tiene un arma… como sea…
-Alexander: Detente o te disparo.
-Rebecca: Bla, Bla, Bla…
La loba se dirigía a la puerta a paso lento cuando el lobo disparo cerca de su cabeza, haciendo que el ruido del disparo resonara por todo el salón.
-Rebecca: ¿Cómo te atreves?… ¡A hacer un ruido tan horrendo!
-Alexander: Tu me obligaste... ahora ¡Aléjate de la puerta! O disparare de nuevo.
-Rebecca: No te atrevas…
El lobo disparo por segunda ves haciendo que Rebecca moviera la cabeza bruscamente por la exaltación, lo cual provoco que una parte de su cabello quedara en su rostro, su rostro cambio de arrogante a enfadada, la loba rosa empezó a correr hacia el para atacarlo, el lobo empezó a disparar pero era demasiado velos para el. Una ves cerca lanzó una patada hacia arriba dándole a la garra del lobo provocando que la soltase arrojándola hacia arriba, el lobo la volteo a ver sin percatarse que Rebecca le daría una patada, aquel golpe fue muy fuerte, tanto que lo arrojo contra unos pupitres que habían ahí. El hacha estaba a los pies de Rebecca, no estaba disponible para usarlo. La loba empezó a acercarse a paso rápido, mientras Alexander se empezaba a levantar sujetándose de los pupitres. Aun se recuperaba del primer ataque, Rebecca empezó a correr hacia el y salto dando un giro en el aire para darle una patada golpeándolo contra la pared, su espalda sonó, sus huesos habían tronado. Rebecca empezó a reírse estirando los brazos a sus lados, el piano empezó a sonar de nuevo junto con otros instrumentos, se detuvo por un momento y luego aumento el ritmo igual que el volumen de esta. Tras esto la loba empezó a girar como una bailarina seguía riendo.
-Rebecca: Lo ves hermanito… nunca serás mejor que yo, sabes la lucha es como un baile, si haces los pasos adecuados, todo es armonioso y siempre acabara bien.
-Alexander: ¿Tu que sabes de la lucha? ¡Si tú nunca has tenido que luchar en toda tu jodida vida! ¡Nunca has necesitado esforzarte para ganar algo!
-Rebecca: ¡¿Cómo te atreves?!
La loba empezó a girar de nuevo levantando su pierna impulsando sus giros con esta, se estaba acercando al lobo haciendo ese movimiento, era lógico lo que quería, darle una patada, Alexander retrocedía saltando hacia atrás poco a poco retrayendo su abdomen sin perder de vista la pierna de Rebecca, una ves llego hasta la pared y que vio que estaba apunto de darle la patada puso todo su peso en donde estaba y la sujeto. La pierna de la loba estaba en su cintura, lo había pateado, pero había soportado la patada, al sentir su pierna atrapada salto dándole una patada en el rostro con la que tenia libre, el lobo la soltó y esta cayó de rodillas, el lobo estaba a su lado recuperándose de la patada, Rebecca aprovecho su distracción para darle una patada giratoria aun en el suelo derribándolo haciendo que callera de espaldas. Se reincorporo y levanto su pierna hasta que quedo junto su cabeza, aparte de sus habilidades de música se había vuelto bailarina de ballet, lo cual le proporcionaba esa flexibilidad, mientras sujetaba su pierna empezó a reír.
-Rebecca: ¡Jajajaja! Es hora de que el cachorro se vaya a dormir.
Bajo con fuerza su pierna para golpearlo, pero Alexander lo evito colocando sus brazos como una equis, deteniendo el golpe y dijo.
-Alexander: ¡Aun no!
Tras detener el ataque sujeto de nuevo su pierna y se levanto, la loba intento patearlo como la vez anterior pero Alexander la esquivó sujetando la otra, ambas las coloco en su cintura cada una en, la tenia como si fuese un carretilla furry.
El lobo se medio impulso hacia atrás y empezó a girar con ella, la loba intentaba zafarse mientras que la velocidad de los giros aumento, luego de girarla unos segundo el lobo la aventó, la hermana cayó entre un montón de instrumentos los cuales la cubrieron por completo. Pasaron unos segundo y no salía, Alexander empezó a acercarse a pasos lentos, al llegar a la montaña de instrumentos empezó a quitarlos, solo para ver como una de las bases de los micrófonos había atravesado a la loba matándola casi al instante. Rebecca estaba muerta, pero aun faltaba su segunda etapa, estaba seguro de eso si su hermano mayor Edward había tenido una segunda transformación ¿Por que ella no?
Estaba listo para lo que fuese que viniera, ya había tomado su hacha, solo esperaba que apareciera, estaba algo nervioso pero era normal, pasaron unos minutos y no surgía nada, mientras veía a los alrededores noto como la puerta estaba libre de la obscuridad de antes había desaparecido de ella. Pensó que tal ves solo el hermano podía hacer eso de tener dos formas, tomo su pistola y su hacha, guardo la pistola mientras se dirigía a la puerta y tras cruzarla noto que no estaba en el pasillo continuo, sino estaba fuera, en el patio de la escuela, algo lejos de las dos puertas que habían para salir a el, casi en medio del patio.
Todo estaba silencioso, se escuchaba el viento algo agitado, y también como los seguros de las puertas eran puestos, primero la que estaba delante y lejos de el, al escuchar que se cerro prenso que solo era cuestión de tiempo para que la que estaba atrás de el hiciera lo mismo, se dio la vuelta para empezar a correr pero esta sonó al dar los primeros pasos, ambas puertas estaban cerradas.
Las corrientes de viento empezaron a cambiar de dirección, cada ves aumentaba mas y mas, casi sentía como si el mismo viento lo abofeteara, luego unas leves sensaciones de ardor en el rostro, como si algo lo estuviera cortando, y era la misma intensidad del viento lo que lo ocasionaba. Alexander intentaba cubrirse la vista con los brazos, hasta que sintió un fuerte golpe que lo arrojo cerca de las escaleras que daban a la puerta, la corriente de aire lo había arrojado. Al levantar la vista pudo ver como un encapuchado daba vueltas en medio del patio, como si fuese un tornado deteniéndose hasta quedar completamente quito de frente a el.
-Alexander: Lo sabia… sabia que esto no acabaría tan fácil… Rebecca…
-Rebecca: O querido, en esta larga vida nada es fácil de obtener, necesitas mucho tiempo para conseguir lo que deseas, es una lastima que tu tiempo terminara aquí.
La loba empezó a temblar, su ropa empezó a romperse, se transformaba como Ed, pero ella tenia otra transformación. De su espalda salió algo que parecían alas, luego sus garras crecieron y sus brazos se adelgazaron, sus piernas igual se alargaron y adelgazaron, su rostro se deformo como metiéndose en su pecho. De su nuca algo surgió como un cuello más largo y una cabeza como de pterodáctilo. Sus brazos se empezaron a mesclar con las alas volviéndolas mas gruesas, se había convertido en un mutante volador. La pared del segundo piso se rompió dejando salir los instrumentos que empezaron a flotar mientras tocaban de nuevo la misma canción de antes.
Rebecca o ahora como se le podía llamar, Mutan-Rebecca, se empezó a elevar. Desapareció en la obscuridad del cielo, estaba preparándose para atacar desprevenido al lobo. Alexander bajo el hacha y saco la pistola, apunto al cielo esperando que Rebecca bajara a atacarlo, en ves de ella una fuerte ráfaga de viento bajo golpeándolo, aquella ráfaga también provoco que la escuela temblara dejando caer una roca de los escombros sobre el piano provocando que tocase una mala nota, enseguida Rebecca emitió un extraño ruido, al que se le podía llamar chirrido, revelando su posición, Alexander empezó a disparar varias veces, otros chirridos se escucharon y vio como algo de sangre callo.
Rebecca estaba herida, lo cual desespero a la loba, bajo a toda velocidad intentando envestir a su hermano menor, que salto dando una pirueta hacia adelante cayendo de rodillas y empezó a disparar de nuevo dándole en la espalda a Mutan-Rebecca.
-Mutan-Rebecca: ¡Infeliz! ¡Pagaras por eso!
El piano que flotaba lejos de ellos sin perjudicarlos repentinamente se abalanzó contra Alexander para golpearlo, el lobo apenas logro esquivarlo haciendo que su arma callera, el piano se poso sobre de esta para que no la volviera tomar. Pero así había dejado su punto débil a su disposición. Alex aun tenia el hacha para usar, la tomo corriendo y salto con ella clavándola en las techas del piano, este emitió un horrible sonido lo cual hirió a Mutan-Rebecca provocando que poco a poco descendiera, intentaba taparse los oídos con sus alas lo cual le hacia perder altura, el lobo siguió golpeándola rompiendo las teclas y las cuerdas, la melodía empezaba a escucharse horrible, los demás instrumentos volaban por doquier, Mutan-Rebecca ya estaba en el grito emitiendo ruidos extraños. Una ves que vio que la mutante estaba herida se acerco a ella y le dijo.
-Alexander: Ojala nuestra relación de hermanos hubiera sido distinta…
-Mutan-Rebecca: ¡Sueñas pedazo de mierda! ¡Eso nunca hubiera pasado!
-Alexander: Maldita…
[Caso 01] Mutan-Rebecca no se podía defender por estar cubriendo sus oídos, así que Alexander no desperdicio esta oportunidad, levanto el hacha y con todas sus fuerzas de un tajo le corto el cuello a la creatura, que aun que no era la cabeza en si de Rebecca era una parte de ella, y solo eso bastaba para matarla, los instrumentos dejaron de tocar cayendo inertes.
Junto a ella había algo brillante, estaba donde se transformo, parecía un collar, con una piedra rosa. Recordó que había tomado una verde con Edward, quizá la siguiente seria amarilla por Christopher. Aun así no quería pensar en eso, lo que le empezó a preocupar fue que Roxy había desaparecido, y tenia que encontrarla.
[Caso 02] Mutan-Rebecca no se podía defender por estar cubriendo sus oídos, así que Alexander no desperdicio esta oportunidad, levanto el hacha mientras miraba su cuello, pero no tubo el suficiente valor como para cortárselo, en ves de eso le dio un fuerte hachazo cortándole una de las halas, Mutan-Rebecca empezó a hacer fuertes chirridos de dolor. Luego de separarle la primera ala de su cuerpo siguió por la segunda hasta arrancársela por completo los instrumentos dejaron de tocar cayendo inertes.
-Mutan-Rebecca: T-Te odio…
-Alexander: Lo se… el sentimiento es mutuo…
Junto a ella había algo brillante, estaba donde se transformo, parecía un collar, con una piedra rosa. Recordó que había tomado una verde con Edward, quizá la siguiente seria amarilla por Christopher. Aun así no quería pensar en eso, lo que le empezó a preocupar fue que Roxy había desaparecido, y tenia que encontrarla.
Los seguros de las puertas nuevamente sonaron, Alexander se acerco al piano y lo medio empujo, tomo su pistola y salió de nuevo. Estaba en la puerta de la escuela cuando todo empezó a cambiar, todo se torno obscuridad, hasta que segundos después despertó en una banca acostado en la calle “Crichston St.” O al menos eso parecía, ya que podía ver la oficina postal que siempre se había encontrado en esa calle.
-Alexander: Dos menos Falta uno más…
Iba a empezar a caminar cuando su celular sonó, la melodía “Your Rain” resonaba en su bolsillo, lo saco de su bolsillo para luego contestar.
-Alexander: Aquí Wolf, ¿Quién es?
-Roxy: ¡Alexander! ¡¿Donde estas?! ¡¿Por qué me dejaste sola?! ¡¿Por qué no volviste?! Haaa…
-Alexander: ¡Roxy!... ¡Roxy! ¡Responde Roxy!
-Roxy: ¡No!… ¡No! ¡Aléjate! ¡Tú no eres…!
La llamada se había cortado, leona se escuchaba muy espantada y casi llorando mientras le gritaba al lobo por dejarla en el hospital. Cuando de pronto un fuerte golpe se escucho, como si alguien hubiera roto la puerta, luego se escucharon unos fuertes pasos acercándose, también se escucho como si alguien corriera con el celular y luego callera con el aun en la garra, por desgracia la llamada se corto durante esto. Pero un fuerte ruido con dirección al hospital alerto al lobo. El ataque a Roxy había sido en el, y aun podía alcanzarla e intentar salvarla.
Sin pensarlo dos veces empezó a correr rumbo al hospital, sentía como su corazón se agitaba cada ves mas, Roxy estaba en peligro y era por su culpa, por dejarla sola en el hospital y no esperar a ver si lograba encontrarla de nuevo.
Había llegado al hospital solo para encontrar que las rejas estaban rotas, y que habían como cuarteaduras en el pavimentos con forma de garras gigantes, el rastro dirigía todo recto por la calle “Koontz St.”, el lobo empezó a seguirla corriendo a toda velocidad, su cuerpo se empezaba a fatigar rápido, ya había tenido tres peleas ese mismo día y era agotador correr tras algo que no sabia que era, pero lo tenia que hacer si quería salvar a Roxy.
Había cruzado ya las esquinas de “Simosn St.”, “Canyon St.” Y “Wein St.” Hasta que llego al final de la calle “Koontz St.” Tenia que doblar por la calle “Acadia Rt.”, las pisadas lo llevaban a un lugar que siempre había odiado, “el cementerio de Silent hill” pero tenia que entrar.
La verdad siempre odio el cementerio por dos razones, una; era por que, se trataba de un cementerio, y dos; por que tenia que adentrarse a un poco al bosque. El camino era de tierra, las pisadas se marcaban bien, estaba en dirección correcta, mientras avanzaba escucho como algo paso entre los arbustos del lado derecho, luego del izquierdo, el nerviosismo aumentaba cada ves mas. Se detuvo y sujeto firmemente su hacha y dijo.
-Alexander: ¡Sea quien sea que esté ahí, salga ahora mismo!
A pesar de que aviso nadie le contesto, después de casi un minuto bajo la guardia para seguir avanzando, cuando de entre la maleza del bosque una sombra salió volado cayendo a toda velocidad a donde el estaba, el lobo lo esquivo apenas tropezando con una rama de un árbol, frente a el había un especie de mutante, parecía un perro ferral, pero no tenia rostro, de su hocico colgaba algo largo, como si fuese su lengua. El lobo se empezó a alejar arrastrándose de espaldas, mientras el mutante daba lentos pasos hacia el.
-Alexander: Lindo perrito… lindo… perrito… tranquilo… se buen chico…
El mutante ignoro lo que el lobo le había dicho y lo ataco con su lengua que se estiro intentando golpearlo, pero mas que golpearlo quería hacer que se clavase en el, para luego absorberle la sangre. Alexander lo esquivo, pero de la maleza otra de esas cosas apareció.
Ambos empezaron a rodear al lobo dando vueltas alrededor de el, Alexander sostuvo su hacha firmemente esperando que uno de los dos atacara, y como lo esperaba fue el que se había puesto atrás, se dio la vuelta rápidamente lanzando un hachazo cortándole la cabeza a la extraña creatura. Pero la otra aventó su lengua hacia él, el lobo intento bloquearlo metiendo su garra, su lengua choco con esta y de la punta salieron unos colmillos que se clavaron en la palma de su garra para luego empezar a succionar sangre.
El lobo se quejo por el dolor que sentía, luego tomo el hacha y corto la lengua, el mutante se volvió loco empezando a hacer tonterías para que tanto él dolor como el sangrado se detuvieran pero era inútil, el lobo se acerco a el para cortarlo en pedazos, solo tubo que darle uno volándole la cabeza, con eso era suficiente, ahora tenia que seguir avanzando
Las pisadas desaparecían junto a las rejas del cementerio, al entrar podía ver las tumbas en los alrededores, era algo tenebroso estar ahí en la obscuridad sobre todo con la neblina, empezó a adentrarse pero no había rastro de Roxy o de la creatura que se la llevó. Mientras pasaba por entre las tumbas escucho pisadas, giro intentando ver que hacia el ruido de las pisadas, pero los ruidos siempre eran detrás de el, has que al fin vio a alguien parado entre las tumbas, se encontraba frente a una recién cerrada, ya que la tierra aun se veía que no tenia mucho tiempo de haber sido movida, el que estaba frente la tumba era un furro con traje negro, al igual que sus zapatos, parecía estar de luto. Y al darse la vuelta al fin pudo ver su rostro, se trataba de Tom, el novio de Roxy.
-Alexander: ¿Qué haces aquí? Y ¿Dónde esta Roxy?
-Tom: Y a ti que te importa donde esta, yo se lo advertí… si no era mía no seria de nadie, ahora podrá descansar en paz.
-Alexander: ¡No te abras atrevido a…! ¡¿Qué hay en la tumba?!
-Tom: Algo que ya no serbia.
-Alexander: ¡Hazte a un lado!
-Tom: ¡No te atrevas a dar ni un paso más! ¡Te dije que si te volvía a ver cerca de ella te arrepentirías!
El caracal saco de su bolsa un frasco con pastillas rojas, como las que tenia Lisa, la abrió y tomo todas, pasaron unos segundos y empezó a temblar sujetando su estomago, la radio del celular se encendió como si hubiera un monstruo cerca, Tom empezó a sangrar del hocico, de la nariz y de los ojos, estiro sus brazos a los lados y dio un fuerte grito al aire, se empezó a escuchar el ruido de cuando cambia la ciudad, las tumbas empezaron a pelarse quedando manchadas de sangre, el piso seguía siendo de tierra, de la tumba se empezaron a escuchar golpes, había alguien dentro, solo tenia unos minutos para sacar a Roxy de antes de que el oxigeno se le gastara, pero Tom no se lo permitiría y menos ahora, ya que se empezaba a transformar en un mutante, de su espalda salieron como tentáculos que rodearon sus brazos engruesándolos y alargándolos. Su cuerpo se adelgazo y sus piernas se empezaron a juntar volviéndose una, y la punta se volvió como una pinza, de debajo de sus brazos aparecieron lo que parecían patas, se había transformado en una especie de escorpión.
-Mutan-Tom: Las pastillas que me dio el doctor Kaufmann fueron muy efectivas, jajaja.
-Alexander: ¿Qué?...
La pinza intento atraparlo, pero el lobo lo esquivo saltando de lado, saco su pistola y le apunto para luego empezar a disparar, Mutan-Tom era demasiado rápido como para que las balas le diera, saltaba entre las tumbas sujetándose de estas y saltando una tras otras, el lobo intentaba seguirle el paso con los disparos pero no podía, hasta que en una de las tumbas que salto estaba medio rota, y con el peso del mutante termino de romperse derribándolo.
El lobo le apunto disparando cinco veces, pero de los cinco disparos solo uno fue certero, ya que los otros cuatro habían rebotado por una fuerte capa que le había salido en casi todo su cuerpo.
Pero al menos ya sabia que tenia que hacer, Mutan-Tom retomo el ataque siguiendo con sus saltos de tumba en tumba, salto hacia el lobo cayendo donde estaba, este lo esquivó saltando de nuevo hacia un lado, pero no pudo evitar ser atrapo por la pinza, que lo empezó a apretar como queriendo partirlo en dos. Alexander intentaba zafarse pero no podía, le dio una fuerte patada en su brazo logrando hacer que lo suelte. Empezó a alejarse recuperándose, tomo la pistola y se escondió tras una enorme lapida. Después de unos segundos salió tratando de apuntarle, pero al salir no había nadie, a donde se pudo ir una creatura de ese tamaño, al ver que ya no estaba corrió a la tumba, guardo la pistola y con sus propias garras empezó a escarbar, estaba desesperado, Roxy ya había pasado mucho tiempo dentro, tenia que sacarla ya. Pero mientras lo hacia Mutan-Tom apareció de nuevo, intento sujetarlo pero este lo esquivo, Mutan-Tom empezó a huir de nuevo, mas golpes se escucharon de la tumba distrayendo al lobo, el mutante había desaparecido en la obscuridad, el lobo tomo el hacha que estaba en el suelo, empezó a golpear las lapidas cercanas con la parte trasera del hacha. Las dejo cuarteadas para que si se acercaba Mutan-Tom callera. Retomo lo que hacia escarbando con sus garras, cuando el mutante intento atacarlo de nuevo cayendo en su trampa, las lapidas en las que se subió colapsaron derribándolo. El lobo saco de nuevo su pistola para dispararle, el mutante apenas empezaba a reincorporarle cuando todos los disparos le empezaron a dar, tenia partes no cubiertas por la dura capa, las cuales el lobo ataco.
El Mutan-Tom callo y empezó a sangrar, había dejado de moverse y la radio se había dejado de hacer ruido. El lobo continúo escarbando hasta llegar a una caja de madera.
-Alexander: ¡Roxy! ¡¿Me escuchas?! ¡Por favor responde!
No había respuesta, no sabia que hacer, la tabla estaba clavada, tenía que abrirla de alguna manera. Cerró su puño y le dio un fuerte golpe rompiéndola, pero no había nada dentro, solo un pedazo de tela de la ropa de Roxy. Pero se habían escuchado golpes, como si hubiera alguien dentro.
El lobo se quedo sentado frente la tumba vacía como intentando entender que había sucedido.
Tomo la mochila y saco de nuevo el mapa, empezó a revisarlo viendo que habían otras marcas, En la avenida “Cielo Ave.” Había un gran local, era el restaurante de Christopher, en el había una “C” guardo el mapa y se levanto, tomo el trozo de tela que había en la caja y al quitarlo vio que había otro dibujo. Era un auto azul y blanco, en el techo había un rectángulo rojo y azul, era una patrulla o eso parecía. La estación estaba algo lejos, pero tal vez ahí estaba Roxy, tenia que encontrarla. Paso cerca del cuerpo de Mutan-Tom, pero antes de que pasara por completo junto a él este le sujeto su pierna.
-Mutan-Tom: Nuca la… encontraras… jajaja
-Alexander: No me subestimes. Imbécil…
El lobo jalo su pierna dejando a Mutan-Tom ahí, ya había llegado cerca de la estación de policía, en la calle “Sagan St.” Estaba enfrente de esta cuando vio que había alguien dentro, una silueta pasó por la ventana. El lobo entro a la estación de policía, había dos puertas, la de la derecha estaba bloqueada pero la de la izquierda estaba abierta, entro a esta y vio que era una oficina, empezó a revisar para ver si encontraba algo útil, encontró balas de pistola, le serian útiles, escucho como otra puerta se abrió, el lobo volteo a ver pero en ese momento la linterna se apago, todo se empezó a poner obscuro de nuevo, la alarma sonó, nuevamente había despertado, estaba acostado dentro una caja, la caja de madera donde estaba el trozo de ropa de Roxy. Se levanto saliendo de esta, el cuerpo de Tom no estaba solo había un manchón de sangre, pero parecía haber estado ahí desde hace días. Recordó el dibujo, reviso su mochila lo busco, tenia todos los dibujos aun. El ultimo era el de la patrulla, pero ahora había un furro alado de esta pero no se le distinguía el rostro ni nada, solo parecía se veía que era un furro, pero no se distinguía si era hembra o macho.
Nuevamente empezó a dirigirse a la estación de policía, había llegado a la esquina de la calle “Acadia Rd.” Cuando vio a Janitza corriendo, entro a un teatro, el “Teatro Artaud”, el lobo intento alcanzarla pero no la veía por ningún lado.
El lugar se veía vacio, pero logro ver como la puerta principal se movía, la cachorra había entrado ahí. Dentro habían muchos lugares, todos forrados de rojo, al fondo estaba el escenario.
-Alexander: ¡Janitza! ¡¿Dónde estas?!
Empezó a recorrer el lugar, estaba a la mitad de los asientos cuando escucho como una puerta cerca del escenario se abrió, se había ido a los vestidores. Corrió hacia la puerta para alcanzarla, había un largo pasillo con varias puertas a los lados, las puertas tenían estrella con una rendija como para poner las tarjetas con los nombres de quien seria el camerino. Empezó a revisar una por una, hasta que llego a la ultima puerta, dentro habían muchas cosas amontonadas, el lobo entro y empezó a revisar, mientras revisaba escucho la voz de Janitza. Esta se encontraba detrás de todas las cosas jugando con una muñeca.
-Janitza: No te preocupes hijita, mami esta aquí y te cuidara ahora.
-Alexander: Janitza… ¿Estas bien?
Al fin pudo ver a la cachorra, se trataba de una gata de color naranja, tenía puesto un vestido rosa con blanco hasta las rodillas. Quería ayudarla a salir, pero si movía algo podrían caerle las cosas encima.
-Janitza: Estoy bien… déjame en paz.
-Alexander: Vamos Janitza, tienes que venir conmigo, no puedes estar sola.
-Janitza: No estoy sola, estoy con Alessa.
-Alexander: ¿Ella es Alessa?
-Janitza: No… ella es Katia, Alessa es otra cachorra como yo.
-Alexander: ¿Hay alguien mas contigo entonces?
-Janitza: Si, pero no esta aquí conmigo ahora, no se donde se haya ido. Y ya me aburrí, adiós.
-Alexander: E-Espera… ¡No te vayas!
Janitza abrió el tubo de ventilación y entro en el, Alexander se sentía frustrado por que se le había escapado de nuevo, sin poder hacer nada mas volvió a ir rumbo a la estación de policía, no tardo mucho para llegar. Nuevamente entro a la estación de policía, se dirigió a la oficina de antes donde la puerta se abrió, entro a este cuarto, dentro había una dragona sentada en una silla, tenia los brazos cruzados y estaba como recostada apoyando sus patas en una mesa, al ver al lobo bajo las piernas y se levanto.
-Alexander: ¿Quién eres tú?
-Zorra: Lo mismo pregunto…
-Alexander: Yo me llamo Alexander Wolf, estoy buscando a alguien, una leona, ¿La has visto?
-Zorra: ¿A una leona? Mmm, no, lo siento, no e visto a ningún otro furro, aparte de ti claro. Me llamo Emma, Emma Katrey, gusto en conocerte. Wolf
-Alexander: ¿Qué haces aquí?
-Emma: Vine a ver si encontraba a algún policía ¿Has visto a esas cosas esas cosas ahí fuera?
Emma tenía un acento español, era obvio que no era de Silent Hill, tal vez era solo una turista, que mala suerte haber llegado a una ciudad como esta.
-Alexander: Si, los he visto… incluso me enfrentado a algunos…
-Emma: Eso me vasta, me voy contigo.
-Alexander: Espera, no creo que sea muy inteligente, he estado en peligro en varias ocasiones, no creo que sea buena idea que me siguas.
-Emma: ¡Entonces! ¡¿Piensas dejarme sola?! ¡¿Con todas esas cosas ahí fuera?!
-Alexander: No, yo…
-Emma: ¡¿A quien se le puede ocurrir eso?!
-Alexander: Ok… lo siento… vamos, pero entiende que no siempre podre defenderte, también tendrás que defenderte tu sola por momentos. Pero prometo que are lo que pueda por que no te pase nada.
-Emma: Ok… ¿Y que piensas hacer ahora?
-Alexander: Tengo que buscar a mi amiga, por cierto se llama Roxy, también tengo que buscar a mi mejor amigo, es un dragón negro, se llama Marcus. O si… y a una cachorra llamada Janitza. Vamos.
Ambos salieron de la estación de policía, al pisar la calle el lobo sintió un fuerte dolor de cabeza el cual lo obligo a caer de rodillas, veía varias escenas en su cabeza, entre ellas un león verde, como un anuncio, una puerta y cosas antiguas. Después de que ese dolor se fue se reincorporo.
-Emma: ¿Estas bien?
-Alexander: Eso… eso creo…
-Emma: ¿Que te paso?
-Alexander: Tuve un fuerte dolor… creo que tenemos que ir a la tiendas de antigüedades “el león verde”. Esta cerca de aquí.
-Emma: ¿Pero como…? ¿Así nada mas decides que hacer? ¿Sin pensarlo dos veces?
-Alexander: Algo extraño me ha estado pasando en todo el día, así que puedes; quedarte aquí o puedes venir conmigo a donde tenga que ir.
-Emma: Vale, Vale. Iré contigo. Tío tenías que ser.
-Alexander: ¿Sabes usar esto?
El lobo saco su pistola y se la enseño a la zorra, esta la vio un momento y contesto.
-Emma: Mi padre fue militar, y me enseño a usar armas de fuego, así que si.
-Alexander: De acuerdo, toma, úsala si la necesitas.
-Emma: Claro, no te preocupes, te cubriré el trasero…
-Alexander: …
El lobo empezó a dirigirse a la tienda de antigüedades junto con Emma, al llegar a la tienda noto que la puerta estaba abierta, alguien ya había entrado pero ¿Quien? Ambos bajaron, el lugar estaba algo iluminado, así que no necesitaba la linterna, el lobo revisaba las cosas grandes mientras que Emma miraba las joyas antiguas que había, entre ellas unos hermosos aretes de perlas bañadas en diamante, con la parte metálica hecho de oro puro.
-Emma: Wow, esto es hermoso, lo que daría por tener uno igual.
La zorra volteo a ver a Alexander que se encontraba distraído, para luego intentar tomar los aretes, pero Alexander hablo antes de que pudiera siquiera a tocarlos.
-Alexander: Ni se te ocurra robar algo. Estamos aquí para buscar pistas de que puede haber, no para conseguir cosas.
-Emma: Vos ser un aguafiestas.
-Alexander: …
El lobo seguía viendo si encontraba algo que le pudiera dar una pista de a donde debía ir ahora, era claro que al restaurante de su hermano, pero primero tenia que encontrar a Roxy, la cual no parecía estar ahí, después de unos diez minutos se canso de buscar, no había nada, o eso pensó, se dejo caer sobre un viejo sofá del cual una hoja blanca salió volando.
Esta callo al piso dejando ver que se trataba de un dibujo hecho a crayolas, este era una tasa de café con algo escrito en ella, “Sun” y dentro de la tasa había como la punta de una llave que tenia escrito “Restaurante Wolf”, Emma seguía viendo las joyas, todo era lindo, pero los aretes la habían atrapado.
-Alexander: ¡Mierda! Por que tenía que ser ese lugar…
-Emma: Hey tío, cuida tu vocabulario que hay una dama presente.
-Alexander: Lo lamento… bueno como sea, vamos, no hay nada más aquí.
El lobo se adelanto subiendo las escaleras, pero al hacerlo Emma aprovecho tomando los aretes y guardándolos en su blusa, y luego empezó a seguir al lobo que la esperaba en el escalón cinco.
-Alexander: ¿Paso algo? ¿Por qué no viniste enseguida?
-Emma: Por que me arreglaba el cabello, ¿Vos no sabéis que a las hembras nos gusta vernos atractivas todo el tiempo?
-Alexander: Como digas.
Estaban casi a la mitad de la escalera cuando esta perdió tres de las tablas en donde estaban parados y cayeron a un lugar obscuro. Los aretes tenían un mecanismo de defensa o más bien el mostrador donde los tenían era una trampa, la vendedora sabía lo caro que eran esos aretes, y siempre había puesto las cosas caras en un lugar especial. Siempre que había una venta de algo caro colocaba algo del mismo peso y le subía el precio, pero como Emma había retirado los aretes sin poner nada a cambio había activado la trampa de la tienda, ahora tenían que buscar la forma de salir de ahí.
Habían caído como en un laberinto, en ese momento estaban atrapados en un cuarto cuadrado con una sola puerta que estaba cerrada, solo había una forma de abrirla, y era descifrando un acertijo, al lado de la puerta había un micrófono que serbia para que dijeran la clave y pudieran acceder al siguiente cuarto.
Ambos se levantaron, la zorra había caído sobre el lobo amortiguando su caída, por suerte no se había lastimado, pero el lobo tendría fuertes dolores para el día siguiente.
Alexander se acerco a la puerta he intento abrirla, pero no pudo, noto el micrófono a lado de la puerta y debajo de este había algo escrito.
“Si el tatarabuelo paterno de un cachorro,
Muere antes de conocer a la tatarabuela paterna de su hermana.
¿Que pasa entonces con el papá del cachorro?”
El lobo siempre había sido bueno en estos problemas de razonamiento, pero con todo lo que había pasado había ganado un fuerte dolor de cabeza, no podía concentrarse para resolver aquel acertijo.
La zorra, lo volvió a leer para si misma y empezó a pensar en la respuesta, tardarían un rato encerrados ahí, y Roxy no tenia mucho tiempo, podría estar en peligro, incluso de muerte.
Fin del Capitulo 03
Salió de su habitación, y empezó a caminar por los pasillos, todo parecía normal, y quizá la neblina se trataba solo por la hora en la que estaba, al bajar las escaleras se dio cuenta de que estaba encerrado, ya que la puerta principal estaba lleno de cadenas y las ventanas tenían tablas clavadas, intento abrir los candados que sujetaban estas pero no podía, corrió a la cocina para ver la puerta trasera y estaba igual.
-Alexander: ¿Que esta pasando? ¿Quién aria esto?…
Los candados estaban por dentro el furro que lo hiso debía seguir ahí o si ya no esta aquí, tal ves dejo una forma de salir. Pero seria un problema encontrar el lugar, era mejor buscar otra forma, una de las opciones era la puerta de la cochera, se dirigió a ella pero también estaba igual, aun así tenia las herramientas, podía usarlas, tomo una tijera de metales, intento cortar las cadenas con toda su fuerza pero no lo logro, luego intento con el candado pero lo mismo, prefirió cambiar de herramienta, una segueta, pero fue lo mismo, incluso los dientes de esta se doblaron.
Después de varios intentos con distintas herramientas se rindió. Las ventanas no eran opción por que igual estaban bloqueadas. Pero aun le quedaba una ultima opción, el sótano, ahí había una puerta que guiaba al patio también, se dirigió corriendo ahí.
Abrió la puerta e intento encender la luz, pero no funcionaba, igual que el reloj, antes de bajar intento encender la luz del pasillo anterior, pero era lo mismo, y ahora ya no tenia la linterna.
Metió la garra en su pantalón y encontró su encendedor, era extraño, no recordaba haberlo puesto ahí, pero como sea le podía servir, lo encendió y empezó a bajar alumbrando las escaleras, al bajar sintió algo resbaloso en el piso, alumbro y vio que era sangre.
Pero ¿De que? O ¿Quién? Empezó a seguir el camino, el cual terminaba junto a una mesa ahí no había nada, luego siguió el mismo camino pero del lado contrario. Este llegaba a la pared junto a las escaleras y subía, hasta un agujero, de aquel agujero salía la sangre, el lobo se espanto al verlo dando un paso hacia atrás, al hacerlo levanto un poco el encendedor dejando ver una frase escrita en sangre sobre el agujero.
“Llave” era lo que decía ¿Había una ahí dentro? Se acerco y empezó a asechar para ver si podía verla, pero estaba demasiado obscuro.
Se dio la vuelta para ir por la otra puerta pero el paso estaba bloqueado, había como escombros a mas de la mitad del cuarto, casi llegando al techo.
Al ver que la última salida estaba cerrada no le quedo de otra que regresar al agujero de la pared.
Se quedo un momento pensando que hacer, ¿Metería su brazo dentro de ese agujero sin saber que hay dentro?
Empezó a estirar su garra acercándose lentamente al agujero…
[Caso 01] Sin pensarlo dos veces lo metió todo de un golpe, aquella sensación era asquerosa, todo estaba húmedo y goteaba mojando su brazo, empezó a revisar hasta que encontró algo duro, era la llave, al tomarla sintió como algo se clavo alrededor de su brazo.
-Alexander: ¡¿Qué de...?! ¡NNG!
El lobo intento sacar su brazo jalándolo hacia afuera, pero no lo lograba, sentía como lo que punzaba lo hacia cada ves mas profundo desesperándolo cada ves mas, aquella desesperación provoco que usara toda su fuerza jalando su brazo, lo que lo había atrapado se cerro por completo arrancándole la mitad de este, el lobo callo acostado sujetando su brazo y gritando por el dolor, intentaba desesperado parar el sangrado pero lo que hiciera era inútil, no pasaron muchos segundos para que muriera.
[Caso 02] Antes de que lo hiciera se arrepintió jalando su brazo hacia atrás, se sentía frustrado teniendo miedo de hacer eso. Al darse cuenta de que no podía prefirió volver a subir.
Una vez en el segundo piso, empezó a pensar que más podía hacer, mientras lo hacia vio como alguien paso corriendo a su habitación, sin perder tiempo empezó a perseguir a aquella sombra que vio, en el cuarto no había nadie, pero en la cama había un dibujo echo a crayolas, era un retrete, pero a la mitad, se veía el agua y en ella una llave. Los dibujos ya le habían echo encontrar personas ¿Por qué no también objetos? En su casa tenia dos baños, uno en su habitación y otra en la planta baja, como estaba en su cuarto fue primero al de este, asecho el retrete y vio que no había nada, el agua estaba limpia, al levantar la vista vio que había algo escrito en la pared “El fuego me da miedo” No le presto atención y salió de ahí. Después de revisar en se dirigió a la planta baja, entro al baño y empezó a revisar también, esta estaba igual con el agua limpia, pero en este se veía un brillo, la llave.
Se puso de rodillas frente a este e introdujo la garra, tomo la llave y empezó a sacar la garra cuando se empezó a escuchar como sonaba una alarma de ataque aéreo, el cuarto empezó a transformarse, las paredes se pelaron quedando rejillas oxidadas y ensangrentadas.
Alexander saco su garra del retrete y tomo su encendedor, tras encenderlo volteo a ver el agua viendo que era sangre y al ver su garra con la llave se dio cuenta de que estaba manchado de la misma lo cual lo sorprendió haciendo que callera sentado y soltase la llave la cual reboto hasta caer cerca de la bañera, tomo rápidamente una toalla que se encontraba cerca toda rota y se limpio. Se acerco a la llave inclinándose para tomarla, al hacerlo vio como la cortina de la bañera se empezó a mover, de repente la cortina fue retirada con brusquedad revelando a un mutante, este estaba entre sangre que tenia la bañera, tenia enormes garras y pareciera que solo tenia la mitad del cuerpo, también como los otros mutantes no tenia ojos ni nariz solo hocico con enormes colmillos, tras el brusco momento de quitar las cortinas el lobo se alejo medio tropezándose chocando con la puerta de espaldas. El mutante salió de la bañera y empezó a saltar atacándolo, Alexander salió del cuarto cerrando bruscamente alejándose de la puerta, solo para ver como una garra atravesaba esta y luego se escuchaba un fuerte gruñido proveniente del baño.
Después nada, ¿Aquella cosa se había rendido tan fácil? Tras limpiar la llave con su camisa noto que tenia escrito algo, “Caja”.
-Alexander: ¿Caja?… ¡La de la cochera!
La cochera tenia una caja, donde habían mas herramientas, entre ellas unas pinzas largas, ahora solo tenia el encendedor para alumbrarse, así que daba pasos lentos por si había algo mas, la radio de su celular no se encendió, así que era algo lógico que esta no funcionaba. Al llegar a la cochera empezó a ver por todos lados previniéndose de algún ataque, uso la llave para abrir la caja y tomo las pinzas. Tras hacerlo se dio la vuelta para salir, pero un zumbido se empezó a escuchar, alumbro al techo sobre su camioneta de donde provenía el ruido viendo que había un agujero en el techo, y de el empezaron a salir unos insectos, uno de ellos voló hacia Alexander el cual coloco su brazo frente a el intentando defenderse, este se paro en el brazo y algo que parecía una trompa se clavo en su brazo sin penetrar muy profundamente, el lobo gruño de dolor y enseguida lo sujeto y empezó a arrancarlo arrojándolo contra el parabrisas de su camioneta, este estallo manchándolo con un liquido verde, mas de los insectos salieron intentando atacarlo, el lobo empezó a esquivarlos corriendo agachándose hasta lograr salir de la cochera. Una vez fuera recupero un poco el aire y regreso al sótano, el camino hasta este estuvo despejado así que no tuvo contratiempos. Una vez frente a este introdujo las pinzas escucho como choco con la llave y la tomo, pero sintió como algo sujeto las pinzas, empezó a jalarla con fuerza hasta que logro sacarlas, las pinzas tenían ralladuras, como si colmillos se hubieran clavado en el. Tomo la llave y la limpio, empezó a revisarlo para ver que tenia la forma de la puerta principal. Al fin podría salir, estaba apunto de empezar a subir las escaleras cuando escucho como una caja cayó, volteo a ver que era y se quedo un momento viéndolo pensó que no era nada, hasta que otro fuerte ruido se escucho, pero esta fue como una explosión, una nube de polvo se levanto de los escombros, tras disiparse el polvo que se levanto el lobo logro ver como habían unas siluetas en ese lugar, tenia los brazos colgando y la cabeza hacia abajo, pero lo mas raro era que parecía que flotaran como fantasmas, al levantar la mirada uno dejo ver que tenia los ojos completamente en blanco, parecía la mescla de un zombi con un fantasma. Alexander empezó a correr escaleras arriba luego cerro la puerta. Empezó a retrocedes sin perderla de vista hasta que una mano empezó a atravesarla, pero sin romperla, luego lo demás del cuerpo. El lobo empezó a correr hacia la puerta principal, pero frente de ella atravesó uno de ellos saliendo del piso, freno lo mas rápido que pudo y se dio la vuelta, tenia que alejarse de esas cosas, empezó a correr al segundo piso sin pesarlo, al llegar volteo a ver hacia ambos lados, seguía alumbrándose con el encendedor, lo cual no le permitía ver muy lejos. Mientras corría veía como algunos muebles empezaban como a moverse dirigiéndose a la obscuridad jalados por algo, al llegar al final del pasillo todo se había transformado aun mas, los muros que aun tenia parte de madera se habían convertido en rejillas por completo podía ver incluso una parte de las rejillas de la planta baja. Pero ahora estaba encerrado en el pasillo, no tenia donde ir, los fantasmas se empezaron a acercar cada ves mas, el lobo se dio la vuelta y empezó a retroceder, sin fijarse que el piso se encontraba demasiado oxidando a donde se dirija, al poner todo su peso en esa área las rejillas colapsaron provocando que callera a la planta baja. Logro soportar la caída quedando de rodillas, le tomo unos segundos reincorporarse y de nuevo empezó a correr, podría ver la entrada principal, estaba apunto de llegar cuando del techo callo un mutante como el del baño e intento atacarlo, apenas logro esquivarlo sin dejar de correr dirigiéndose a la cocina, saco la llave y vio que de un lado tenia grabado una puerta, como la principal, pero también al girarla tenia otro grabado con forma de la puerta de la cocina. Al llegar rápidamente tomo el candado, varias veces volteaba a ver para ver donde estaba, lo hico como dos veces casi seguidas, logro abrir el candado y quito la cadena, nuevamente volteo a ver una tercera ves tomando la perilla mientras lo hacia, uno de los fantasmas estaba frente a el casi apunto de tocarlo cuando logro abrir la puerta cayendo dentro y cerrándola dando una patada. Recuperaba el aliento con los ojos cerrados, y al abrirlos noto que no estaba en su patio, sino en otra habitación, se levanto y empezó a caminar, pero ahora si podía ver bien, volteo a ver hacia abajo dándose cuenta de que tenia su ropa de antes, la que compro en la tienda de Marcus, y también poseía la linterna en el bolsillo de su chamarra y su bulto colgando en su espalda, todo estaba como antes, incluyendo la neblina.
Cerca de la puerta había una banca, se acerco a ella y vio un mapa, el cual decía “Escuela primaria Midwich” Este mapa tenia ambos pisos. Tanto el de la planta baja como el que le seguía. Volteo a ver hacia atrás viendo dos puertas con ventanillas, eran las puertas principales, lo cual quería decir que estaba en el lobby. Se dirigió a la puerta que llevaba al pasillo, si el estuviera atrapado en la escuela se escondería en recepción, así fue primero ahí a ver si encontraba a alguien, empezó a asechar a ver si veía a alguien, pero al estar ahí escucho como tocaba un piano, este estaba en el segundo piso, era una melodía hermosa y única, nadie nunca la había tocado, era una composición de Rebecca, era lógico que ella estaba ahí.
-Alexander: Esa melodía… Theme of Laura… Rebecca esta en el segundo piso…
Sin dudarlo el lobo entro a la puerta que estaba alado de la recepción, era una puerta doble que dirigía a un pasillo, y hasta el fondo a la izquierda estaban las escaleras al segundo piso. Corria sin prestar atención a otras cosas, incluso paso unas palabras en la pared escritas con sangre la cuales decían “Las cenizas son lo único que queda, de un pasado doloroso”, tras entrar al pasillo la radio se activo, había algo cerca, ¿Pero que? El lobo miraba al frente buscando a un enemigo de su altura, nunca se imagino que tendría que ver hacia abajo también, mientras caminaba sintió como algo sujeto su pierna como abrazándola, al voltear a ver, vio que era como un cachorro de dos a tres años, algo pequeño, pero este no tenia pelo, ni siquiera rostro, se notaba que era furro por su complexión, pero parecía estar quemado, el lobo intento sacárselo de encima agitando su pierna, pero este no lo soltaba, después escucho como la radio aumento la frecuencia, volteo a ver al frente viendo a otros dos, estos con navajas, se acercaban a el, aun que era algo cruel por el tamaño y el físico, no le quedo de otra mas que lanzar una patada contra la pared sacándoselo de su pierna, intento volver a moverse pero le dio un fuerte pisotón dejándolo inmóvil. Los demás ya estaban cerca y el tubo que tenia antes ya no estaba, para su suerte a su lado había una hacha para incendios en la pared, de un codazo rompió el cristal y lo saco.
Los mutantes intentaron atacarlo, pero este los evito ágilmente para luego darles fuertes hachazos despedazándolos, siguió corriendo hasta llegar a las escaleras, las subió y de nuevo estaba en un pasillo como el anterior pero ahora en el segundo piso, habían varias puertas, pero a el solo le importaba la puerta del fondo, la doble, esa lo llevaría al pasillo del salón de su hermana, pero el camino estaba bloqueado por una reja que salía de la división de los dos salones de clases, saco su mapa para ver una la ruta alterna, y tenia dos opciones, la puerta doble anterior, haciendo que le diera toda la vuelta a la segunda planta de la escuela, o entrar al salón de clases que tenia alado, el camino era mas corto así que opto por ese. Dentro no veía nada útil, era un salón normal, con pupitres, un pizarrón, gises, y dos borradores, o al menos eso creyó que eran, también había un escritorio, del profesor, era mas que lógico.
Se acerco a la puerta que comunicaba a ambos salones pero no se podía abrir, estaba cerrada del otro lado. Maldijo su mala suerte y patio el escritorio enfurecido, este choco con la pizarra tirando el gis y los “borradores” que resultaron ser cajas de balas.
¿Qué hacían balas, en un salón de clases? No le importaba eso, las tomo, recargo su pistola y luego guardo el resto, el piano seguía sonando, cada vez aumentaba mas la velocidad de la tonada, era lo que a Rebecca le gustaba, desafiarse así misma.
Viendo que no le quedaba de otra opción decidió ir por el camino largo, aun que pudo romper la puerta con el hacha para ahorrárselo pero no tenía cabeza para pensar en ese momento.
Ya estaba en el pasillo frente al del que estaba el salón de su hermana, casi a la mitad, cuando un fuerte golpe espanto al lobo, uno de los conductos de ventilación del techo se abrió, y del el, la mitad de un cuerpo había salido, parecía de hembra y también lucia quemada como los cachorros. Alexander se armo de valor y se empezó a acerca estirando su garra, cuando bruscamente el cuerpo se movió tratando de agarrarlo, por la misma desesperación y el susto el lobo empezó a lanzar hachazos a discreción sin ver, luego de unos segundo los abrió de nuevo viendo los trozos del cuerpo en el piso, estaba una parte de la piel y un brazo entero, el resto había desaparecido, o tal ves había huido, fuese como fuese lo ponía nervioso. Sin mas contratiempos logro llegar, estaba frente la puerta, tomo la perilla, se quedo unos segundos tomando aire a tope y luego entro gritando.
-Alexander: ¡Se acabo Rebecca! ¡Ríndete!
Pero en el salón no había nadie, el piano estaba vacio y había dejado de sonar al abrirse la puerta.
En el salón había una pizarra al igual que varios instrumentos en todo el cuarto, pero el más notorio era el piano. El lobo empezó a entrar aun más al salón buscando con la vista a Rebecca.
-Alexander: ¡Rebecca! ¡Se que estas aquí! ¡Los pianos no se tocan solos!... O eso creo…
Lo último lo dijo en voz baja ya que tenia razón, era imposible estar seguro que podía y que no pasar. Mientras se adentraba al salón una sombra obscura bloqueo la puerta cubriéndola, nuevamente el piano empezó a tocar la misma melodía, pero ahora acompañado de los demás instrumentos, entre ellos un violín, en el cual apareció Rebecca tocándolo.
-Alexander: ¡Vasta de juegos Rebecca! ¡¿Ahora dime que esta pasando?!
-Rebecca: ¿Si no que?
-Alexander: ¡…!
-Rebecca: Como sea… ya me canse de tocar aquí, me iré a otra parte.
-Alexander: ¡No iras a ningún lado!
El lobo soltó el hacha y saco la pistola apuntándole. La loba se detuvo y empezó a reírse.
-Rebecca: Huy… que miedo, el cachorro tiene un arma… como sea…
-Alexander: Detente o te disparo.
-Rebecca: Bla, Bla, Bla…
La loba se dirigía a la puerta a paso lento cuando el lobo disparo cerca de su cabeza, haciendo que el ruido del disparo resonara por todo el salón.
-Rebecca: ¿Cómo te atreves?… ¡A hacer un ruido tan horrendo!
-Alexander: Tu me obligaste... ahora ¡Aléjate de la puerta! O disparare de nuevo.
-Rebecca: No te atrevas…
El lobo disparo por segunda ves haciendo que Rebecca moviera la cabeza bruscamente por la exaltación, lo cual provoco que una parte de su cabello quedara en su rostro, su rostro cambio de arrogante a enfadada, la loba rosa empezó a correr hacia el para atacarlo, el lobo empezó a disparar pero era demasiado velos para el. Una ves cerca lanzó una patada hacia arriba dándole a la garra del lobo provocando que la soltase arrojándola hacia arriba, el lobo la volteo a ver sin percatarse que Rebecca le daría una patada, aquel golpe fue muy fuerte, tanto que lo arrojo contra unos pupitres que habían ahí. El hacha estaba a los pies de Rebecca, no estaba disponible para usarlo. La loba empezó a acercarse a paso rápido, mientras Alexander se empezaba a levantar sujetándose de los pupitres. Aun se recuperaba del primer ataque, Rebecca empezó a correr hacia el y salto dando un giro en el aire para darle una patada golpeándolo contra la pared, su espalda sonó, sus huesos habían tronado. Rebecca empezó a reírse estirando los brazos a sus lados, el piano empezó a sonar de nuevo junto con otros instrumentos, se detuvo por un momento y luego aumento el ritmo igual que el volumen de esta. Tras esto la loba empezó a girar como una bailarina seguía riendo.
-Rebecca: Lo ves hermanito… nunca serás mejor que yo, sabes la lucha es como un baile, si haces los pasos adecuados, todo es armonioso y siempre acabara bien.
-Alexander: ¿Tu que sabes de la lucha? ¡Si tú nunca has tenido que luchar en toda tu jodida vida! ¡Nunca has necesitado esforzarte para ganar algo!
-Rebecca: ¡¿Cómo te atreves?!
La loba empezó a girar de nuevo levantando su pierna impulsando sus giros con esta, se estaba acercando al lobo haciendo ese movimiento, era lógico lo que quería, darle una patada, Alexander retrocedía saltando hacia atrás poco a poco retrayendo su abdomen sin perder de vista la pierna de Rebecca, una ves llego hasta la pared y que vio que estaba apunto de darle la patada puso todo su peso en donde estaba y la sujeto. La pierna de la loba estaba en su cintura, lo había pateado, pero había soportado la patada, al sentir su pierna atrapada salto dándole una patada en el rostro con la que tenia libre, el lobo la soltó y esta cayó de rodillas, el lobo estaba a su lado recuperándose de la patada, Rebecca aprovecho su distracción para darle una patada giratoria aun en el suelo derribándolo haciendo que callera de espaldas. Se reincorporo y levanto su pierna hasta que quedo junto su cabeza, aparte de sus habilidades de música se había vuelto bailarina de ballet, lo cual le proporcionaba esa flexibilidad, mientras sujetaba su pierna empezó a reír.
-Rebecca: ¡Jajajaja! Es hora de que el cachorro se vaya a dormir.
Bajo con fuerza su pierna para golpearlo, pero Alexander lo evito colocando sus brazos como una equis, deteniendo el golpe y dijo.
-Alexander: ¡Aun no!
Tras detener el ataque sujeto de nuevo su pierna y se levanto, la loba intento patearlo como la vez anterior pero Alexander la esquivó sujetando la otra, ambas las coloco en su cintura cada una en, la tenia como si fuese un carretilla furry.
El lobo se medio impulso hacia atrás y empezó a girar con ella, la loba intentaba zafarse mientras que la velocidad de los giros aumento, luego de girarla unos segundo el lobo la aventó, la hermana cayó entre un montón de instrumentos los cuales la cubrieron por completo. Pasaron unos segundo y no salía, Alexander empezó a acercarse a pasos lentos, al llegar a la montaña de instrumentos empezó a quitarlos, solo para ver como una de las bases de los micrófonos había atravesado a la loba matándola casi al instante. Rebecca estaba muerta, pero aun faltaba su segunda etapa, estaba seguro de eso si su hermano mayor Edward había tenido una segunda transformación ¿Por que ella no?
Estaba listo para lo que fuese que viniera, ya había tomado su hacha, solo esperaba que apareciera, estaba algo nervioso pero era normal, pasaron unos minutos y no surgía nada, mientras veía a los alrededores noto como la puerta estaba libre de la obscuridad de antes había desaparecido de ella. Pensó que tal ves solo el hermano podía hacer eso de tener dos formas, tomo su pistola y su hacha, guardo la pistola mientras se dirigía a la puerta y tras cruzarla noto que no estaba en el pasillo continuo, sino estaba fuera, en el patio de la escuela, algo lejos de las dos puertas que habían para salir a el, casi en medio del patio.
Todo estaba silencioso, se escuchaba el viento algo agitado, y también como los seguros de las puertas eran puestos, primero la que estaba delante y lejos de el, al escuchar que se cerro prenso que solo era cuestión de tiempo para que la que estaba atrás de el hiciera lo mismo, se dio la vuelta para empezar a correr pero esta sonó al dar los primeros pasos, ambas puertas estaban cerradas.
Las corrientes de viento empezaron a cambiar de dirección, cada ves aumentaba mas y mas, casi sentía como si el mismo viento lo abofeteara, luego unas leves sensaciones de ardor en el rostro, como si algo lo estuviera cortando, y era la misma intensidad del viento lo que lo ocasionaba. Alexander intentaba cubrirse la vista con los brazos, hasta que sintió un fuerte golpe que lo arrojo cerca de las escaleras que daban a la puerta, la corriente de aire lo había arrojado. Al levantar la vista pudo ver como un encapuchado daba vueltas en medio del patio, como si fuese un tornado deteniéndose hasta quedar completamente quito de frente a el.
-Alexander: Lo sabia… sabia que esto no acabaría tan fácil… Rebecca…
-Rebecca: O querido, en esta larga vida nada es fácil de obtener, necesitas mucho tiempo para conseguir lo que deseas, es una lastima que tu tiempo terminara aquí.
La loba empezó a temblar, su ropa empezó a romperse, se transformaba como Ed, pero ella tenia otra transformación. De su espalda salió algo que parecían alas, luego sus garras crecieron y sus brazos se adelgazaron, sus piernas igual se alargaron y adelgazaron, su rostro se deformo como metiéndose en su pecho. De su nuca algo surgió como un cuello más largo y una cabeza como de pterodáctilo. Sus brazos se empezaron a mesclar con las alas volviéndolas mas gruesas, se había convertido en un mutante volador. La pared del segundo piso se rompió dejando salir los instrumentos que empezaron a flotar mientras tocaban de nuevo la misma canción de antes.
Rebecca o ahora como se le podía llamar, Mutan-Rebecca, se empezó a elevar. Desapareció en la obscuridad del cielo, estaba preparándose para atacar desprevenido al lobo. Alexander bajo el hacha y saco la pistola, apunto al cielo esperando que Rebecca bajara a atacarlo, en ves de ella una fuerte ráfaga de viento bajo golpeándolo, aquella ráfaga también provoco que la escuela temblara dejando caer una roca de los escombros sobre el piano provocando que tocase una mala nota, enseguida Rebecca emitió un extraño ruido, al que se le podía llamar chirrido, revelando su posición, Alexander empezó a disparar varias veces, otros chirridos se escucharon y vio como algo de sangre callo.
Rebecca estaba herida, lo cual desespero a la loba, bajo a toda velocidad intentando envestir a su hermano menor, que salto dando una pirueta hacia adelante cayendo de rodillas y empezó a disparar de nuevo dándole en la espalda a Mutan-Rebecca.
-Mutan-Rebecca: ¡Infeliz! ¡Pagaras por eso!
El piano que flotaba lejos de ellos sin perjudicarlos repentinamente se abalanzó contra Alexander para golpearlo, el lobo apenas logro esquivarlo haciendo que su arma callera, el piano se poso sobre de esta para que no la volviera tomar. Pero así había dejado su punto débil a su disposición. Alex aun tenia el hacha para usar, la tomo corriendo y salto con ella clavándola en las techas del piano, este emitió un horrible sonido lo cual hirió a Mutan-Rebecca provocando que poco a poco descendiera, intentaba taparse los oídos con sus alas lo cual le hacia perder altura, el lobo siguió golpeándola rompiendo las teclas y las cuerdas, la melodía empezaba a escucharse horrible, los demás instrumentos volaban por doquier, Mutan-Rebecca ya estaba en el grito emitiendo ruidos extraños. Una ves que vio que la mutante estaba herida se acerco a ella y le dijo.
-Alexander: Ojala nuestra relación de hermanos hubiera sido distinta…
-Mutan-Rebecca: ¡Sueñas pedazo de mierda! ¡Eso nunca hubiera pasado!
-Alexander: Maldita…
[Caso 01] Mutan-Rebecca no se podía defender por estar cubriendo sus oídos, así que Alexander no desperdicio esta oportunidad, levanto el hacha y con todas sus fuerzas de un tajo le corto el cuello a la creatura, que aun que no era la cabeza en si de Rebecca era una parte de ella, y solo eso bastaba para matarla, los instrumentos dejaron de tocar cayendo inertes.
Junto a ella había algo brillante, estaba donde se transformo, parecía un collar, con una piedra rosa. Recordó que había tomado una verde con Edward, quizá la siguiente seria amarilla por Christopher. Aun así no quería pensar en eso, lo que le empezó a preocupar fue que Roxy había desaparecido, y tenia que encontrarla.
[Caso 02] Mutan-Rebecca no se podía defender por estar cubriendo sus oídos, así que Alexander no desperdicio esta oportunidad, levanto el hacha mientras miraba su cuello, pero no tubo el suficiente valor como para cortárselo, en ves de eso le dio un fuerte hachazo cortándole una de las halas, Mutan-Rebecca empezó a hacer fuertes chirridos de dolor. Luego de separarle la primera ala de su cuerpo siguió por la segunda hasta arrancársela por completo los instrumentos dejaron de tocar cayendo inertes.
-Mutan-Rebecca: T-Te odio…
-Alexander: Lo se… el sentimiento es mutuo…
Junto a ella había algo brillante, estaba donde se transformo, parecía un collar, con una piedra rosa. Recordó que había tomado una verde con Edward, quizá la siguiente seria amarilla por Christopher. Aun así no quería pensar en eso, lo que le empezó a preocupar fue que Roxy había desaparecido, y tenia que encontrarla.
Los seguros de las puertas nuevamente sonaron, Alexander se acerco al piano y lo medio empujo, tomo su pistola y salió de nuevo. Estaba en la puerta de la escuela cuando todo empezó a cambiar, todo se torno obscuridad, hasta que segundos después despertó en una banca acostado en la calle “Crichston St.” O al menos eso parecía, ya que podía ver la oficina postal que siempre se había encontrado en esa calle.
-Alexander: Dos menos Falta uno más…
Iba a empezar a caminar cuando su celular sonó, la melodía “Your Rain” resonaba en su bolsillo, lo saco de su bolsillo para luego contestar.
-Alexander: Aquí Wolf, ¿Quién es?
-Roxy: ¡Alexander! ¡¿Donde estas?! ¡¿Por qué me dejaste sola?! ¡¿Por qué no volviste?! Haaa…
-Alexander: ¡Roxy!... ¡Roxy! ¡Responde Roxy!
-Roxy: ¡No!… ¡No! ¡Aléjate! ¡Tú no eres…!
La llamada se había cortado, leona se escuchaba muy espantada y casi llorando mientras le gritaba al lobo por dejarla en el hospital. Cuando de pronto un fuerte golpe se escucho, como si alguien hubiera roto la puerta, luego se escucharon unos fuertes pasos acercándose, también se escucho como si alguien corriera con el celular y luego callera con el aun en la garra, por desgracia la llamada se corto durante esto. Pero un fuerte ruido con dirección al hospital alerto al lobo. El ataque a Roxy había sido en el, y aun podía alcanzarla e intentar salvarla.
Sin pensarlo dos veces empezó a correr rumbo al hospital, sentía como su corazón se agitaba cada ves mas, Roxy estaba en peligro y era por su culpa, por dejarla sola en el hospital y no esperar a ver si lograba encontrarla de nuevo.
Había llegado al hospital solo para encontrar que las rejas estaban rotas, y que habían como cuarteaduras en el pavimentos con forma de garras gigantes, el rastro dirigía todo recto por la calle “Koontz St.”, el lobo empezó a seguirla corriendo a toda velocidad, su cuerpo se empezaba a fatigar rápido, ya había tenido tres peleas ese mismo día y era agotador correr tras algo que no sabia que era, pero lo tenia que hacer si quería salvar a Roxy.
Había cruzado ya las esquinas de “Simosn St.”, “Canyon St.” Y “Wein St.” Hasta que llego al final de la calle “Koontz St.” Tenia que doblar por la calle “Acadia Rt.”, las pisadas lo llevaban a un lugar que siempre había odiado, “el cementerio de Silent hill” pero tenia que entrar.
La verdad siempre odio el cementerio por dos razones, una; era por que, se trataba de un cementerio, y dos; por que tenia que adentrarse a un poco al bosque. El camino era de tierra, las pisadas se marcaban bien, estaba en dirección correcta, mientras avanzaba escucho como algo paso entre los arbustos del lado derecho, luego del izquierdo, el nerviosismo aumentaba cada ves mas. Se detuvo y sujeto firmemente su hacha y dijo.
-Alexander: ¡Sea quien sea que esté ahí, salga ahora mismo!
A pesar de que aviso nadie le contesto, después de casi un minuto bajo la guardia para seguir avanzando, cuando de entre la maleza del bosque una sombra salió volado cayendo a toda velocidad a donde el estaba, el lobo lo esquivo apenas tropezando con una rama de un árbol, frente a el había un especie de mutante, parecía un perro ferral, pero no tenia rostro, de su hocico colgaba algo largo, como si fuese su lengua. El lobo se empezó a alejar arrastrándose de espaldas, mientras el mutante daba lentos pasos hacia el.
-Alexander: Lindo perrito… lindo… perrito… tranquilo… se buen chico…
El mutante ignoro lo que el lobo le había dicho y lo ataco con su lengua que se estiro intentando golpearlo, pero mas que golpearlo quería hacer que se clavase en el, para luego absorberle la sangre. Alexander lo esquivo, pero de la maleza otra de esas cosas apareció.
Ambos empezaron a rodear al lobo dando vueltas alrededor de el, Alexander sostuvo su hacha firmemente esperando que uno de los dos atacara, y como lo esperaba fue el que se había puesto atrás, se dio la vuelta rápidamente lanzando un hachazo cortándole la cabeza a la extraña creatura. Pero la otra aventó su lengua hacia él, el lobo intento bloquearlo metiendo su garra, su lengua choco con esta y de la punta salieron unos colmillos que se clavaron en la palma de su garra para luego empezar a succionar sangre.
El lobo se quejo por el dolor que sentía, luego tomo el hacha y corto la lengua, el mutante se volvió loco empezando a hacer tonterías para que tanto él dolor como el sangrado se detuvieran pero era inútil, el lobo se acerco a el para cortarlo en pedazos, solo tubo que darle uno volándole la cabeza, con eso era suficiente, ahora tenia que seguir avanzando
Las pisadas desaparecían junto a las rejas del cementerio, al entrar podía ver las tumbas en los alrededores, era algo tenebroso estar ahí en la obscuridad sobre todo con la neblina, empezó a adentrarse pero no había rastro de Roxy o de la creatura que se la llevó. Mientras pasaba por entre las tumbas escucho pisadas, giro intentando ver que hacia el ruido de las pisadas, pero los ruidos siempre eran detrás de el, has que al fin vio a alguien parado entre las tumbas, se encontraba frente a una recién cerrada, ya que la tierra aun se veía que no tenia mucho tiempo de haber sido movida, el que estaba frente la tumba era un furro con traje negro, al igual que sus zapatos, parecía estar de luto. Y al darse la vuelta al fin pudo ver su rostro, se trataba de Tom, el novio de Roxy.
-Alexander: ¿Qué haces aquí? Y ¿Dónde esta Roxy?
-Tom: Y a ti que te importa donde esta, yo se lo advertí… si no era mía no seria de nadie, ahora podrá descansar en paz.
-Alexander: ¡No te abras atrevido a…! ¡¿Qué hay en la tumba?!
-Tom: Algo que ya no serbia.
-Alexander: ¡Hazte a un lado!
-Tom: ¡No te atrevas a dar ni un paso más! ¡Te dije que si te volvía a ver cerca de ella te arrepentirías!
El caracal saco de su bolsa un frasco con pastillas rojas, como las que tenia Lisa, la abrió y tomo todas, pasaron unos segundos y empezó a temblar sujetando su estomago, la radio del celular se encendió como si hubiera un monstruo cerca, Tom empezó a sangrar del hocico, de la nariz y de los ojos, estiro sus brazos a los lados y dio un fuerte grito al aire, se empezó a escuchar el ruido de cuando cambia la ciudad, las tumbas empezaron a pelarse quedando manchadas de sangre, el piso seguía siendo de tierra, de la tumba se empezaron a escuchar golpes, había alguien dentro, solo tenia unos minutos para sacar a Roxy de antes de que el oxigeno se le gastara, pero Tom no se lo permitiría y menos ahora, ya que se empezaba a transformar en un mutante, de su espalda salieron como tentáculos que rodearon sus brazos engruesándolos y alargándolos. Su cuerpo se adelgazo y sus piernas se empezaron a juntar volviéndose una, y la punta se volvió como una pinza, de debajo de sus brazos aparecieron lo que parecían patas, se había transformado en una especie de escorpión.
-Mutan-Tom: Las pastillas que me dio el doctor Kaufmann fueron muy efectivas, jajaja.
-Alexander: ¿Qué?...
La pinza intento atraparlo, pero el lobo lo esquivo saltando de lado, saco su pistola y le apunto para luego empezar a disparar, Mutan-Tom era demasiado rápido como para que las balas le diera, saltaba entre las tumbas sujetándose de estas y saltando una tras otras, el lobo intentaba seguirle el paso con los disparos pero no podía, hasta que en una de las tumbas que salto estaba medio rota, y con el peso del mutante termino de romperse derribándolo.
El lobo le apunto disparando cinco veces, pero de los cinco disparos solo uno fue certero, ya que los otros cuatro habían rebotado por una fuerte capa que le había salido en casi todo su cuerpo.
Pero al menos ya sabia que tenia que hacer, Mutan-Tom retomo el ataque siguiendo con sus saltos de tumba en tumba, salto hacia el lobo cayendo donde estaba, este lo esquivó saltando de nuevo hacia un lado, pero no pudo evitar ser atrapo por la pinza, que lo empezó a apretar como queriendo partirlo en dos. Alexander intentaba zafarse pero no podía, le dio una fuerte patada en su brazo logrando hacer que lo suelte. Empezó a alejarse recuperándose, tomo la pistola y se escondió tras una enorme lapida. Después de unos segundos salió tratando de apuntarle, pero al salir no había nadie, a donde se pudo ir una creatura de ese tamaño, al ver que ya no estaba corrió a la tumba, guardo la pistola y con sus propias garras empezó a escarbar, estaba desesperado, Roxy ya había pasado mucho tiempo dentro, tenia que sacarla ya. Pero mientras lo hacia Mutan-Tom apareció de nuevo, intento sujetarlo pero este lo esquivo, Mutan-Tom empezó a huir de nuevo, mas golpes se escucharon de la tumba distrayendo al lobo, el mutante había desaparecido en la obscuridad, el lobo tomo el hacha que estaba en el suelo, empezó a golpear las lapidas cercanas con la parte trasera del hacha. Las dejo cuarteadas para que si se acercaba Mutan-Tom callera. Retomo lo que hacia escarbando con sus garras, cuando el mutante intento atacarlo de nuevo cayendo en su trampa, las lapidas en las que se subió colapsaron derribándolo. El lobo saco de nuevo su pistola para dispararle, el mutante apenas empezaba a reincorporarle cuando todos los disparos le empezaron a dar, tenia partes no cubiertas por la dura capa, las cuales el lobo ataco.
El Mutan-Tom callo y empezó a sangrar, había dejado de moverse y la radio se había dejado de hacer ruido. El lobo continúo escarbando hasta llegar a una caja de madera.
-Alexander: ¡Roxy! ¡¿Me escuchas?! ¡Por favor responde!
No había respuesta, no sabia que hacer, la tabla estaba clavada, tenía que abrirla de alguna manera. Cerró su puño y le dio un fuerte golpe rompiéndola, pero no había nada dentro, solo un pedazo de tela de la ropa de Roxy. Pero se habían escuchado golpes, como si hubiera alguien dentro.
El lobo se quedo sentado frente la tumba vacía como intentando entender que había sucedido.
Tomo la mochila y saco de nuevo el mapa, empezó a revisarlo viendo que habían otras marcas, En la avenida “Cielo Ave.” Había un gran local, era el restaurante de Christopher, en el había una “C” guardo el mapa y se levanto, tomo el trozo de tela que había en la caja y al quitarlo vio que había otro dibujo. Era un auto azul y blanco, en el techo había un rectángulo rojo y azul, era una patrulla o eso parecía. La estación estaba algo lejos, pero tal vez ahí estaba Roxy, tenia que encontrarla. Paso cerca del cuerpo de Mutan-Tom, pero antes de que pasara por completo junto a él este le sujeto su pierna.
-Mutan-Tom: Nuca la… encontraras… jajaja
-Alexander: No me subestimes. Imbécil…
El lobo jalo su pierna dejando a Mutan-Tom ahí, ya había llegado cerca de la estación de policía, en la calle “Sagan St.” Estaba enfrente de esta cuando vio que había alguien dentro, una silueta pasó por la ventana. El lobo entro a la estación de policía, había dos puertas, la de la derecha estaba bloqueada pero la de la izquierda estaba abierta, entro a esta y vio que era una oficina, empezó a revisar para ver si encontraba algo útil, encontró balas de pistola, le serian útiles, escucho como otra puerta se abrió, el lobo volteo a ver pero en ese momento la linterna se apago, todo se empezó a poner obscuro de nuevo, la alarma sonó, nuevamente había despertado, estaba acostado dentro una caja, la caja de madera donde estaba el trozo de ropa de Roxy. Se levanto saliendo de esta, el cuerpo de Tom no estaba solo había un manchón de sangre, pero parecía haber estado ahí desde hace días. Recordó el dibujo, reviso su mochila lo busco, tenia todos los dibujos aun. El ultimo era el de la patrulla, pero ahora había un furro alado de esta pero no se le distinguía el rostro ni nada, solo parecía se veía que era un furro, pero no se distinguía si era hembra o macho.
Nuevamente empezó a dirigirse a la estación de policía, había llegado a la esquina de la calle “Acadia Rd.” Cuando vio a Janitza corriendo, entro a un teatro, el “Teatro Artaud”, el lobo intento alcanzarla pero no la veía por ningún lado.
El lugar se veía vacio, pero logro ver como la puerta principal se movía, la cachorra había entrado ahí. Dentro habían muchos lugares, todos forrados de rojo, al fondo estaba el escenario.
-Alexander: ¡Janitza! ¡¿Dónde estas?!
Empezó a recorrer el lugar, estaba a la mitad de los asientos cuando escucho como una puerta cerca del escenario se abrió, se había ido a los vestidores. Corrió hacia la puerta para alcanzarla, había un largo pasillo con varias puertas a los lados, las puertas tenían estrella con una rendija como para poner las tarjetas con los nombres de quien seria el camerino. Empezó a revisar una por una, hasta que llego a la ultima puerta, dentro habían muchas cosas amontonadas, el lobo entro y empezó a revisar, mientras revisaba escucho la voz de Janitza. Esta se encontraba detrás de todas las cosas jugando con una muñeca.
-Janitza: No te preocupes hijita, mami esta aquí y te cuidara ahora.
-Alexander: Janitza… ¿Estas bien?
Al fin pudo ver a la cachorra, se trataba de una gata de color naranja, tenía puesto un vestido rosa con blanco hasta las rodillas. Quería ayudarla a salir, pero si movía algo podrían caerle las cosas encima.
-Janitza: Estoy bien… déjame en paz.
-Alexander: Vamos Janitza, tienes que venir conmigo, no puedes estar sola.
-Janitza: No estoy sola, estoy con Alessa.
-Alexander: ¿Ella es Alessa?
-Janitza: No… ella es Katia, Alessa es otra cachorra como yo.
-Alexander: ¿Hay alguien mas contigo entonces?
-Janitza: Si, pero no esta aquí conmigo ahora, no se donde se haya ido. Y ya me aburrí, adiós.
-Alexander: E-Espera… ¡No te vayas!
Janitza abrió el tubo de ventilación y entro en el, Alexander se sentía frustrado por que se le había escapado de nuevo, sin poder hacer nada mas volvió a ir rumbo a la estación de policía, no tardo mucho para llegar. Nuevamente entro a la estación de policía, se dirigió a la oficina de antes donde la puerta se abrió, entro a este cuarto, dentro había una dragona sentada en una silla, tenia los brazos cruzados y estaba como recostada apoyando sus patas en una mesa, al ver al lobo bajo las piernas y se levanto.
-Alexander: ¿Quién eres tú?
-Zorra: Lo mismo pregunto…
-Alexander: Yo me llamo Alexander Wolf, estoy buscando a alguien, una leona, ¿La has visto?
-Zorra: ¿A una leona? Mmm, no, lo siento, no e visto a ningún otro furro, aparte de ti claro. Me llamo Emma, Emma Katrey, gusto en conocerte. Wolf
-Alexander: ¿Qué haces aquí?
-Emma: Vine a ver si encontraba a algún policía ¿Has visto a esas cosas esas cosas ahí fuera?
Emma tenía un acento español, era obvio que no era de Silent Hill, tal vez era solo una turista, que mala suerte haber llegado a una ciudad como esta.
-Alexander: Si, los he visto… incluso me enfrentado a algunos…
-Emma: Eso me vasta, me voy contigo.
-Alexander: Espera, no creo que sea muy inteligente, he estado en peligro en varias ocasiones, no creo que sea buena idea que me siguas.
-Emma: ¡Entonces! ¡¿Piensas dejarme sola?! ¡¿Con todas esas cosas ahí fuera?!
-Alexander: No, yo…
-Emma: ¡¿A quien se le puede ocurrir eso?!
-Alexander: Ok… lo siento… vamos, pero entiende que no siempre podre defenderte, también tendrás que defenderte tu sola por momentos. Pero prometo que are lo que pueda por que no te pase nada.
-Emma: Ok… ¿Y que piensas hacer ahora?
-Alexander: Tengo que buscar a mi amiga, por cierto se llama Roxy, también tengo que buscar a mi mejor amigo, es un dragón negro, se llama Marcus. O si… y a una cachorra llamada Janitza. Vamos.
Ambos salieron de la estación de policía, al pisar la calle el lobo sintió un fuerte dolor de cabeza el cual lo obligo a caer de rodillas, veía varias escenas en su cabeza, entre ellas un león verde, como un anuncio, una puerta y cosas antiguas. Después de que ese dolor se fue se reincorporo.
-Emma: ¿Estas bien?
-Alexander: Eso… eso creo…
-Emma: ¿Que te paso?
-Alexander: Tuve un fuerte dolor… creo que tenemos que ir a la tiendas de antigüedades “el león verde”. Esta cerca de aquí.
-Emma: ¿Pero como…? ¿Así nada mas decides que hacer? ¿Sin pensarlo dos veces?
-Alexander: Algo extraño me ha estado pasando en todo el día, así que puedes; quedarte aquí o puedes venir conmigo a donde tenga que ir.
-Emma: Vale, Vale. Iré contigo. Tío tenías que ser.
-Alexander: ¿Sabes usar esto?
El lobo saco su pistola y se la enseño a la zorra, esta la vio un momento y contesto.
-Emma: Mi padre fue militar, y me enseño a usar armas de fuego, así que si.
-Alexander: De acuerdo, toma, úsala si la necesitas.
-Emma: Claro, no te preocupes, te cubriré el trasero…
-Alexander: …
El lobo empezó a dirigirse a la tienda de antigüedades junto con Emma, al llegar a la tienda noto que la puerta estaba abierta, alguien ya había entrado pero ¿Quien? Ambos bajaron, el lugar estaba algo iluminado, así que no necesitaba la linterna, el lobo revisaba las cosas grandes mientras que Emma miraba las joyas antiguas que había, entre ellas unos hermosos aretes de perlas bañadas en diamante, con la parte metálica hecho de oro puro.
-Emma: Wow, esto es hermoso, lo que daría por tener uno igual.
La zorra volteo a ver a Alexander que se encontraba distraído, para luego intentar tomar los aretes, pero Alexander hablo antes de que pudiera siquiera a tocarlos.
-Alexander: Ni se te ocurra robar algo. Estamos aquí para buscar pistas de que puede haber, no para conseguir cosas.
-Emma: Vos ser un aguafiestas.
-Alexander: …
El lobo seguía viendo si encontraba algo que le pudiera dar una pista de a donde debía ir ahora, era claro que al restaurante de su hermano, pero primero tenia que encontrar a Roxy, la cual no parecía estar ahí, después de unos diez minutos se canso de buscar, no había nada, o eso pensó, se dejo caer sobre un viejo sofá del cual una hoja blanca salió volando.
Esta callo al piso dejando ver que se trataba de un dibujo hecho a crayolas, este era una tasa de café con algo escrito en ella, “Sun” y dentro de la tasa había como la punta de una llave que tenia escrito “Restaurante Wolf”, Emma seguía viendo las joyas, todo era lindo, pero los aretes la habían atrapado.
-Alexander: ¡Mierda! Por que tenía que ser ese lugar…
-Emma: Hey tío, cuida tu vocabulario que hay una dama presente.
-Alexander: Lo lamento… bueno como sea, vamos, no hay nada más aquí.
El lobo se adelanto subiendo las escaleras, pero al hacerlo Emma aprovecho tomando los aretes y guardándolos en su blusa, y luego empezó a seguir al lobo que la esperaba en el escalón cinco.
-Alexander: ¿Paso algo? ¿Por qué no viniste enseguida?
-Emma: Por que me arreglaba el cabello, ¿Vos no sabéis que a las hembras nos gusta vernos atractivas todo el tiempo?
-Alexander: Como digas.
Estaban casi a la mitad de la escalera cuando esta perdió tres de las tablas en donde estaban parados y cayeron a un lugar obscuro. Los aretes tenían un mecanismo de defensa o más bien el mostrador donde los tenían era una trampa, la vendedora sabía lo caro que eran esos aretes, y siempre había puesto las cosas caras en un lugar especial. Siempre que había una venta de algo caro colocaba algo del mismo peso y le subía el precio, pero como Emma había retirado los aretes sin poner nada a cambio había activado la trampa de la tienda, ahora tenían que buscar la forma de salir de ahí.
Habían caído como en un laberinto, en ese momento estaban atrapados en un cuarto cuadrado con una sola puerta que estaba cerrada, solo había una forma de abrirla, y era descifrando un acertijo, al lado de la puerta había un micrófono que serbia para que dijeran la clave y pudieran acceder al siguiente cuarto.
Ambos se levantaron, la zorra había caído sobre el lobo amortiguando su caída, por suerte no se había lastimado, pero el lobo tendría fuertes dolores para el día siguiente.
Alexander se acerco a la puerta he intento abrirla, pero no pudo, noto el micrófono a lado de la puerta y debajo de este había algo escrito.
“Si el tatarabuelo paterno de un cachorro,
Muere antes de conocer a la tatarabuela paterna de su hermana.
¿Que pasa entonces con el papá del cachorro?”
El lobo siempre había sido bueno en estos problemas de razonamiento, pero con todo lo que había pasado había ganado un fuerte dolor de cabeza, no podía concentrarse para resolver aquel acertijo.
La zorra, lo volvió a leer para si misma y empezó a pensar en la respuesta, tardarían un rato encerrados ahí, y Roxy no tenia mucho tiempo, podría estar en peligro, incluso de muerte.
Fin del Capitulo 03
Category All / Fanart
Species Wolf
Size 1280 x 1238px
File Size 705.8 kB
FA+

Comments