Los tres lobos empezaron a pasar junto a Alexander chocando sus hombros, llegaban con su madre y le daban un beso lo mismo con su padre y luego entraban, el lobo se quedo un momento parado de espaldas a la casa con los puños cerrados, después de unos segundos se volteo y le dio un beso a su madre.
-Alexander: Luego regreso mamá, tengo que ir a comprar algunas cosas perdí mi maleta en el autobús. Intentare no tardar mucho.
-Jenny: Esta bien hijo, te estaré esperando.
La madre entro de nuevo a la casa quedando afuera Alexander y su padre, el cual le dijo.
-George: A diferencia de tu madre, yo no estoy feliz que volvieras, solo espero con ansias que ya sea su cumpleaños para que te vuelvas a ir. No quiero verte cerca.
-Alexander: Pues adivina que, pienso quedarme mas tiempo de lo pensado por mi mamá.
-George: Has lo que quieras…
El lobo verde entro y cerró la puerta de golpe, Alexander se quedo unos momentos mirando con ira la entrada y luego se dio la vuelta dirigiéndose a la casa de Marcus, el ya no estaba, pero lo extraño es que no noto cuando se fue.
Solo necesitaba su mochila donde tenia sus cosas y luego se dirigió de al centro comercia.
Caminaba por la calle Matheson St. Cuando escucho una voz femenina familiar.
-Voz: Así que es cierto, volviste.
Alexander se dio la vuelta para ver quien era, se trataba de una leona blanca joven, como a edad del lobo.
-Alexander: ¿Roxy?
-Roxy: ¿Pues quien mas? Ya hacia años que no te veía ¿Que te trae por aquí?
-Alexander: Pronto será el cumpleaños de mi madre. Solo por eso volví, pero es temporal.
-Roxy: Ho si, tienes razón, será mejor que la visite pronto. Sabes, es cierto lo que dice el dicho, nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
-Alexander: ¿Que quieres decir?
-Roxy: Que tu madre últimamente ha estado deprimida, ya que te extraña, tus hermanos pasan mayor tiempo fuera de casa, solo vuelven de noche, y eso que salen desde temprano.
-Alexander: Vaya, no pensé que eso pasara.
Mientras ambos conversaban, una voz masculina y con tono molesto los interrumpió.
-Voz: ¡Roxy!
-Roxy: Tom… se suponía que vendrías en media hora…
Tom se trataba de un caracal marón, era el novio de Roxy.
-Tom: ¿Que haces hablando con este perdedor?
-Roxy: ¡No le digas perdedor!
-Tom: ¡¿Por qué lo defiendes?! ¡¿A caso te gusta o que?!
-Alexander: ¡Hey! ¡No te permitiré que le hables así! Y ¡Mucho menos a mí!
-Tom: Y ¡¿Tu quien eres para decirme como hablarle a los demás?!
-Roxy: ¡Ya vasta Tom! Alex por favor… mejor… vete, no quiero que tengas problemas…
-Alexander: ¡…! … Esta bien…
El lobo metió sus garras dentro de las bolsas de su chamarra y se dio la vuelta para irse, pero entes de que se alejara Tom le grito.
-Tom: ¡Si te vuelvo a ver cerca de mi novia te vas a arrepentir!
El lobo siguió caminando sin voltear y levanto una garra haciéndole la seña del dedo medio, el caracal quiso atacarlo pero Roxy lo detuvo.
Ya había llegado a la contra esquina de “Bachman Rd.”A diferencia del día anterior que las calles lucían vacías ahora era diferente, se podían ver algunos furros haciendo sus cosas diarias, también algunos cachorros corriendo y jugando, de verdad no había cambiado mucho la ciudad.
Siguió caminando por más tiempo hasta llegar a “Elroy St.”Pero mientras caminaba los recuerdos de su pasado empezaron a surgir.
Los maltratos de sus hermanos mayores. Empezando por el hermano más grande, el lobo azul, Edward Wolf Gear, el deportista de la familia, siempre fue el más energético, y el mas fuerte, lo cual usaba para molestar con mas facilidad a Alexander, siempre lo golpeaba, aun que el lo veía como broma al lobo rojizo de verdad le dolía ser tratado así por su hermano. Ahora en la ciudad era el dueño de un gimnasio, en el viejo Silent hill, por la calle “Sagan St.” Casi al final de la calle pasando por “Wilson St.” Y “Simons St.”
La segunda, era Rebecca Wolf Gear, la única hembra la loba rosa, la música era lo suyo, siempre fue buena en casi todos los instrumentos, aparte de tener una hermosa voz. Actualmente da clases de música en la escuela primaria Midwich.
Y el ultimo, Christopher Wolf Gear, el lobo amarillo experto en gastronomía de la familia, siempre cocinaba los mejores manjares, concursaba en competiciones gastronómicas y siempre ganaba. Actualmente tiene un restaurante en el viejo Silent hill, por la calle “Cielo Ave.”
La verdad no le importaba mucho ahora sus hermanos, tenia cosas de que preocuparse como de comprar la ropa que necesitaba. Ya había llegado al puente, así que era cuestión de minutos para llegar.
En el viejo Silent hill todo estaba en movimiento, los comercios estaban abiertos, pero lo que necesitaba estaba en el centro comercial. Mientras caminaba seguía metido en sus pensamientos, lo cual provoco que al momento de cruzar la calle no se fijara, estaba cerca de la estación de policía. Alexander miraba al suelo cuando un vehículo doblo de la calle “Koontz St.” A toda velocidad, estaba a unos cuantos segundos de arrollar al lobo cuando se percato, lo cual provoco que sus piernas se petrificaran impidiendo que pudiera esquivarlo, pero una fuerte envestida lo regreso en si y lo saco del camino. Se trataba de un tigre negro con rallas rojas que tenia un uniforme de policía.
-Tigre: ¡¿Qué demonios crees que haces?!
-Alexander: N-No…podía moverme…
-Tigre: Si lo note, estar al borde de la muerte provoca eso.
El tigre se levanto y extendió su garra para que Alexander la tomara y ayudarlo a levantarse, acto seguido el lobo se encontraba de pie.
-Tigre: Mi nombre es Víctor, Oficial Tora Valentine Víctor.
-Alexander: Yo soy Alexander Wolf Gear.
-Víctor: Me suena ese nombre…
-Alexander: Soy luchador profesional, quizá me hayas visto en la televisión.
-Víctor: Ho si, ya recuerdo. Bueno, como sea ¿Estas bien?
-Alexander: S-Si gracias.
-Víctor: Bueno, debo marcharme, es mi primer día y tengo que hacer bien mi trabajo, aun que el salvarte así deberían darme una conmemoración. Como sea hasta luego.
Alexander se quedo un momento parado en la acera mirando como el tigre entraba al departamento de policías, al perderlo de vista siguió caminando pero esta ves teniendo cuidado y volteando a ver a ambos lados antes de cruzar.
Una vez que llego al centro comercial se dirigió al segundo piso, quería comprar más ropa en el puesto de Marcus, pero este estaba cerrado, si no había venido a su puesto entonces a donde se había ido aquel dragón. Aun así había otros comercios de ropa así que se dirigió a los demás. Entro a varias tiendas, pero la ropa no era de su estilo, no encontraba nada bueno, solo quedaba una ultima opción, un ultimo comercio de nombre “El diamante de la pirámide”.
-Alexander: Pirámide…
Aquello del ultimo nombre le recordó a Marcus y a aquella cosa que lo ataco, pero pensó como las veces anteriores que solo había sido un mal sueño.
No le dio mucha importancia y entro, estaba revisando la ropa cuando escucho una voz.
-Voz: Es hora…
-Alexander ¡…! ¿Dijo algo?
Le pregunto al que atendía, pero este no sabia de que hablaba, así que pensó que solo fue su imaginación, hasta que empezó a escuchar de nuevo aquella alarma como de un ataque aéreo. La camisa que sostenía se quemo quedando en cenizas, las paredes empezaron a pelarse y a aparecer rejas, esto no era un sueño, estaba seguro de ello, pero ¿Qué sucedería ahora? Volteo a ver al que atendía solo para ver como en la misma posición en la que se encontraba ,el conejo que atendía, se empezó a quemar hasta quedar en los huesos los cuales se desboronaron tras el mostrados, la escena fue demasiado tétrica provocando que el lobo se asustara y retrocediera tropezando cayendo sentado. Todo estaba obscuro, el fuego que surgió del cuerpo del conejo ilumino momentáneamente la habitación, pera esta se había apagado ya, y no tenia que lo alumbrase, sin pensarlo dos veces tomo su mochila y saco su linterna, la coloco en su pecho, en el bolsillo de su chamarra, se levanto y empezó a caminar saliendo del comercio.
No había nadie como siempre, siguió caminando a pasos lentos, de la nada una risa de niña se escucho, como el de la ocasión anterior, pero en este caso se escuchaba bajando las escaleras, Alexander acelero el paso corriendo, en la planta baja se veía la misma cachorra que vio antes, se encontraba en el piso arrodillada dibujando, el lobo empezó a bajar.
-Alexander: ¿Estas bien?
-Cachorra: …
-Alexander: Por favor, no corras esta vez, ni… hagas lo que hiciste la ocasión anterior, no quiero lastimarte.
Ya había bajado por completo y empezaba a acercarse cuando un gran televisor, de uno de los comercios cerca de las escaleras, se encendió, se escuchaba el ruido de cuando no hay canal disponible, lo que es conocido como “lluvia” o “nieve”, al empezar a sonar la cachorra salió corriendo dejando el dibujo tirado.
-Alexander: ¡E-Espera!
El lobo quería detenerla, pero del televisor se escucho una voz, masculina, el lobo volteo a ver y vio que había tres furros encapuchados en la pantalla, se encontraban formando un triangulo que se encontraba dibujado en el piso dentro había una serpiente también dibujada saliendo de una de las esquinas, alrededor de ellos había un circulo dibujado con unos símbolos extraños, el resto del lugar estaba obscuro, solo unas velas que ellos sostenían les daban luz.
Susurraban algo en otro idioma extraño, no se entendía nada de lo que decían, solo tardaron unos segundos y se detuvieron. Luego uno de ellos volteo a ver a los otros dos y empezaron a hablar entre si.
-Encapuchado Macho: Ya esta listo…
-Encapuchado Hembra: Es tiempo…
-Encapuchado Macho: Hemos esperado diez años para esto…
-Encapuchado Hembra: Es hora de terminar, lo que él empezó…
-Encapuchado Macho: De todos modos, es obligación de los hijos terminar lo que los padres no pudieron.
El televisor de nuevo perdió la sintonización quedando como antes, el lobo se quedo un momento parado intentando comprender que era lo que había visto, pero sus pensamientos fueron despojados de su mente al ver el cable del televisor caído a su lado, no estaba conectado, y aun así estaba encendido, ¿Cómo era eso posible? Pero honestamente, no le sorprendía tanto, ya había visto otras cosas extraña en esos últimos dos días pero aun así tenia que admitir que era extraño.
Se alejo del televisor y se dirigió a la puerta, estaba a punto de abrirla cuando se percato del dibujo. Este era el dibujo hecho con crayolas de una como casa pero en el techo había un cuadro, y en él había dibujado una cruz de color rojo, ¿Acaso se trataba del hospital? Podría ser el hospital Alchemilla, pero ¿Qué había ahí? ¿Acaso era una pista para descubrir que pasaba?
Primero que nada quería ver que había sucedido con la cachorra, al salir del centro comercial estaba a punto de empezar a correr cuando el celular empezó a sonar como radio y algo enorme callo frente a él apenas a escasos metros provocando un gran temblor el cual lo derribo.
-Alexander: ¿Que demo…que es esto?
Un enorme mutante estaba frente a él, era como una enorme boca, con enormes patas a sus lados, tenia una larga boca con espinas en la punta la cual no dejaba de azotar contra el piso.
El lobo estaba atónico ante aquella gran cosa, pero logro reaccionar y se levanto, retrocedió un poco y choco contra la puerta, intento abrirla pero estaba bloqueada, tenia que huir de el, no tenia nada con que defenderse del mutante, empezó a correr calle abajo por “Simmons St.” El mutante lo seguía a paso rápido, pero eran demasiado cortas sus patas lo cual no le permitía dar largos pasos, usaba su cola para atacarlo como un escorpio, no lograba darle ningún golpe ya que lograba esquivarlo alentándolo un poco también, logro llegar a la primera esquina de la calle “Sagan St.” Seguiría corriendo con la misma dirección, pero fue detenido por el mismo mutante, ya que había dado un gran salto frente a él, no tenia piernas largas, pero si fuertes, lo cual le permitía saltar a grandes distancias, le había bloqueado el paso a Alexander.
El lobo se desvió hacia su izquierda, frente a el había una pequeña tienda de libros, la vitrina era muy grande, corrió hacia ella y salto de frente entrando en la tienda, al caer no perdió el tiempo, corrió detrás de los estantes de los libros y empujo el ultimo derribando a los demás bloqueando la ventana, el mutante intentaba entrar pero no podía, después de unos segundos se canso de luchar y los pasos se empezaron a escuchar alejándose y la radio se callo.
Tomo un tiempo para recuperar el aliento y empezó a revisar el lugar, se trataba de la “Tienda de libros románticos Journey” Dentro no había nada útil, a excepción de un “Mapa del viejo Silen hill” pero no lo necesitaba, al fin y al cabo conocía bien el lugar, aun que pudieron haber algunos cambios desde la ultima ves que estuvo ahí, así que prefirió tomarlo.
No podía salir por adelante por que quizá aquella cosa seguía ahí afuera. Tenia que buscar una ruta alterna para salir, pero ¿A donde iría? Hasta ahora la única opción que tenia era el hospital Alchemilla, despojo de las cosas que tenia una mesa que había en el lugar para los clientes y extendió el mapa sobre ella, al parecer había una puerta trasera que guiaba a un callejón, el cual guiaba a la calle “Simmons St.” en un extremo y en el otro guiaba a “Wein St.” Pero antes tenia que pasar por “El Ancla” el gimnasio de su hermano mayor. Era la única forma de cruzar a “Wein St.” Y era demasiado peligroso salir a “Simmons St.” Ya que por ahí podría estar rondando aun el mutante, aun así prefería pasa cerca del mutante a tener que atravesar un lugar relacionado con su hermano. Guardo el mapa y salió al callejón, al salir empezó a caminar hacia la calle “Simmons St.” Estaba a punto de salir cuando la radio comenzó a sonar de nuevo, el mutante estaba en el techo parado entre los dos edificios con una pata en cada uno de ellos, y la cola estaba bloqueando el paso, lanzo un golpe con ella entrando al callejón, Alexander lo esquivo retrocediendo, el mutante empezó a avanzar persiguiéndolo con su cola, no tenia otra opción mas que entrar al gimnasio por la puerta trasera.
Apenas llego a la perilla y abrió la puerta cerrándola detrás de el, se alejo de ella y se dio la vuelta, solo para ver como una de las espinas de la cola se clavo en ella y la arranco, aun así no podía entrar era demasiado pequeño el espacio como para que lo hiciera, la cola desapareció y la radio dejo de sonar, dentro no había nada interesante pero si molesto, lo único que había era un molesto poster de su hermano mayor presumiendo sus bíceps, estaba algo manchado de sangre, en el muro había un enorme espejo que cubría toda la pared. El lobo se empezó a reflejar, mientras se miraba se toco el rostro y dijo.
-Alexander: Mírate… huyendo de esas cosas envés de enfrentarte a ellos.
Seguía mirándose cuando de pronto su reflejo se empezó a mover y a hablarle, pero sin darse cuenta lo tomo como si fuera algo normal, creía que era producto de su mente, como si estuviera hablando aun consigo mismo.
-Anti-Alexander: Eres patético enserio.
-Alexander: Lo se… pero tu igual… eres yo… mi mente…
-Anti-Alexander: No es cierto, yo soy mejor que tu…
-Alexander: ¿Qué?
-Anti-Alexander: Lo que escuchaste muñeco, soy mejor que tu, demasiado.
-Alexander: Es imposible… ¡Tu eres yo!
-Anti-Alexander: ¡No…SOY…TU!
El reflejo extendió la garra y empezó a atravesar el espejo, mientras lo hacia su cuerpo empezó a mancharse de sangre aplastando su pelaje, movió su cabeza bruscamente hacia arriba y sus ojos quedaron completamente rojos, mas rojos que los ojos del verdadero Alexander, el lobo retrocedía mientras que el Anti-Alexander seguía saliendo.
Al terminar de salir el espejo se cuarteo por completo, el Anti-Alexander trono su cuello y sus nudillos, se puso en pose de pelea colocando sus puños cerrados frente a él, sonrió malvadamente mostrando enormes colmillos igual manchados de sangre.
-Alexander: Ok…esto…no es normal… tú… ¡Tú! No… no deberías… es imposible…
-Anti-Alexander: ¿Aun no lo entiendes? Todo es posible…
El anti corrió hacia el para atacarlo, ambos empezaron a pelear, los golpes llegaban rápidamente mareando al original, lo había derrumbado y seguía mareado por los golpes, el anti-Alexander empezó a burlarse de el riéndose, aquella risa le recordó a la de alguien mas, alguien que lo vencía de la misma manera.
-Alexander: Edward…
-Anti-Alexander: Así que no eres tan tonto como creía…
Unos flashes empezaron a destellar del cuerpo del anti, el cual abrió los brazos, después de una gran explosión de luz su anti-él se convirtió en su hermano Edward, pero eso fue un grabe error, tenia demasiada ira reprimida contra el, se abalanzo sobre de su hermano y empezó a lanzar golpes, Edward lo esquivaba con mucha facilidad, la lanzar el ultimo golpe tomo su brazo y lo levanto lanzándolo hacia atrás rompiendo el espejo, Edward seguía riendo, lo cual enfado aun mas a Alexander. Pero se controlo y recordó el único punto débil que tenia.
El lobo azul estiro su garra y la movió como diciéndole que lo atacara, este lo hiso lazando un golpe, por segunda ves el lobo lo tomo del brazo, pero logro romperle ese ataque dándole un fuerte rodillazo en el estomago, sacándole el aire y soltándolo, Alexander se coloco detrás de el y le golpeó la parte trasera de su rodilla haciendo que se arrodillarla, era su oportunidad, coloco su rodilla en su espalda y sujeto con ambas manos su cuello jalándolo, las garras de Edward se extendían a los lados e intentaba agarrar algo para defenderse, pero no podía, el lobo quedo como poseído por un momento, sujeto su barbilla y su nuca y la giro quebrándole el cuello a su hermano mayor, al hacerlo lo soltó dejándolo caer de frente, después de unos segundos se dio cuenta de lo que había echo, y empezó a retroceder tapando su hocico y repitiendo.
-Alexander: ¿Qué hiciste? ¿Qué hiciste? ¿Qué hiciste? ¿L-Lo… lo asesine?
Mientras lo veía, detrás de el se escucho una voz,.
-Encapuchado: Idiota…
Uno de los encapuchados se encontraba detrás de él, el canino volteo al escuchar la voz para ver como un puño se dirigía a su rostro lo lanzo contra el muro donde estaba el espejo rompiéndolo por completo, el encapuchado empezó a temblar en su lugar, luego extendió sus brazos y grito levantando la cabeza, de su espalda empezaron a salir como extensiones rompiendo una parte de la capucha, se inclino extendiendo sus brazos al frente y las extensiones se empezaron a mesclar en sus brazos quedando gruesos como bates de beisbol, la ropa de aquel individuo termino de romperse transformando su cuerpo por completo estirándose su espalda y adelgazándolo y haciendo sus piernas mas cortas y delgadas, estaba en pose como de un gorila ferral.
El lobo empezó a levantarse apoyándose en el muro, veía el rostro de la creatura, estaba algo desfigurado pero no había duda de que era su hermano Ed.
Pero ¿Dos de él? Con uno era suficiente, un pensamiento llego a su mente, sin saber como entendía que; al que había asesinado era su hermano en forma furry, su forma normal, pero esta era su forma de maldad, su lado obscuro, como Alexander lo veía de cachorro, un enorme monstruo con puños enormes que solo servían para dañarlo.
El mutan-Edward, como podía llamarlo, empezó a aporrear sus puños contra el piso sin moverse de su lugar provocando que todo temblara, aquellos temblores provocaron que la pared que aun seguía siendo de piedra se empezara a cuartear, una parte del techo se derrumbo bloqueando la puerta trasera, y el Mutan-Edward tapaba la entrad principal, tenia que enfrentarse a él.
El cuarto estaba lleno de pesas, pero no podía usarlas ya que le costaría trabajo moverlas para atacar y quizá solo le entorpecería sus ataques. Pero como siempre al romperse una parte del muro la tubería había quedado al descubierto, Anti-Edward ataco lanzando un puñetazo contra Alexander, que lo evadió y solo logro darle a la nada aporreando sus puños en el piso.
Una vez cerca de la tubería sujeto uno de los tubos e intento arrancarlo, pero eran demasiado fuertes como para hacerlo, necesitaba ayuda, y sabia quien podía ayudarlo sin que se lo pidiera
-Alexander: ¡Hey! ¡Deforme! ¡Por aquí!
-Mutan-Edward: No soy tan estúpido.
[Pondré que también dirán cosas en su mente y estas se identificaran cundo ponga el nombre del personaje mas una “P” entre paréntesis]
-Alexander [P]: Mierda… pensé que podría engañarlo como lo hice con la cosa en la que se transformo Marcus…a todo esto… ¿Donde estará? ¿Estará bien?
-Mutan-Edward: ¡Vamos! ¡¿A que estas esperando debilucho?!
-Alexander: Esta ves no me aras perder el control.
Alexander al darse cuenta que no podría hacer lo que tenia planeado tomo una de las pesas y golpeo la tubería con ella, un tubo se rompió dejando salir un liquido rojo, al principio creyó que era agua con oxido, provocado por la misma tubería oxidada, pero al fijarse bien noto que el liquido era mas rojo, era sangre recorriendo por la tubería. Eso el día anterior lo habría espantado, pero todo ya había perdido sentido.
Sin perder más tiempo tomo la tubería arrancando el extremo que aun quedaba en la pared, al instante lanzo barios golpes con el, el que una ves fue su hermano mayor, lo esquivaba con facilidad, Mutan-Edward retrocedía poco a poco solo para burlarse de la puntería de su hermanito, pero mientras se reía bajo la guardia permitiéndole a Alexander dándole un fuerte golpe en el rostro, lo cual lo enfado, gruñendo lanzo un golpe con su brazo izquierdo a la altura de sus rodillas, el hermano menor lo esquivo saltando, pero no podía esquivar el segundo ataque que se dirigía a el, su brazo izquierdo se dirigía a la altura de su estomago, aquel golpe lo lanzo detrás del mostrador, donde preparaban bebidas mesclando frutas.
Normalmente el gimnasio era atendido por una loba hembra, el hermano se ausentaba de casa solo para hacer ejercicio en su propio local, la loba no era muy fuerte, así que tenia algo guardado para defenderse detrás del mostrado.
El golpe que había propinado el hermano mayor a Alexander le había sacado todo el aire, casi provocándole unas ligeras convulsiones momentáneas, apenas lograba recuperarse cuando abrió los ojos, en el mostrador había una pistola, nunca había visto una de cerca, siempre era en fotos o en la televisión, y así como nunca había visto una de cerca nunca había usado una, pero tenia que usarla para sobrevivir.
Su hermano ya empezaba a acercarse cuando el lobo se empezó a incorporar y la tomo, se levanto aun tambaleándose y con los brazos colgando tapando el arma con el mostrador.
-Mutan-Edward: Ya ríndete, no eres rival para mi, si suplicas intentare que tu muerte no sea dolorosa.
-Alexander: Je… ¡jajajaja!
-Mutan-Edward: ¿Ríes antes de morir? Que idiota eres.
-Alexander: No rio por que vaya a morir… si no por tu lo aras.
-Mutan-Edward: ¡…!
El lobo apunto el arma y como todo un experto empezó a disparar, pero lo de experto era por la velocidad, ya que varios disparos los fallo pegándole a la pared, pero uno certero logro darle en el brazo derecho al mutan-Edward haciendo que este se medio derrumbara, dejando ver que en su axila había una parte roja, nuevamente recordó que sabia su punto débil, sus axilas, un golpe que recibiera ahí le hacia perder fuerza en los brazos, de esa forma se lograba salvar de algunas palizas que le daba su hermano, las cuales eran justificadas por sus padres como “entrenamientos” o “clases personales de defensa”.
Por desgracia su arma había quedado vacía por todos los disparos, pero aun estaba el tubo, cerca del mutan-Edward que aun no se recuperaba, salto el mostrador, y corrió a toda velocidad tomando la única arma disponible, la blandió hacia arriba dándole un fuerte golpe en la axila derecha que estaba descubierta, haciendo que se derrumbara de ese lado.
De cachorro solo lo lastimaba, pero ahora como adulto le había zafado el brazo de su cuerpo, aun se podía sostener, pero con algo de dificultad, y aun así tenia el otro brazo, el cual levanto y lo azoto contra el piso, Alexander lo esquivó saltando de lado girando en el piso para luego reincorporarse.
Corrió de nuevo hacia mutan-Ed y clavo el tubo en la herida de bala que tenia, mucha sangre empezó a brotar de ella provocándole a su hermano un horrible grito de dolor distorsionado, aquel dolor provoco que abriera su otro brazo dejando ver su otro punto débil, le saco el tubo del brazo y le dio otro fuerte golpe en su axila izquierda provocando que este se zafara y que se derrumbara por completo con ambos brazos dejándolo indefenso.
-Alexander: Se acabo Edward… es tu fin… ya no eres furry…
El lobo tomo una de las pesas que estaba cerca. Miraba a su hermano mayor que también lo miraba solo que con ira por haberlo derrotado, respiro profundo y dijo.
-Alexander: Adiós hermano…
-Mutan-Edward: ¡Vamos! ¡Hazlo! ¿O eres un cobarde?
[Caso 01]
El lobo rojizo frunció el seño y apretó los dientes con fuerza, levanto la pesa y le grito.
-Alexander: ¡Ya cállate!
El lobo empezó a lanzarle golpes a la cabeza con los ojos cerrados, poco a poco empezó a mancharse de sangre los alrededores excepto él. El tronar de la cabeza del mutante resonaba por todo el cuarto, después de unos segundos se detuvo, mutan-Edward, su hermano, había muerto, estaba apunto de irse cuando vio un brillo azul junto al cuerpo del mutan-Edward, era un anillo, nunca lo había visto antes, lo recogió mirándolo un momento y luego cerrando su puño con el anillo dentro.
-Alexander: Ya no necesitaras esto… Una pesadilla menos… a la que deba seguir temiéndole.
El lobo se dio la vuelta aproximándose a la puerta trasera, coloco la pistola en su bolsillo al igual que el anillo y recogió el tubo que había tirado.
Alexander tomo la perilla de la puerta y se detuvo un momento, luego volteo a ver al mutante sin girar la cabeza por completo, solo de reojo.
-Alexander: …
El canino abrió la puerta y luego cerro dejando el cadáver de aquella cosa.
[Caso 02]
El lobo rojizo frunció el seño y apretó los dientes con fuerza, levanto la pesa, estaba a punto de golpearlo pero se detuvo.
No podía hacerlo, no tenía las agallas para matarlo, el anterior fue por un arranque de ira, pero ahora estaba calmado, y si lo mataba no seria diferente a él.
Bajo la pesa aun con el seño fruncido, la miro y luego la soltó a un lado.
Estaba apunto de irse cuando vio un brillo azul junto a mutan-Edward, era un anillo, nunca lo había visto antes, lo recogió mirándolo un momento y luego cerrando su puño con el anillo dentro.
-Mutan-Edward: Grrr…Si quieres que suplique… no lo are…Grrr
-Alexander: No espero nada de ti…
El lobo se dio la vuelta aproximándose a la puerta trasera, coloco la pistola en su bolsillo al igual que el anillo y recogió el tubo que había tirado. El mutante seguía molestándolo pero prefirió no escucharlo.
-Mutan-Edward: ¡¿A dónde crees que vas?! ¡Vuelve aquí y acaba lo que empezaste! ¡Maldito marica!
Alexander tomo la perilla de la puerta y se detuvo un momento, luego volteo a ver al mutante sin girar la cabeza por completo, solo de reojo y le dijo.
-Alexander: Creo que… escucharte decirme eso todo el tiempo… me hiso darme cuenta… de que lo soy…
El canino abrió la puerta y luego cerro dejando a aquella cosa a su suerte.
La alarma de bombardeo empezó a sonar nuevamente y todo se empezó a obscurecerse por completo, luego de unos segundos despertó en el piso recostado en uno de los aparadores de ropa, se empezó a levantar y a sobar su cabeza, volteo a ver al mostrador viendo que no estaba quien atendía.
Dio un paso y escucho como sonó un tubo moviéndose, junto a su pata estaba el tubo con el que se enfrento a su hermano, en su pantalón había un bulto, metió la mano en su bolsa y saco la pistola, también estaba el anillo dentro, sin duda no había sido un sueño, lo que pasaba era real y tenia que llegar al fondo de todo. Volteo a ver hacia el mostrador y en el lugar no había nadie. Todo estaba cubierto de una neblina, y el lugar estaba vacio.
Una vez que salió del centro comercial recordó el mapa que tomo, lo saco de su mochila y lo abrió, al abrirlo se llevo la sorpresa de que este estaba rallado con tinta roja, el hospital tenia un signo de interrogación encerrado en un circulo y el gimnasio de Edward tenia una “E” en el con una tacha enzima. Siguió mirando el mapa por un momento y luego lo guardo.
El signo de interrogación le dejo una duda, ¿Que significaba? ¿Acaso ir ahí le respondería aquella pregunta? Era la única y la mejor opción que tenia, se dirigió a toda velocidad al hospital, al final no había comprado nada, definitivamente aquel día no sele podía llamar normal. Mientras corría la radio se encendió de nuevo y empezó a sonar. Se encontraba en medio de la calle “Wilson St.” No parecía haber nada extraño, ningún enemigo a los alrededores, mientras intentaba ubicar que era lo que activo la radio se dio cuenta de que había una silueta en el “Restaurante Dai-Dai” había alguien dentro.
Se aproximo a la puerta vigilando aun sus alrededores, entro y empezó a retroceder sin perder de vista el exterior, por momentos volteaba a ver solo de reojo viendo una silueta, el rápido movimiento no le permitía ver si era hembra o macho ni que especie era, solo que había alguien parado justo en medio del restaurante, estaba tan distraído viendo que no entrase nada que no se dio cuenta que la radio aumento su ruido al ir acercándose a quien estaba en el lugar.
-Alexander: Hey amigo ¿Estas bien?
No tubo respuesta excepto por un quejido, como un gemido doloroso, el lobo volteo a ver y vio que se trataba de un furro mutante, no tenia brazos o eso parecía, tenia como algo cubriéndolos lo cual era como su piel, sus rostro casi no tenia a excepción de la boca que era lo único que se distinguía, lo demás era una ligera silueta, como si tuviera un plástico encima, daba pasos erráticos, tenia las rodillas hacia adentro casi juntándose una con la otra, aquella creatura se empezó a acercar al lobo, el cual retrocedía un sosteniendo el tubo en pose de ataque, el que caminara erráticamente le permitió al lobo alejarse, la creatura al ver que había una gran distancia entre los dos abrió sus hocico disparando un extraño liquido negro, el cual el lobo esquivó, pero un poco de aquel callo en el tubo.
Alexander estaba apunto de atacar cuando noto como el tubo empezaba a derretirse en la parte donde el liquido lo toco, al igual que el piso de madera del lugar, era asido, tenia que cuidarse de aquel ataque. La creatura de nuevo escupido y por segunda ocasión el lobo logro esquivarlo y se aproximo a el a toda velocidad dándole un fuerte golpe de abajo hacia arriba, lanzando hacia atrás al mutante que se desplomo al piso, el lobo se quedo parado mirando si se volvía a mover, después de unos segundos intento levantarse pero no lo lograba, Alexander corrió a el a toda velocidad y empezó a golpearlo con todas sus fuerzas. Después de que aquella creatura no respondió se reincorporo, se seco el sudor de la frente y solo de reojo noto como alguien lo observaba escondido detrás del mostrador, al darse cuenta que fue descubierto corrió.
-Alexander: ¡H-Hey! ¡Espera!
El lobo corrió entrando a la cocina, solo para ver como la puerta del almacén de verduras se cerraba. Intento abrirla pero no podía, se tranquilizó un poco y respiro profundo para luego dar unos ligeros golpes a la puerta.
-Alexander: Escuchar… no… no quiero lastimarte… ¿Quién eres?
-Voz: Déjame en paz.
La voz que escucho era muy suave, se trataba de un cachorro, o mas bien una cachorra, el lobo volteo a ver a sus alrededores como preguntándose ¿Qué debía hacer? Pego su oreja a la puerta y nuevamente hablo.
-Alexander: Solo quiero saber si estas bien.
-Voz: Si estoy bien… pero ya vete… no necesito adultos… y menos a locos…
-Alexander: ¿Locos?
-Voz: Si, loco…
-Alexander: Hey… ¿Porque loco?
-Voz: Estabas lanzando golpes a la nada, esas cosas solo lo hacen los locos…
-Alexander: ¿A la nada? ¿No vistes al…?
El canino se puso a pensar un momento, era mejor no mencionar lo que había ahí, si ella decía que no había visto nada ¿Por que llevarle la contraria? Sabiendo que los cachorros odiaban que les hicieran eso.
-Alexander: Ho ya entiendo… es que… ¿No tienes imaginación?
-Voz: Si… soy una cachorra.
-Alexander: Ahí lo tienes… jugaba con mi imaginación.
-Voz: ¿A que? ¿A golpear topos ferrales?
-Alexander: Exacto… oye… aun no se tu nombre… ¿Como te llamas pequeña?
-Voz: Janitza… ¿Y tu?
-Alexander: Alexander… ¿Puedes salir?
-Janitza: No… no quiero… aun no te conozco bien…
-Alexander: Tranquila… no te pasara nada.
-Janitza: …
Alexander se quedo un momento esperando la respuesta de Janitza, pero esta nunca respondió, mientras esperaba escucho como ruidos de metales dentro, como si una rejilla se hubiera zafado y como si alguien se arrastrara en un conducto de ventilación.
-Alexander: ¿Janitza?
El canino nuevamente intento abrir la puerta, y ahora lo logro abrirla, al entrar se dio cuenta de que el conducto de ventilación estaba abierto, Janitza había escapado por ahí.
No había nada que hacer, no sabia donde salía aquel conducto de ventilación, y buscarla seria perdida de tiempo ya que seria difícil encontrarla.
Sin nada más que hacer ahí, salió de nuevo rumbo al hospital. Al llegar se quedo un momento viendo el edificio, era algo antiguo, las paredes estaban maltratadas y tenían algo de verdín, la rejilla que protegía la entrada estaba oxidada, al entrar emitió un chirrido molesto para cualquier oído.
Así como el centro comercial, las calles estaban vacías, así que era de imaginarse que el hospital también, y como lo pensó así era, dentro no había nadie, o al menos en el lobby.
-Alexander: ¿Hola? ¿Hay alguien aquí?… Supongo que no…
El lobo siguió adentrándose al hospital, había una puerta tras el mostrador, al fondo un pasillo en el cual había una puerta doble y una individual a la izquierda, en el mostrador del lobby se encontraba un “Mapa del hospital Alchemilla” lo empezó a revisar y lo medio memorizo, la puerta que había en el lobby tras el mostrador eran la oficina de los doctores, la puerta doble llevaba a un pasillo con varias puertas, y la puerta individual llevaba al cuarto de exanimación que se comunicaba con la oficina de los doctores y con la bodega de medicinas.
Se acerco a la puerta individual y la abrió, dentro había una mesa, a su lado una lámpara para radiografías, y también una cama, la cual no estaba vacía.
-Roxy: ¿Alex?
-Alexander: Roxy… ¿Qué te sucedió?
La leona tenía varios moretones, una cortada en la mejilla, un ojo morado, también varios golpes y raspadas en los brazos y piernas.
-Roxy: Yo… tuve un accidente… me caí de las escaleras.
-Alexander: Esas no parecen heridas por haber caído de las escaleras… ¿Fue Tom verdad?
-Roxy: ¡…! ¡N-No… y-ya te dije que me paso…!
-Alexander: ¿Fue por que me vio contigo verdad?
-Roxy: …
-Alexander: Roxy… puedes confiar en mí… e incluso podría ayudarte… lo que paso hace años… que no se entrometa ahora.
El lobo conoció a Roxy cuando tenía once años. Dos años y meses antes de escapar de casa, a diferencia de Marcus no la conoció bien, al cien porciento, pero casi enseguida a los pocos meses surgió una gran amistad entre ellos, la verdad Alexander la quería mucho, y deseaba que su hermana mayor fuese mas como ella, pero a diferencia de Roxy, ella se había enamorado de Alexander, pero este lo ignoraba, hasta el día anterior de irse, la leona al ver que el lobo no tenia ningún indicio de saber se lo confeso, pero este la rechazo, por lo mismo que la amaba, pero solo como si fuera su hermana, aparte de que sentía algo por alguien mas, quien nunca lo supo.
-Roxy: Eso… eso ya no importa… y ¡Ya te dije que fue un accidente!
-Alexander: ¡…! Está bien, te creeré.
-Roxy: ¿Qué haces con ese tubo en la garra?
-Alexander: Escucha… algo… algo extraño esta sucediendo en la ciudad, hay… cosas extrañas, mutantes…
-Roxy: ¿Mutantes? ¿De que estas hablando?
-Alexander: Se que es extraño… pero… creo que es mejor salir de la ciudad.
El lobo se quedo un momento pensando, el dibujo de la cachorra y el signo de interrogación la llevaron a encontrar a Roxy en el hospital, quizá podría encontrar a Marcus de la misma manera, ya que no sabía donde podía estar, saco el mapa y empezó a revisar.
Roxy se bajo de la cama con cuidado, estaba aun adolorida por el “accidente” que tubo, así que no podía caminar bien.
Al abrir el mapa había otro signo, una “R” en la “Escuela primaria Midwich” eso solo podía significar que aquella “R” no podía significar otra cosa mas que Rebecca, su hermana mayor estaba ahí. Pero ¿Qué pasaría si sucedía lo mismo que con Edward? No podía arriesgar a Roxy a un peligro así, tenia que llevarla a un lugar seguro pero ¿Donde?
En su departamento podría volver Tom, si es que una de esas cosas no se lo había comido aun, y al volver podría lastimar mas a Roxy, la segunda opción era la casa de Marcus, ahí podría estar a salvo.
-Alexander: Escucha Roxy, antes de salir de aquí tengo que ir a la escuela primaria, te llevare a casa de Marcus, ahí estarás segura.
-Roxy: Pero ¿Y mis cosas? Aparte Tom… no puedo solo dejarlo.
-Alexander: … lo buscaremos, a él y a Marcus… y creo que también a Janitza…
-Roxy: ¿Janitza?
-Alexander: Es una cachorra, estaba en el restaurante “Dai-Dai” intenta convencerla de que viniera conmigo pero escapo.
-Roxy: Nunca había escuchado hablar de una cachorra de nombre Janitza.
-Alexander: ¿Estas segura?
-Roxy: Por completo…
-Alexander: Que extraño… como sea tenemos que irnos, te dejare en casa de Marcus, así me sentiré mas tranquilo, y yo buscare a los demás y me reuniré contigo ahí. Ahora vamos.
-Roxy: Espera… no podemos dejar a la chica que me atendió.
-Alexander: ¿Hay alguien mas aquí?
-Roxy: Si una enfermera, una tigresa, creo que se llamaba… ¡Lisa! Si Lisa Garland, dijo que iría al centro de las enfermeras por algo, esta en el segundo piso.
-Alexander: Ok… tu… quédate aquí volveré enseguida ¿Tienes celular?
-Roxy: Si.
-Alexander: Te pasare mi numero, llámame si pasa algo, cierra bien las puertas y no la abras por nada, y permanece tranquila, no quiero que te asustes y hagas algo tonto, ¿Entendido?
-Roxy: Si mamá, ve tranquilo tonto.
-Alexander: Ok
El lobo sonrió y salió de la habitación, entro a las puertas dobles y luego a la puerta de las escaleras que se encontraba justo enfrente, al entrar así fue arrollado por una silla de ruedas que descendió a toda velocidad del segundo piso, alguien no quería que estuviera ahí, pero ¿Seria un furro u otra cosa? Subió al segundo piso tras atravesar la muerta noto que todo estaba igual, vacio por completo y cubierto de neblina, era algo molesta ya que dificultaba la visión, se podía ver la puerta del centro de las enfermeras, así que sin perder mas tiempo se aproximo a ella, por suerte no parecía haber enemigos cerca por que la radio no sonaba, una ves dentro del cuarto pudo ver como habían cuatro camas dos de un lado de la habitación y las otras dos enfrente de ellas también en el otro extremo, y en medio de ellas una silla, en la cual la enfermera estaba sentada, dándole la espalda a la puerta, el lobo se empezó a acercar hablándole.
-Alexander: Señorita, vine a ayudarla.
-Lisa: Márchese… no me puede ayudar…
-Alexander: ¿De que habla? Aun hay tiempo para salir de aquí.
-Lisa: Para mi no…
-Alexander: ¿Qué?
-Lisa: Yo ya… Soy uno de ellos…
La tigresa se levanto de la silla, lentamente se dio la vuelta levantando un poco la barbilla con los ojos cerrados y empezó a llorar, pero en ves de lagrimas sangre empezó a emanar de sus ojos cerrados, su llanto resonaba en la habitación, mas sangre empezó a brotar de su hocico y de su nariz, y al abrir sus ojos revelo que estaban manchados del mismo liquido, eran rojos por completo, el lobo empezó a retroceder cuando se escucho como a la puerta se le puso seguro.
-Alexander: ¡No! ¡Mierda ábrete!
El lobo intento abrir con desesperación, pero no funcionaba, nuevamente Lisa empezó a hablar.
-Lisa: Esta vez no me dejaran sola, no… no como la ves anterior, igual era un lobo, que buscaba a su hija, y no me ayudo, que egoísta fue. Aun recuerdo su nombre… Harry Mason.
-Alexander: ¿Qué es lo que quieres?
-Lisa: No estar sola ¿Es mucho pedir?
-Alexander: ¡…! ¿Qué te sucedió?
-Lisa: No lo se… pero no importa ya, el pasado no se puede cambiar, pero podemos moldear el futuro como nosotros queramos, y yo quiero un futuro donde este con alguien mas, y no sola.
-Alexander: Lo siento, pero yo no soy tu futuro, ¡Tienes que dejarme ir!
-Lisa: Tu también quieres dejarme sola… ¡No lo permitiré! ¡Aun que tenga que matarte!
El cuarto se empezó a transformar de nuevo, los muros se empezaron a pelar quedando como manchadas de sangre, el piso también cambio convirtiéndose en rejillas oxidadas, la radio empezó sonar de nuevo igual que aquel extraño sonido de la alarma de un ataque aéreo, la tigresa termino de mancharse de sangre, sus uñas de las garras y las patas se empezaron a alargar cada vez mas, igual que su cabello, así como dice el mito de que las uñas y el pelo sigue creciendo después de morir, ella ya tenia décadas muerta sin que lo supiera.
Lisa se encorvó y le empezó a salir como una joroba dejando ver su espina dorsal marcándose en su piel, al hacerlo de la bolsa de su blusa callo un frasco con capsulas rojas, ¿Qué seria ese medicamento?
Alexander estaba atrapado con aquella cosa, y la única forma de escapar tendría que ser luchando.
Lisa aun encorvada corrió hacia el, parecía un mono ferral al correr, al estar apunto de llegar lanzo un zarpazo, el lobo metió el tubo haciendo que su garra revotara y no lo lograra tocar, el impulso del mismo ataque provoco que siguiera avanzando y chocara contra la pared, el lobo se paso detrás de ella retrocediendo, mientras lo hacia escucho como un cristal se rompió, era el frasco de las capsulas que había pisado, Lisa apenas se empezaba a dar la vuelta, el lobo recogió unas cuantas pastilla viéndolas, las guardo en su bolsa izquierda y volvió a su pose de batalla, la tigresa se había enojado mas al fallar, gruño fuertemente y empezó a correr de nuevo con los brazos extendidos para atacar, aun que era un ataque peligroso ya que lanzaría dos zarpazos a la ves también era una forma de bajar su defensa, la cual el lobo la aprovecho, Alexander se paro de lado tomando de la punta el tubo, como si fuera un palo de golf, lanzando un fuerte golpe el cual dio en la barbilla de lisa haciéndola retroceder, con cada ataque Lisa se enfadaba mas, se posiciono de cuatro patas y empezó a correr así, al principio en el piso, pero luego por las paredes ayudada por sus garras que clavaba en la pared.
El lobo empezó a girar siguiendo con la vista a la tigresa, después de unos segundos salto atacando con los brazos al frente, fue tan repentino que el lobo prefirió esquivarlo tirándose hacia atrás, Lisa lo volteo a ver e intento atacarlo de nuevo, pero este le lanzo una patada al rostro haciendo que retrocediera, al hacerlo vio las capsulas que aun quedaban en el piso y empezó a gruñir lanzando un zarpazo, parecía que no las quería cerca, esa podría ser la forma de derrotarla, el lobo metió la garra en su bolsa izquierda sacando las capsulas que había recogido, aun tenia que buscar la forma de hacer que las consumiera.
Por segunda ves empezó a correr por las paredes, pero el lobo estaba listo para el ataque sabia como seria, solo tenia que estar atento al momento, después de otros segundo salto hacia el, el lobo la esquivo agachándose, y velozmente lanzo un fuerte golpe con el tubo dándole en la espalda provocando que callera de frente, el lobo corrió hacia ella y le dio un pisotón, Lisa se levanto mientras el lobo retrocedía sin perderla de vista, nuevamente Lisa empezó a correr hacia el para atacarlo, este la golpeo usando el tubo como bate, pero la tigresa metió las garras para evitarlo envistiendo al lobo.
Este se estrello contra la pared, al envestirlo Lisa aporreo su cabeza en la pared, era lógico que no supiera pelear, Lisa casi siempre fue pacifica y tímida, pero Silen hill la consumió y la volvió violenta, pero inexperta.
Aquel golpe provoco que quedara mareada, el lobo aprovecho aquel momento dándole un fuerte gancho provocando que callera de rodillas y luego siguió dándole un golpe de nuevo en la espalda derribándola, Lisa intento atacarlo en el piso, pero el lobo salto hacia atrás esquivándola, y de nuevo se levanto, parecía que no se rendiría por nada, era lógico, nadie quisiera estar solo, y Lisa ya tenia mucho así. Pero era hora de acabar con ella, Lisa intentaba rascuñarlo lanzando golpes al asar, mientras que el lobo la esquivaba, nuevamente bajo la guardia aprovechando para darle un golpe en la barbilla derribándola, el lobo corrió a ella montándose aplastando sus brazos, saco las pastillas de su bolsa y se las metió en su hocico, al instante se quito de encima de ella. La tigresa se quedo un momento quieta, luego se tapo el hocico y empezó como a convulsionar escupiendo mas sangre, después de unos segundos se detuvo, y poco a poco se empezó a convertir como era antes, ya no se movía, estaba como muerta ya, pero era imposible matar a un muerto.
Pero lo extraño era que la radio dejo de sonar y el seguro de la puerta sonó dejando la puerta abierta, ya podía salir, pero antes de hacerlo se acerco a Lisa, se puso de rodillas y la cargo, la llevo a una de las camas que había en la habitación y la acostó, le cerro los ojos y salió de la habitación, el sabia lo que era estar solo, así que podía medio entenderla. Al salir del cuarto la radio empezó a sonar, el hospital lucia distinto, justo como la habitación anterior.
El lobo volteo a ver hacia la derecha y no había nada, pero al voltear a la izquierda había un enfermero algo musculoso, pero no tenia rostro, era como una esfera.
Estaba demasiado cerca, y parecía peligroso, tenia un bisturí en la garra y ataco al lobo, el cual salto hacia atrás esquivándolo, luego se aproximo corriendo para golpearlo, dándole en el rostro, este se doblo hacia atrás pero sin caer, luego se incorporo e intento volver a atacarlo, era muy duro pero debía derrotarlo, caminaba erráticamente pero sus ataques eran veloces, lo cual hacia retroceder a Alexander, hasta que tropezó, al caer la linterna se apago, al apagarse el enfermero dejo de moverse, el lobo se levanto y dio un paso atrás, la rejilla sonó provocando que el enfermero lo empezara atacar, le lobo volvió a encender la linterna y empezó a atacarlo también, para acabar le dio un fuerte golpe en la cabeza derribándolo al fin, corrió hacia el y le dio un fuerte pisotón en el cuello lo cual provoco que la radio dejara de sonar.
Mientras veía el cuerpo del enfermero muerto se le vino a la mente Roxy, tenia que volver por ella, bajo lo mas rápido que pudo y al llegar al cuarto donde estaba descubrió que estaba vacio.
-Alexander: ¡¿Roxy?! ¿¡Roxy!? Maldición… ¿Dónde estará?
Al ver que Roxy no estaba salió del cuarto, y de nuevo vio a la cachorra, estaba dibujando junto a la puerta, al escuchar los pasos del lobo se levanto si voltear a ver y salió del hospital, Alexander intento alcanzarla pero al abrir la puerta no había nadie fuera, había desaparecido, volteo a ver al piso viendo el dibujo.
Tomo la hoja viendo que se trataba de un auto azul con blanco, con unas luces en el techo rojas, era una patrulla, ¿acaso significaba que tenía que ir a la estación de policía? O tal ves había alguien ahí que necesitaba ayuda.
Sin pensarlo dos veces salió del hospital, aun que seguía preocupado por Roxy. Mientras corría por la calle “Crichston St.” La alarma empezó a sonar de nuevo, un fuerte temblor se sintió y todo empezó a obscurecerse.
Después de unos segundos el lobo despertó bruscamente, casi saltando de su cama, volteo a ver a los lados y luego al frente, estaba en una cama, pero lo extraño era que estaba en su cama en su propia casa, en la ciudad New Beginning. Todo lucia extraño, cubierto por una densa neblina.
Continuara...
-Alexander: Luego regreso mamá, tengo que ir a comprar algunas cosas perdí mi maleta en el autobús. Intentare no tardar mucho.
-Jenny: Esta bien hijo, te estaré esperando.
La madre entro de nuevo a la casa quedando afuera Alexander y su padre, el cual le dijo.
-George: A diferencia de tu madre, yo no estoy feliz que volvieras, solo espero con ansias que ya sea su cumpleaños para que te vuelvas a ir. No quiero verte cerca.
-Alexander: Pues adivina que, pienso quedarme mas tiempo de lo pensado por mi mamá.
-George: Has lo que quieras…
El lobo verde entro y cerró la puerta de golpe, Alexander se quedo unos momentos mirando con ira la entrada y luego se dio la vuelta dirigiéndose a la casa de Marcus, el ya no estaba, pero lo extraño es que no noto cuando se fue.
Solo necesitaba su mochila donde tenia sus cosas y luego se dirigió de al centro comercia.
Caminaba por la calle Matheson St. Cuando escucho una voz femenina familiar.
-Voz: Así que es cierto, volviste.
Alexander se dio la vuelta para ver quien era, se trataba de una leona blanca joven, como a edad del lobo.
-Alexander: ¿Roxy?
-Roxy: ¿Pues quien mas? Ya hacia años que no te veía ¿Que te trae por aquí?
-Alexander: Pronto será el cumpleaños de mi madre. Solo por eso volví, pero es temporal.
-Roxy: Ho si, tienes razón, será mejor que la visite pronto. Sabes, es cierto lo que dice el dicho, nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
-Alexander: ¿Que quieres decir?
-Roxy: Que tu madre últimamente ha estado deprimida, ya que te extraña, tus hermanos pasan mayor tiempo fuera de casa, solo vuelven de noche, y eso que salen desde temprano.
-Alexander: Vaya, no pensé que eso pasara.
Mientras ambos conversaban, una voz masculina y con tono molesto los interrumpió.
-Voz: ¡Roxy!
-Roxy: Tom… se suponía que vendrías en media hora…
Tom se trataba de un caracal marón, era el novio de Roxy.
-Tom: ¿Que haces hablando con este perdedor?
-Roxy: ¡No le digas perdedor!
-Tom: ¡¿Por qué lo defiendes?! ¡¿A caso te gusta o que?!
-Alexander: ¡Hey! ¡No te permitiré que le hables así! Y ¡Mucho menos a mí!
-Tom: Y ¡¿Tu quien eres para decirme como hablarle a los demás?!
-Roxy: ¡Ya vasta Tom! Alex por favor… mejor… vete, no quiero que tengas problemas…
-Alexander: ¡…! … Esta bien…
El lobo metió sus garras dentro de las bolsas de su chamarra y se dio la vuelta para irse, pero entes de que se alejara Tom le grito.
-Tom: ¡Si te vuelvo a ver cerca de mi novia te vas a arrepentir!
El lobo siguió caminando sin voltear y levanto una garra haciéndole la seña del dedo medio, el caracal quiso atacarlo pero Roxy lo detuvo.
Ya había llegado a la contra esquina de “Bachman Rd.”A diferencia del día anterior que las calles lucían vacías ahora era diferente, se podían ver algunos furros haciendo sus cosas diarias, también algunos cachorros corriendo y jugando, de verdad no había cambiado mucho la ciudad.
Siguió caminando por más tiempo hasta llegar a “Elroy St.”Pero mientras caminaba los recuerdos de su pasado empezaron a surgir.
Los maltratos de sus hermanos mayores. Empezando por el hermano más grande, el lobo azul, Edward Wolf Gear, el deportista de la familia, siempre fue el más energético, y el mas fuerte, lo cual usaba para molestar con mas facilidad a Alexander, siempre lo golpeaba, aun que el lo veía como broma al lobo rojizo de verdad le dolía ser tratado así por su hermano. Ahora en la ciudad era el dueño de un gimnasio, en el viejo Silent hill, por la calle “Sagan St.” Casi al final de la calle pasando por “Wilson St.” Y “Simons St.”
La segunda, era Rebecca Wolf Gear, la única hembra la loba rosa, la música era lo suyo, siempre fue buena en casi todos los instrumentos, aparte de tener una hermosa voz. Actualmente da clases de música en la escuela primaria Midwich.
Y el ultimo, Christopher Wolf Gear, el lobo amarillo experto en gastronomía de la familia, siempre cocinaba los mejores manjares, concursaba en competiciones gastronómicas y siempre ganaba. Actualmente tiene un restaurante en el viejo Silent hill, por la calle “Cielo Ave.”
La verdad no le importaba mucho ahora sus hermanos, tenia cosas de que preocuparse como de comprar la ropa que necesitaba. Ya había llegado al puente, así que era cuestión de minutos para llegar.
En el viejo Silent hill todo estaba en movimiento, los comercios estaban abiertos, pero lo que necesitaba estaba en el centro comercial. Mientras caminaba seguía metido en sus pensamientos, lo cual provoco que al momento de cruzar la calle no se fijara, estaba cerca de la estación de policía. Alexander miraba al suelo cuando un vehículo doblo de la calle “Koontz St.” A toda velocidad, estaba a unos cuantos segundos de arrollar al lobo cuando se percato, lo cual provoco que sus piernas se petrificaran impidiendo que pudiera esquivarlo, pero una fuerte envestida lo regreso en si y lo saco del camino. Se trataba de un tigre negro con rallas rojas que tenia un uniforme de policía.
-Tigre: ¡¿Qué demonios crees que haces?!
-Alexander: N-No…podía moverme…
-Tigre: Si lo note, estar al borde de la muerte provoca eso.
El tigre se levanto y extendió su garra para que Alexander la tomara y ayudarlo a levantarse, acto seguido el lobo se encontraba de pie.
-Tigre: Mi nombre es Víctor, Oficial Tora Valentine Víctor.
-Alexander: Yo soy Alexander Wolf Gear.
-Víctor: Me suena ese nombre…
-Alexander: Soy luchador profesional, quizá me hayas visto en la televisión.
-Víctor: Ho si, ya recuerdo. Bueno, como sea ¿Estas bien?
-Alexander: S-Si gracias.
-Víctor: Bueno, debo marcharme, es mi primer día y tengo que hacer bien mi trabajo, aun que el salvarte así deberían darme una conmemoración. Como sea hasta luego.
Alexander se quedo un momento parado en la acera mirando como el tigre entraba al departamento de policías, al perderlo de vista siguió caminando pero esta ves teniendo cuidado y volteando a ver a ambos lados antes de cruzar.
Una vez que llego al centro comercial se dirigió al segundo piso, quería comprar más ropa en el puesto de Marcus, pero este estaba cerrado, si no había venido a su puesto entonces a donde se había ido aquel dragón. Aun así había otros comercios de ropa así que se dirigió a los demás. Entro a varias tiendas, pero la ropa no era de su estilo, no encontraba nada bueno, solo quedaba una ultima opción, un ultimo comercio de nombre “El diamante de la pirámide”.
-Alexander: Pirámide…
Aquello del ultimo nombre le recordó a Marcus y a aquella cosa que lo ataco, pero pensó como las veces anteriores que solo había sido un mal sueño.
No le dio mucha importancia y entro, estaba revisando la ropa cuando escucho una voz.
-Voz: Es hora…
-Alexander ¡…! ¿Dijo algo?
Le pregunto al que atendía, pero este no sabia de que hablaba, así que pensó que solo fue su imaginación, hasta que empezó a escuchar de nuevo aquella alarma como de un ataque aéreo. La camisa que sostenía se quemo quedando en cenizas, las paredes empezaron a pelarse y a aparecer rejas, esto no era un sueño, estaba seguro de ello, pero ¿Qué sucedería ahora? Volteo a ver al que atendía solo para ver como en la misma posición en la que se encontraba ,el conejo que atendía, se empezó a quemar hasta quedar en los huesos los cuales se desboronaron tras el mostrados, la escena fue demasiado tétrica provocando que el lobo se asustara y retrocediera tropezando cayendo sentado. Todo estaba obscuro, el fuego que surgió del cuerpo del conejo ilumino momentáneamente la habitación, pera esta se había apagado ya, y no tenia que lo alumbrase, sin pensarlo dos veces tomo su mochila y saco su linterna, la coloco en su pecho, en el bolsillo de su chamarra, se levanto y empezó a caminar saliendo del comercio.
No había nadie como siempre, siguió caminando a pasos lentos, de la nada una risa de niña se escucho, como el de la ocasión anterior, pero en este caso se escuchaba bajando las escaleras, Alexander acelero el paso corriendo, en la planta baja se veía la misma cachorra que vio antes, se encontraba en el piso arrodillada dibujando, el lobo empezó a bajar.
-Alexander: ¿Estas bien?
-Cachorra: …
-Alexander: Por favor, no corras esta vez, ni… hagas lo que hiciste la ocasión anterior, no quiero lastimarte.
Ya había bajado por completo y empezaba a acercarse cuando un gran televisor, de uno de los comercios cerca de las escaleras, se encendió, se escuchaba el ruido de cuando no hay canal disponible, lo que es conocido como “lluvia” o “nieve”, al empezar a sonar la cachorra salió corriendo dejando el dibujo tirado.
-Alexander: ¡E-Espera!
El lobo quería detenerla, pero del televisor se escucho una voz, masculina, el lobo volteo a ver y vio que había tres furros encapuchados en la pantalla, se encontraban formando un triangulo que se encontraba dibujado en el piso dentro había una serpiente también dibujada saliendo de una de las esquinas, alrededor de ellos había un circulo dibujado con unos símbolos extraños, el resto del lugar estaba obscuro, solo unas velas que ellos sostenían les daban luz.
Susurraban algo en otro idioma extraño, no se entendía nada de lo que decían, solo tardaron unos segundos y se detuvieron. Luego uno de ellos volteo a ver a los otros dos y empezaron a hablar entre si.
-Encapuchado Macho: Ya esta listo…
-Encapuchado Hembra: Es tiempo…
-Encapuchado Macho: Hemos esperado diez años para esto…
-Encapuchado Hembra: Es hora de terminar, lo que él empezó…
-Encapuchado Macho: De todos modos, es obligación de los hijos terminar lo que los padres no pudieron.
El televisor de nuevo perdió la sintonización quedando como antes, el lobo se quedo un momento parado intentando comprender que era lo que había visto, pero sus pensamientos fueron despojados de su mente al ver el cable del televisor caído a su lado, no estaba conectado, y aun así estaba encendido, ¿Cómo era eso posible? Pero honestamente, no le sorprendía tanto, ya había visto otras cosas extraña en esos últimos dos días pero aun así tenia que admitir que era extraño.
Se alejo del televisor y se dirigió a la puerta, estaba a punto de abrirla cuando se percato del dibujo. Este era el dibujo hecho con crayolas de una como casa pero en el techo había un cuadro, y en él había dibujado una cruz de color rojo, ¿Acaso se trataba del hospital? Podría ser el hospital Alchemilla, pero ¿Qué había ahí? ¿Acaso era una pista para descubrir que pasaba?
Primero que nada quería ver que había sucedido con la cachorra, al salir del centro comercial estaba a punto de empezar a correr cuando el celular empezó a sonar como radio y algo enorme callo frente a él apenas a escasos metros provocando un gran temblor el cual lo derribo.
-Alexander: ¿Que demo…que es esto?
Un enorme mutante estaba frente a él, era como una enorme boca, con enormes patas a sus lados, tenia una larga boca con espinas en la punta la cual no dejaba de azotar contra el piso.
El lobo estaba atónico ante aquella gran cosa, pero logro reaccionar y se levanto, retrocedió un poco y choco contra la puerta, intento abrirla pero estaba bloqueada, tenia que huir de el, no tenia nada con que defenderse del mutante, empezó a correr calle abajo por “Simmons St.” El mutante lo seguía a paso rápido, pero eran demasiado cortas sus patas lo cual no le permitía dar largos pasos, usaba su cola para atacarlo como un escorpio, no lograba darle ningún golpe ya que lograba esquivarlo alentándolo un poco también, logro llegar a la primera esquina de la calle “Sagan St.” Seguiría corriendo con la misma dirección, pero fue detenido por el mismo mutante, ya que había dado un gran salto frente a él, no tenia piernas largas, pero si fuertes, lo cual le permitía saltar a grandes distancias, le había bloqueado el paso a Alexander.
El lobo se desvió hacia su izquierda, frente a el había una pequeña tienda de libros, la vitrina era muy grande, corrió hacia ella y salto de frente entrando en la tienda, al caer no perdió el tiempo, corrió detrás de los estantes de los libros y empujo el ultimo derribando a los demás bloqueando la ventana, el mutante intentaba entrar pero no podía, después de unos segundos se canso de luchar y los pasos se empezaron a escuchar alejándose y la radio se callo.
Tomo un tiempo para recuperar el aliento y empezó a revisar el lugar, se trataba de la “Tienda de libros románticos Journey” Dentro no había nada útil, a excepción de un “Mapa del viejo Silen hill” pero no lo necesitaba, al fin y al cabo conocía bien el lugar, aun que pudieron haber algunos cambios desde la ultima ves que estuvo ahí, así que prefirió tomarlo.
No podía salir por adelante por que quizá aquella cosa seguía ahí afuera. Tenia que buscar una ruta alterna para salir, pero ¿A donde iría? Hasta ahora la única opción que tenia era el hospital Alchemilla, despojo de las cosas que tenia una mesa que había en el lugar para los clientes y extendió el mapa sobre ella, al parecer había una puerta trasera que guiaba a un callejón, el cual guiaba a la calle “Simmons St.” en un extremo y en el otro guiaba a “Wein St.” Pero antes tenia que pasar por “El Ancla” el gimnasio de su hermano mayor. Era la única forma de cruzar a “Wein St.” Y era demasiado peligroso salir a “Simmons St.” Ya que por ahí podría estar rondando aun el mutante, aun así prefería pasa cerca del mutante a tener que atravesar un lugar relacionado con su hermano. Guardo el mapa y salió al callejón, al salir empezó a caminar hacia la calle “Simmons St.” Estaba a punto de salir cuando la radio comenzó a sonar de nuevo, el mutante estaba en el techo parado entre los dos edificios con una pata en cada uno de ellos, y la cola estaba bloqueando el paso, lanzo un golpe con ella entrando al callejón, Alexander lo esquivo retrocediendo, el mutante empezó a avanzar persiguiéndolo con su cola, no tenia otra opción mas que entrar al gimnasio por la puerta trasera.
Apenas llego a la perilla y abrió la puerta cerrándola detrás de el, se alejo de ella y se dio la vuelta, solo para ver como una de las espinas de la cola se clavo en ella y la arranco, aun así no podía entrar era demasiado pequeño el espacio como para que lo hiciera, la cola desapareció y la radio dejo de sonar, dentro no había nada interesante pero si molesto, lo único que había era un molesto poster de su hermano mayor presumiendo sus bíceps, estaba algo manchado de sangre, en el muro había un enorme espejo que cubría toda la pared. El lobo se empezó a reflejar, mientras se miraba se toco el rostro y dijo.
-Alexander: Mírate… huyendo de esas cosas envés de enfrentarte a ellos.
Seguía mirándose cuando de pronto su reflejo se empezó a mover y a hablarle, pero sin darse cuenta lo tomo como si fuera algo normal, creía que era producto de su mente, como si estuviera hablando aun consigo mismo.
-Anti-Alexander: Eres patético enserio.
-Alexander: Lo se… pero tu igual… eres yo… mi mente…
-Anti-Alexander: No es cierto, yo soy mejor que tu…
-Alexander: ¿Qué?
-Anti-Alexander: Lo que escuchaste muñeco, soy mejor que tu, demasiado.
-Alexander: Es imposible… ¡Tu eres yo!
-Anti-Alexander: ¡No…SOY…TU!
El reflejo extendió la garra y empezó a atravesar el espejo, mientras lo hacia su cuerpo empezó a mancharse de sangre aplastando su pelaje, movió su cabeza bruscamente hacia arriba y sus ojos quedaron completamente rojos, mas rojos que los ojos del verdadero Alexander, el lobo retrocedía mientras que el Anti-Alexander seguía saliendo.
Al terminar de salir el espejo se cuarteo por completo, el Anti-Alexander trono su cuello y sus nudillos, se puso en pose de pelea colocando sus puños cerrados frente a él, sonrió malvadamente mostrando enormes colmillos igual manchados de sangre.
-Alexander: Ok…esto…no es normal… tú… ¡Tú! No… no deberías… es imposible…
-Anti-Alexander: ¿Aun no lo entiendes? Todo es posible…
El anti corrió hacia el para atacarlo, ambos empezaron a pelear, los golpes llegaban rápidamente mareando al original, lo había derrumbado y seguía mareado por los golpes, el anti-Alexander empezó a burlarse de el riéndose, aquella risa le recordó a la de alguien mas, alguien que lo vencía de la misma manera.
-Alexander: Edward…
-Anti-Alexander: Así que no eres tan tonto como creía…
Unos flashes empezaron a destellar del cuerpo del anti, el cual abrió los brazos, después de una gran explosión de luz su anti-él se convirtió en su hermano Edward, pero eso fue un grabe error, tenia demasiada ira reprimida contra el, se abalanzo sobre de su hermano y empezó a lanzar golpes, Edward lo esquivaba con mucha facilidad, la lanzar el ultimo golpe tomo su brazo y lo levanto lanzándolo hacia atrás rompiendo el espejo, Edward seguía riendo, lo cual enfado aun mas a Alexander. Pero se controlo y recordó el único punto débil que tenia.
El lobo azul estiro su garra y la movió como diciéndole que lo atacara, este lo hiso lazando un golpe, por segunda ves el lobo lo tomo del brazo, pero logro romperle ese ataque dándole un fuerte rodillazo en el estomago, sacándole el aire y soltándolo, Alexander se coloco detrás de el y le golpeó la parte trasera de su rodilla haciendo que se arrodillarla, era su oportunidad, coloco su rodilla en su espalda y sujeto con ambas manos su cuello jalándolo, las garras de Edward se extendían a los lados e intentaba agarrar algo para defenderse, pero no podía, el lobo quedo como poseído por un momento, sujeto su barbilla y su nuca y la giro quebrándole el cuello a su hermano mayor, al hacerlo lo soltó dejándolo caer de frente, después de unos segundos se dio cuenta de lo que había echo, y empezó a retroceder tapando su hocico y repitiendo.
-Alexander: ¿Qué hiciste? ¿Qué hiciste? ¿Qué hiciste? ¿L-Lo… lo asesine?
Mientras lo veía, detrás de el se escucho una voz,.
-Encapuchado: Idiota…
Uno de los encapuchados se encontraba detrás de él, el canino volteo al escuchar la voz para ver como un puño se dirigía a su rostro lo lanzo contra el muro donde estaba el espejo rompiéndolo por completo, el encapuchado empezó a temblar en su lugar, luego extendió sus brazos y grito levantando la cabeza, de su espalda empezaron a salir como extensiones rompiendo una parte de la capucha, se inclino extendiendo sus brazos al frente y las extensiones se empezaron a mesclar en sus brazos quedando gruesos como bates de beisbol, la ropa de aquel individuo termino de romperse transformando su cuerpo por completo estirándose su espalda y adelgazándolo y haciendo sus piernas mas cortas y delgadas, estaba en pose como de un gorila ferral.
El lobo empezó a levantarse apoyándose en el muro, veía el rostro de la creatura, estaba algo desfigurado pero no había duda de que era su hermano Ed.
Pero ¿Dos de él? Con uno era suficiente, un pensamiento llego a su mente, sin saber como entendía que; al que había asesinado era su hermano en forma furry, su forma normal, pero esta era su forma de maldad, su lado obscuro, como Alexander lo veía de cachorro, un enorme monstruo con puños enormes que solo servían para dañarlo.
El mutan-Edward, como podía llamarlo, empezó a aporrear sus puños contra el piso sin moverse de su lugar provocando que todo temblara, aquellos temblores provocaron que la pared que aun seguía siendo de piedra se empezara a cuartear, una parte del techo se derrumbo bloqueando la puerta trasera, y el Mutan-Edward tapaba la entrad principal, tenia que enfrentarse a él.
El cuarto estaba lleno de pesas, pero no podía usarlas ya que le costaría trabajo moverlas para atacar y quizá solo le entorpecería sus ataques. Pero como siempre al romperse una parte del muro la tubería había quedado al descubierto, Anti-Edward ataco lanzando un puñetazo contra Alexander, que lo evadió y solo logro darle a la nada aporreando sus puños en el piso.
Una vez cerca de la tubería sujeto uno de los tubos e intento arrancarlo, pero eran demasiado fuertes como para hacerlo, necesitaba ayuda, y sabia quien podía ayudarlo sin que se lo pidiera
-Alexander: ¡Hey! ¡Deforme! ¡Por aquí!
-Mutan-Edward: No soy tan estúpido.
[Pondré que también dirán cosas en su mente y estas se identificaran cundo ponga el nombre del personaje mas una “P” entre paréntesis]
-Alexander [P]: Mierda… pensé que podría engañarlo como lo hice con la cosa en la que se transformo Marcus…a todo esto… ¿Donde estará? ¿Estará bien?
-Mutan-Edward: ¡Vamos! ¡¿A que estas esperando debilucho?!
-Alexander: Esta ves no me aras perder el control.
Alexander al darse cuenta que no podría hacer lo que tenia planeado tomo una de las pesas y golpeo la tubería con ella, un tubo se rompió dejando salir un liquido rojo, al principio creyó que era agua con oxido, provocado por la misma tubería oxidada, pero al fijarse bien noto que el liquido era mas rojo, era sangre recorriendo por la tubería. Eso el día anterior lo habría espantado, pero todo ya había perdido sentido.
Sin perder más tiempo tomo la tubería arrancando el extremo que aun quedaba en la pared, al instante lanzo barios golpes con el, el que una ves fue su hermano mayor, lo esquivaba con facilidad, Mutan-Edward retrocedía poco a poco solo para burlarse de la puntería de su hermanito, pero mientras se reía bajo la guardia permitiéndole a Alexander dándole un fuerte golpe en el rostro, lo cual lo enfado, gruñendo lanzo un golpe con su brazo izquierdo a la altura de sus rodillas, el hermano menor lo esquivo saltando, pero no podía esquivar el segundo ataque que se dirigía a el, su brazo izquierdo se dirigía a la altura de su estomago, aquel golpe lo lanzo detrás del mostrador, donde preparaban bebidas mesclando frutas.
Normalmente el gimnasio era atendido por una loba hembra, el hermano se ausentaba de casa solo para hacer ejercicio en su propio local, la loba no era muy fuerte, así que tenia algo guardado para defenderse detrás del mostrado.
El golpe que había propinado el hermano mayor a Alexander le había sacado todo el aire, casi provocándole unas ligeras convulsiones momentáneas, apenas lograba recuperarse cuando abrió los ojos, en el mostrador había una pistola, nunca había visto una de cerca, siempre era en fotos o en la televisión, y así como nunca había visto una de cerca nunca había usado una, pero tenia que usarla para sobrevivir.
Su hermano ya empezaba a acercarse cuando el lobo se empezó a incorporar y la tomo, se levanto aun tambaleándose y con los brazos colgando tapando el arma con el mostrador.
-Mutan-Edward: Ya ríndete, no eres rival para mi, si suplicas intentare que tu muerte no sea dolorosa.
-Alexander: Je… ¡jajajaja!
-Mutan-Edward: ¿Ríes antes de morir? Que idiota eres.
-Alexander: No rio por que vaya a morir… si no por tu lo aras.
-Mutan-Edward: ¡…!
El lobo apunto el arma y como todo un experto empezó a disparar, pero lo de experto era por la velocidad, ya que varios disparos los fallo pegándole a la pared, pero uno certero logro darle en el brazo derecho al mutan-Edward haciendo que este se medio derrumbara, dejando ver que en su axila había una parte roja, nuevamente recordó que sabia su punto débil, sus axilas, un golpe que recibiera ahí le hacia perder fuerza en los brazos, de esa forma se lograba salvar de algunas palizas que le daba su hermano, las cuales eran justificadas por sus padres como “entrenamientos” o “clases personales de defensa”.
Por desgracia su arma había quedado vacía por todos los disparos, pero aun estaba el tubo, cerca del mutan-Edward que aun no se recuperaba, salto el mostrador, y corrió a toda velocidad tomando la única arma disponible, la blandió hacia arriba dándole un fuerte golpe en la axila derecha que estaba descubierta, haciendo que se derrumbara de ese lado.
De cachorro solo lo lastimaba, pero ahora como adulto le había zafado el brazo de su cuerpo, aun se podía sostener, pero con algo de dificultad, y aun así tenia el otro brazo, el cual levanto y lo azoto contra el piso, Alexander lo esquivó saltando de lado girando en el piso para luego reincorporarse.
Corrió de nuevo hacia mutan-Ed y clavo el tubo en la herida de bala que tenia, mucha sangre empezó a brotar de ella provocándole a su hermano un horrible grito de dolor distorsionado, aquel dolor provoco que abriera su otro brazo dejando ver su otro punto débil, le saco el tubo del brazo y le dio otro fuerte golpe en su axila izquierda provocando que este se zafara y que se derrumbara por completo con ambos brazos dejándolo indefenso.
-Alexander: Se acabo Edward… es tu fin… ya no eres furry…
El lobo tomo una de las pesas que estaba cerca. Miraba a su hermano mayor que también lo miraba solo que con ira por haberlo derrotado, respiro profundo y dijo.
-Alexander: Adiós hermano…
-Mutan-Edward: ¡Vamos! ¡Hazlo! ¿O eres un cobarde?
[Caso 01]
El lobo rojizo frunció el seño y apretó los dientes con fuerza, levanto la pesa y le grito.
-Alexander: ¡Ya cállate!
El lobo empezó a lanzarle golpes a la cabeza con los ojos cerrados, poco a poco empezó a mancharse de sangre los alrededores excepto él. El tronar de la cabeza del mutante resonaba por todo el cuarto, después de unos segundos se detuvo, mutan-Edward, su hermano, había muerto, estaba apunto de irse cuando vio un brillo azul junto al cuerpo del mutan-Edward, era un anillo, nunca lo había visto antes, lo recogió mirándolo un momento y luego cerrando su puño con el anillo dentro.
-Alexander: Ya no necesitaras esto… Una pesadilla menos… a la que deba seguir temiéndole.
El lobo se dio la vuelta aproximándose a la puerta trasera, coloco la pistola en su bolsillo al igual que el anillo y recogió el tubo que había tirado.
Alexander tomo la perilla de la puerta y se detuvo un momento, luego volteo a ver al mutante sin girar la cabeza por completo, solo de reojo.
-Alexander: …
El canino abrió la puerta y luego cerro dejando el cadáver de aquella cosa.
[Caso 02]
El lobo rojizo frunció el seño y apretó los dientes con fuerza, levanto la pesa, estaba a punto de golpearlo pero se detuvo.
No podía hacerlo, no tenía las agallas para matarlo, el anterior fue por un arranque de ira, pero ahora estaba calmado, y si lo mataba no seria diferente a él.
Bajo la pesa aun con el seño fruncido, la miro y luego la soltó a un lado.
Estaba apunto de irse cuando vio un brillo azul junto a mutan-Edward, era un anillo, nunca lo había visto antes, lo recogió mirándolo un momento y luego cerrando su puño con el anillo dentro.
-Mutan-Edward: Grrr…Si quieres que suplique… no lo are…Grrr
-Alexander: No espero nada de ti…
El lobo se dio la vuelta aproximándose a la puerta trasera, coloco la pistola en su bolsillo al igual que el anillo y recogió el tubo que había tirado. El mutante seguía molestándolo pero prefirió no escucharlo.
-Mutan-Edward: ¡¿A dónde crees que vas?! ¡Vuelve aquí y acaba lo que empezaste! ¡Maldito marica!
Alexander tomo la perilla de la puerta y se detuvo un momento, luego volteo a ver al mutante sin girar la cabeza por completo, solo de reojo y le dijo.
-Alexander: Creo que… escucharte decirme eso todo el tiempo… me hiso darme cuenta… de que lo soy…
El canino abrió la puerta y luego cerro dejando a aquella cosa a su suerte.
La alarma de bombardeo empezó a sonar nuevamente y todo se empezó a obscurecerse por completo, luego de unos segundos despertó en el piso recostado en uno de los aparadores de ropa, se empezó a levantar y a sobar su cabeza, volteo a ver al mostrador viendo que no estaba quien atendía.
Dio un paso y escucho como sonó un tubo moviéndose, junto a su pata estaba el tubo con el que se enfrento a su hermano, en su pantalón había un bulto, metió la mano en su bolsa y saco la pistola, también estaba el anillo dentro, sin duda no había sido un sueño, lo que pasaba era real y tenia que llegar al fondo de todo. Volteo a ver hacia el mostrador y en el lugar no había nadie. Todo estaba cubierto de una neblina, y el lugar estaba vacio.
Una vez que salió del centro comercial recordó el mapa que tomo, lo saco de su mochila y lo abrió, al abrirlo se llevo la sorpresa de que este estaba rallado con tinta roja, el hospital tenia un signo de interrogación encerrado en un circulo y el gimnasio de Edward tenia una “E” en el con una tacha enzima. Siguió mirando el mapa por un momento y luego lo guardo.
El signo de interrogación le dejo una duda, ¿Que significaba? ¿Acaso ir ahí le respondería aquella pregunta? Era la única y la mejor opción que tenia, se dirigió a toda velocidad al hospital, al final no había comprado nada, definitivamente aquel día no sele podía llamar normal. Mientras corría la radio se encendió de nuevo y empezó a sonar. Se encontraba en medio de la calle “Wilson St.” No parecía haber nada extraño, ningún enemigo a los alrededores, mientras intentaba ubicar que era lo que activo la radio se dio cuenta de que había una silueta en el “Restaurante Dai-Dai” había alguien dentro.
Se aproximo a la puerta vigilando aun sus alrededores, entro y empezó a retroceder sin perder de vista el exterior, por momentos volteaba a ver solo de reojo viendo una silueta, el rápido movimiento no le permitía ver si era hembra o macho ni que especie era, solo que había alguien parado justo en medio del restaurante, estaba tan distraído viendo que no entrase nada que no se dio cuenta que la radio aumento su ruido al ir acercándose a quien estaba en el lugar.
-Alexander: Hey amigo ¿Estas bien?
No tubo respuesta excepto por un quejido, como un gemido doloroso, el lobo volteo a ver y vio que se trataba de un furro mutante, no tenia brazos o eso parecía, tenia como algo cubriéndolos lo cual era como su piel, sus rostro casi no tenia a excepción de la boca que era lo único que se distinguía, lo demás era una ligera silueta, como si tuviera un plástico encima, daba pasos erráticos, tenia las rodillas hacia adentro casi juntándose una con la otra, aquella creatura se empezó a acercar al lobo, el cual retrocedía un sosteniendo el tubo en pose de ataque, el que caminara erráticamente le permitió al lobo alejarse, la creatura al ver que había una gran distancia entre los dos abrió sus hocico disparando un extraño liquido negro, el cual el lobo esquivó, pero un poco de aquel callo en el tubo.
Alexander estaba apunto de atacar cuando noto como el tubo empezaba a derretirse en la parte donde el liquido lo toco, al igual que el piso de madera del lugar, era asido, tenia que cuidarse de aquel ataque. La creatura de nuevo escupido y por segunda ocasión el lobo logro esquivarlo y se aproximo a el a toda velocidad dándole un fuerte golpe de abajo hacia arriba, lanzando hacia atrás al mutante que se desplomo al piso, el lobo se quedo parado mirando si se volvía a mover, después de unos segundos intento levantarse pero no lo lograba, Alexander corrió a el a toda velocidad y empezó a golpearlo con todas sus fuerzas. Después de que aquella creatura no respondió se reincorporo, se seco el sudor de la frente y solo de reojo noto como alguien lo observaba escondido detrás del mostrador, al darse cuenta que fue descubierto corrió.
-Alexander: ¡H-Hey! ¡Espera!
El lobo corrió entrando a la cocina, solo para ver como la puerta del almacén de verduras se cerraba. Intento abrirla pero no podía, se tranquilizó un poco y respiro profundo para luego dar unos ligeros golpes a la puerta.
-Alexander: Escuchar… no… no quiero lastimarte… ¿Quién eres?
-Voz: Déjame en paz.
La voz que escucho era muy suave, se trataba de un cachorro, o mas bien una cachorra, el lobo volteo a ver a sus alrededores como preguntándose ¿Qué debía hacer? Pego su oreja a la puerta y nuevamente hablo.
-Alexander: Solo quiero saber si estas bien.
-Voz: Si estoy bien… pero ya vete… no necesito adultos… y menos a locos…
-Alexander: ¿Locos?
-Voz: Si, loco…
-Alexander: Hey… ¿Porque loco?
-Voz: Estabas lanzando golpes a la nada, esas cosas solo lo hacen los locos…
-Alexander: ¿A la nada? ¿No vistes al…?
El canino se puso a pensar un momento, era mejor no mencionar lo que había ahí, si ella decía que no había visto nada ¿Por que llevarle la contraria? Sabiendo que los cachorros odiaban que les hicieran eso.
-Alexander: Ho ya entiendo… es que… ¿No tienes imaginación?
-Voz: Si… soy una cachorra.
-Alexander: Ahí lo tienes… jugaba con mi imaginación.
-Voz: ¿A que? ¿A golpear topos ferrales?
-Alexander: Exacto… oye… aun no se tu nombre… ¿Como te llamas pequeña?
-Voz: Janitza… ¿Y tu?
-Alexander: Alexander… ¿Puedes salir?
-Janitza: No… no quiero… aun no te conozco bien…
-Alexander: Tranquila… no te pasara nada.
-Janitza: …
Alexander se quedo un momento esperando la respuesta de Janitza, pero esta nunca respondió, mientras esperaba escucho como ruidos de metales dentro, como si una rejilla se hubiera zafado y como si alguien se arrastrara en un conducto de ventilación.
-Alexander: ¿Janitza?
El canino nuevamente intento abrir la puerta, y ahora lo logro abrirla, al entrar se dio cuenta de que el conducto de ventilación estaba abierto, Janitza había escapado por ahí.
No había nada que hacer, no sabia donde salía aquel conducto de ventilación, y buscarla seria perdida de tiempo ya que seria difícil encontrarla.
Sin nada más que hacer ahí, salió de nuevo rumbo al hospital. Al llegar se quedo un momento viendo el edificio, era algo antiguo, las paredes estaban maltratadas y tenían algo de verdín, la rejilla que protegía la entrada estaba oxidada, al entrar emitió un chirrido molesto para cualquier oído.
Así como el centro comercial, las calles estaban vacías, así que era de imaginarse que el hospital también, y como lo pensó así era, dentro no había nadie, o al menos en el lobby.
-Alexander: ¿Hola? ¿Hay alguien aquí?… Supongo que no…
El lobo siguió adentrándose al hospital, había una puerta tras el mostrador, al fondo un pasillo en el cual había una puerta doble y una individual a la izquierda, en el mostrador del lobby se encontraba un “Mapa del hospital Alchemilla” lo empezó a revisar y lo medio memorizo, la puerta que había en el lobby tras el mostrador eran la oficina de los doctores, la puerta doble llevaba a un pasillo con varias puertas, y la puerta individual llevaba al cuarto de exanimación que se comunicaba con la oficina de los doctores y con la bodega de medicinas.
Se acerco a la puerta individual y la abrió, dentro había una mesa, a su lado una lámpara para radiografías, y también una cama, la cual no estaba vacía.
-Roxy: ¿Alex?
-Alexander: Roxy… ¿Qué te sucedió?
La leona tenía varios moretones, una cortada en la mejilla, un ojo morado, también varios golpes y raspadas en los brazos y piernas.
-Roxy: Yo… tuve un accidente… me caí de las escaleras.
-Alexander: Esas no parecen heridas por haber caído de las escaleras… ¿Fue Tom verdad?
-Roxy: ¡…! ¡N-No… y-ya te dije que me paso…!
-Alexander: ¿Fue por que me vio contigo verdad?
-Roxy: …
-Alexander: Roxy… puedes confiar en mí… e incluso podría ayudarte… lo que paso hace años… que no se entrometa ahora.
El lobo conoció a Roxy cuando tenía once años. Dos años y meses antes de escapar de casa, a diferencia de Marcus no la conoció bien, al cien porciento, pero casi enseguida a los pocos meses surgió una gran amistad entre ellos, la verdad Alexander la quería mucho, y deseaba que su hermana mayor fuese mas como ella, pero a diferencia de Roxy, ella se había enamorado de Alexander, pero este lo ignoraba, hasta el día anterior de irse, la leona al ver que el lobo no tenia ningún indicio de saber se lo confeso, pero este la rechazo, por lo mismo que la amaba, pero solo como si fuera su hermana, aparte de que sentía algo por alguien mas, quien nunca lo supo.
-Roxy: Eso… eso ya no importa… y ¡Ya te dije que fue un accidente!
-Alexander: ¡…! Está bien, te creeré.
-Roxy: ¿Qué haces con ese tubo en la garra?
-Alexander: Escucha… algo… algo extraño esta sucediendo en la ciudad, hay… cosas extrañas, mutantes…
-Roxy: ¿Mutantes? ¿De que estas hablando?
-Alexander: Se que es extraño… pero… creo que es mejor salir de la ciudad.
El lobo se quedo un momento pensando, el dibujo de la cachorra y el signo de interrogación la llevaron a encontrar a Roxy en el hospital, quizá podría encontrar a Marcus de la misma manera, ya que no sabía donde podía estar, saco el mapa y empezó a revisar.
Roxy se bajo de la cama con cuidado, estaba aun adolorida por el “accidente” que tubo, así que no podía caminar bien.
Al abrir el mapa había otro signo, una “R” en la “Escuela primaria Midwich” eso solo podía significar que aquella “R” no podía significar otra cosa mas que Rebecca, su hermana mayor estaba ahí. Pero ¿Qué pasaría si sucedía lo mismo que con Edward? No podía arriesgar a Roxy a un peligro así, tenia que llevarla a un lugar seguro pero ¿Donde?
En su departamento podría volver Tom, si es que una de esas cosas no se lo había comido aun, y al volver podría lastimar mas a Roxy, la segunda opción era la casa de Marcus, ahí podría estar a salvo.
-Alexander: Escucha Roxy, antes de salir de aquí tengo que ir a la escuela primaria, te llevare a casa de Marcus, ahí estarás segura.
-Roxy: Pero ¿Y mis cosas? Aparte Tom… no puedo solo dejarlo.
-Alexander: … lo buscaremos, a él y a Marcus… y creo que también a Janitza…
-Roxy: ¿Janitza?
-Alexander: Es una cachorra, estaba en el restaurante “Dai-Dai” intenta convencerla de que viniera conmigo pero escapo.
-Roxy: Nunca había escuchado hablar de una cachorra de nombre Janitza.
-Alexander: ¿Estas segura?
-Roxy: Por completo…
-Alexander: Que extraño… como sea tenemos que irnos, te dejare en casa de Marcus, así me sentiré mas tranquilo, y yo buscare a los demás y me reuniré contigo ahí. Ahora vamos.
-Roxy: Espera… no podemos dejar a la chica que me atendió.
-Alexander: ¿Hay alguien mas aquí?
-Roxy: Si una enfermera, una tigresa, creo que se llamaba… ¡Lisa! Si Lisa Garland, dijo que iría al centro de las enfermeras por algo, esta en el segundo piso.
-Alexander: Ok… tu… quédate aquí volveré enseguida ¿Tienes celular?
-Roxy: Si.
-Alexander: Te pasare mi numero, llámame si pasa algo, cierra bien las puertas y no la abras por nada, y permanece tranquila, no quiero que te asustes y hagas algo tonto, ¿Entendido?
-Roxy: Si mamá, ve tranquilo tonto.
-Alexander: Ok
El lobo sonrió y salió de la habitación, entro a las puertas dobles y luego a la puerta de las escaleras que se encontraba justo enfrente, al entrar así fue arrollado por una silla de ruedas que descendió a toda velocidad del segundo piso, alguien no quería que estuviera ahí, pero ¿Seria un furro u otra cosa? Subió al segundo piso tras atravesar la muerta noto que todo estaba igual, vacio por completo y cubierto de neblina, era algo molesta ya que dificultaba la visión, se podía ver la puerta del centro de las enfermeras, así que sin perder mas tiempo se aproximo a ella, por suerte no parecía haber enemigos cerca por que la radio no sonaba, una ves dentro del cuarto pudo ver como habían cuatro camas dos de un lado de la habitación y las otras dos enfrente de ellas también en el otro extremo, y en medio de ellas una silla, en la cual la enfermera estaba sentada, dándole la espalda a la puerta, el lobo se empezó a acercar hablándole.
-Alexander: Señorita, vine a ayudarla.
-Lisa: Márchese… no me puede ayudar…
-Alexander: ¿De que habla? Aun hay tiempo para salir de aquí.
-Lisa: Para mi no…
-Alexander: ¿Qué?
-Lisa: Yo ya… Soy uno de ellos…
La tigresa se levanto de la silla, lentamente se dio la vuelta levantando un poco la barbilla con los ojos cerrados y empezó a llorar, pero en ves de lagrimas sangre empezó a emanar de sus ojos cerrados, su llanto resonaba en la habitación, mas sangre empezó a brotar de su hocico y de su nariz, y al abrir sus ojos revelo que estaban manchados del mismo liquido, eran rojos por completo, el lobo empezó a retroceder cuando se escucho como a la puerta se le puso seguro.
-Alexander: ¡No! ¡Mierda ábrete!
El lobo intento abrir con desesperación, pero no funcionaba, nuevamente Lisa empezó a hablar.
-Lisa: Esta vez no me dejaran sola, no… no como la ves anterior, igual era un lobo, que buscaba a su hija, y no me ayudo, que egoísta fue. Aun recuerdo su nombre… Harry Mason.
-Alexander: ¿Qué es lo que quieres?
-Lisa: No estar sola ¿Es mucho pedir?
-Alexander: ¡…! ¿Qué te sucedió?
-Lisa: No lo se… pero no importa ya, el pasado no se puede cambiar, pero podemos moldear el futuro como nosotros queramos, y yo quiero un futuro donde este con alguien mas, y no sola.
-Alexander: Lo siento, pero yo no soy tu futuro, ¡Tienes que dejarme ir!
-Lisa: Tu también quieres dejarme sola… ¡No lo permitiré! ¡Aun que tenga que matarte!
El cuarto se empezó a transformar de nuevo, los muros se empezaron a pelar quedando como manchadas de sangre, el piso también cambio convirtiéndose en rejillas oxidadas, la radio empezó sonar de nuevo igual que aquel extraño sonido de la alarma de un ataque aéreo, la tigresa termino de mancharse de sangre, sus uñas de las garras y las patas se empezaron a alargar cada vez mas, igual que su cabello, así como dice el mito de que las uñas y el pelo sigue creciendo después de morir, ella ya tenia décadas muerta sin que lo supiera.
Lisa se encorvó y le empezó a salir como una joroba dejando ver su espina dorsal marcándose en su piel, al hacerlo de la bolsa de su blusa callo un frasco con capsulas rojas, ¿Qué seria ese medicamento?
Alexander estaba atrapado con aquella cosa, y la única forma de escapar tendría que ser luchando.
Lisa aun encorvada corrió hacia el, parecía un mono ferral al correr, al estar apunto de llegar lanzo un zarpazo, el lobo metió el tubo haciendo que su garra revotara y no lo lograra tocar, el impulso del mismo ataque provoco que siguiera avanzando y chocara contra la pared, el lobo se paso detrás de ella retrocediendo, mientras lo hacia escucho como un cristal se rompió, era el frasco de las capsulas que había pisado, Lisa apenas se empezaba a dar la vuelta, el lobo recogió unas cuantas pastilla viéndolas, las guardo en su bolsa izquierda y volvió a su pose de batalla, la tigresa se había enojado mas al fallar, gruño fuertemente y empezó a correr de nuevo con los brazos extendidos para atacar, aun que era un ataque peligroso ya que lanzaría dos zarpazos a la ves también era una forma de bajar su defensa, la cual el lobo la aprovecho, Alexander se paro de lado tomando de la punta el tubo, como si fuera un palo de golf, lanzando un fuerte golpe el cual dio en la barbilla de lisa haciéndola retroceder, con cada ataque Lisa se enfadaba mas, se posiciono de cuatro patas y empezó a correr así, al principio en el piso, pero luego por las paredes ayudada por sus garras que clavaba en la pared.
El lobo empezó a girar siguiendo con la vista a la tigresa, después de unos segundos salto atacando con los brazos al frente, fue tan repentino que el lobo prefirió esquivarlo tirándose hacia atrás, Lisa lo volteo a ver e intento atacarlo de nuevo, pero este le lanzo una patada al rostro haciendo que retrocediera, al hacerlo vio las capsulas que aun quedaban en el piso y empezó a gruñir lanzando un zarpazo, parecía que no las quería cerca, esa podría ser la forma de derrotarla, el lobo metió la garra en su bolsa izquierda sacando las capsulas que había recogido, aun tenia que buscar la forma de hacer que las consumiera.
Por segunda ves empezó a correr por las paredes, pero el lobo estaba listo para el ataque sabia como seria, solo tenia que estar atento al momento, después de otros segundo salto hacia el, el lobo la esquivo agachándose, y velozmente lanzo un fuerte golpe con el tubo dándole en la espalda provocando que callera de frente, el lobo corrió hacia ella y le dio un pisotón, Lisa se levanto mientras el lobo retrocedía sin perderla de vista, nuevamente Lisa empezó a correr hacia el para atacarlo, este la golpeo usando el tubo como bate, pero la tigresa metió las garras para evitarlo envistiendo al lobo.
Este se estrello contra la pared, al envestirlo Lisa aporreo su cabeza en la pared, era lógico que no supiera pelear, Lisa casi siempre fue pacifica y tímida, pero Silen hill la consumió y la volvió violenta, pero inexperta.
Aquel golpe provoco que quedara mareada, el lobo aprovecho aquel momento dándole un fuerte gancho provocando que callera de rodillas y luego siguió dándole un golpe de nuevo en la espalda derribándola, Lisa intento atacarlo en el piso, pero el lobo salto hacia atrás esquivándola, y de nuevo se levanto, parecía que no se rendiría por nada, era lógico, nadie quisiera estar solo, y Lisa ya tenia mucho así. Pero era hora de acabar con ella, Lisa intentaba rascuñarlo lanzando golpes al asar, mientras que el lobo la esquivaba, nuevamente bajo la guardia aprovechando para darle un golpe en la barbilla derribándola, el lobo corrió a ella montándose aplastando sus brazos, saco las pastillas de su bolsa y se las metió en su hocico, al instante se quito de encima de ella. La tigresa se quedo un momento quieta, luego se tapo el hocico y empezó como a convulsionar escupiendo mas sangre, después de unos segundos se detuvo, y poco a poco se empezó a convertir como era antes, ya no se movía, estaba como muerta ya, pero era imposible matar a un muerto.
Pero lo extraño era que la radio dejo de sonar y el seguro de la puerta sonó dejando la puerta abierta, ya podía salir, pero antes de hacerlo se acerco a Lisa, se puso de rodillas y la cargo, la llevo a una de las camas que había en la habitación y la acostó, le cerro los ojos y salió de la habitación, el sabia lo que era estar solo, así que podía medio entenderla. Al salir del cuarto la radio empezó a sonar, el hospital lucia distinto, justo como la habitación anterior.
El lobo volteo a ver hacia la derecha y no había nada, pero al voltear a la izquierda había un enfermero algo musculoso, pero no tenia rostro, era como una esfera.
Estaba demasiado cerca, y parecía peligroso, tenia un bisturí en la garra y ataco al lobo, el cual salto hacia atrás esquivándolo, luego se aproximo corriendo para golpearlo, dándole en el rostro, este se doblo hacia atrás pero sin caer, luego se incorporo e intento volver a atacarlo, era muy duro pero debía derrotarlo, caminaba erráticamente pero sus ataques eran veloces, lo cual hacia retroceder a Alexander, hasta que tropezó, al caer la linterna se apago, al apagarse el enfermero dejo de moverse, el lobo se levanto y dio un paso atrás, la rejilla sonó provocando que el enfermero lo empezara atacar, le lobo volvió a encender la linterna y empezó a atacarlo también, para acabar le dio un fuerte golpe en la cabeza derribándolo al fin, corrió hacia el y le dio un fuerte pisotón en el cuello lo cual provoco que la radio dejara de sonar.
Mientras veía el cuerpo del enfermero muerto se le vino a la mente Roxy, tenia que volver por ella, bajo lo mas rápido que pudo y al llegar al cuarto donde estaba descubrió que estaba vacio.
-Alexander: ¡¿Roxy?! ¿¡Roxy!? Maldición… ¿Dónde estará?
Al ver que Roxy no estaba salió del cuarto, y de nuevo vio a la cachorra, estaba dibujando junto a la puerta, al escuchar los pasos del lobo se levanto si voltear a ver y salió del hospital, Alexander intento alcanzarla pero al abrir la puerta no había nadie fuera, había desaparecido, volteo a ver al piso viendo el dibujo.
Tomo la hoja viendo que se trataba de un auto azul con blanco, con unas luces en el techo rojas, era una patrulla, ¿acaso significaba que tenía que ir a la estación de policía? O tal ves había alguien ahí que necesitaba ayuda.
Sin pensarlo dos veces salió del hospital, aun que seguía preocupado por Roxy. Mientras corría por la calle “Crichston St.” La alarma empezó a sonar de nuevo, un fuerte temblor se sintió y todo empezó a obscurecerse.
Después de unos segundos el lobo despertó bruscamente, casi saltando de su cama, volteo a ver a los lados y luego al frente, estaba en una cama, pero lo extraño era que estaba en su cama en su propia casa, en la ciudad New Beginning. Todo lucia extraño, cubierto por una densa neblina.
Continuara...
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Jejeje, que gracioso, casualmente hoy traigo uno de los que tirarías XD lol, ok no bueno el capitulo tres también son 20 paginas de Word, y lo extraño es que apenas ayer lo empece y hoy ya casi lo termino owo OMG!! XD bueno, aun me faltaría dibujar la escena pero no se me ocurre que sera.
FA+

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